Carniceros de Río Colorado en lucha

Los inexistentes controles sanitarios para impedir el paso de carne con hueso por los puentes que unen a esta localidad con el pueblo vecino de La Adela (La Pampa), mantiene en vilo a decenas de carniceros de Río Colorado que ven en peligro la continuidad de mantener sus comercios abiertos, debido a la “competencia desleal con las diferencias de precios existentes.”
Desde hace meses los decenas de comerciantes se unieron para comenzar un largo peregrinar por distintos estamentos oficiales buscando repuesta a los reclamos para que se realicen los controles correspondientes por el personal de Senasa para disminuir al mínimo el paso de carne que en “teoría esta prohibida ingresar de una provincia a la otra.”
“Rio Negro” publicó un informe demostrando que actualmente la barrera infranqueable que tendrían que representar los controles sobre el río Colorado para el ingreso de carne con hueso al sur del país no cumple su función correctamente, y que a diario los mismos productores dicen que “es un colador”.
Los propios carniceros consultados por este medio señalaron que “desde hace aproximadamente un año, desde que dejó de funcionar la barrera en el puente interno que une a ambos pueblos, la merma en las ventas les disminuyeron en un 60%”.
También se mostraron molestos por la falta de repuestas del Senasa organismo responsable de garantizar y certificar la sanidad, “Nos dirigimos al presidente Jorge Dillon, mostrando nuestra preocupación con respecto al paso de los cientos de kilos de carne que se venden a diario en carnicerías de La Adela y pasan sin ningún tipo de restricciones por el puente. Pero hasta ahora solo recibimos algunas escusas que buscan justificar la zona liberada para el paso de carne.” Comentó uno de los comerciantes
Según señalan que desde hace más de ocho meses, el grupo de carniceros se ven seriamente perjudicados debido a que se les hace imposible equiparar los precios de los productos de una provincia a otra.
“Sabemos que la difícil actual situación económica del País hace que la gente busque precios, pero por los inexistente controles de la barrera de sanidad de Rio Colorado nos perjudica a todos nosotros muy gravemente y esa diferencia en los precios esta por provocar que varios de nosotros tengamos que bajar las persianas definitivamente de nuestros locales.”
Rápidamente se pueden visualizar en el corte tradicional como el asado con hueso en La Adela se puede conseguir aproximadamente a unos $ 85 – $ 88 el kilo, mientras que en Río Colorado el promedio es de $ 135 a $ 140 el kilo del mismo corte.
La diferencia en general de la carne de una provincia y la otra ronda entre el 40 y el 55%.
Quedó claro que a pesar de las distintas declaraciones de los funcionarios el sistema de control aún es muy permeable y no está cumpliendo con su cometido, dejando a la luz la vulnerabilidad para el paso de carne, a pie en bicicleta, moto, como en vehículos.

DIALOGO CON CARNICEROS.

En el contacto con algunas comerciantes del rubro, mostraron una lapidaria estadística en la disminución en las ventas.
El año pasado para esta fecha el promedio de ventas en cualquiera de las carnicería de Río Colorado, era algo más de una media res vacuna por día, mientras que en la actualidad es de unas 3 y media res por semana, apenas unos 300 kilos de carne, de lunes a sábado.
Con los fuertes incrementos del último tiempo como en la luz y gas, un comerciante del rubro para mantener abierta las puertas durante todo el mes, debe afrontar un gasto cercano a los $ 16.000. “Todo lo que vendemos es para cubrir los gastos, un día que vendemos menos, entramos en perdida.”
Uno de los comercios debió pagar una factura de luz de más de 6.000 pesos y un monto casi similar por la última factura de gas.
Norberto Melo: “Si esto no cambia y nuestros gobernantes no hacen nada, yo como otros en un par de meses más tendremos que cerrar. Estos meses se nos hizo muy difícil estar detrás del mostrador. Estamos perdiendo plata.” Y agregó “La venta clandestina ilegal no afecta tanto, como el paso indiscriminado de carne por los puentes.” Sentenció.
Ariel Wander: “Tenemos las horas contadas para seguir trabajando, o cumplen con lo que está reglamentado que impide pasar carne con hueso de la Pampa al Sur o si no lo pueden controlar que la abran del todo y nos permitan a todos ir del otro lado de la barrera y comprar para que podamos equiparar los precios.”
“Los controles permitirán que el paso de carne se reduzca a más de la mitad y ese porcentaje ayudará a los carniceros de Rio Colorado.” Dijo Wander
Ambos coincidieron en comentar que “hoy la gente llega al mostrador y te pide dame 30 pesos de picada o 50 pesos de aguja o algún otro corte más barato.”

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