(NOTI-RIO) Las dos primeras heladas que fueron duras e intensas dejó los primeros daños para las frutas de carozos y desnudó los primeros problemas que están afrontando los chacareros productores frutícolas de Río Colorado.
Jueves y viernes fueron dos jornadas donde el frio fue penétrate que demandó tareas de defensas entre 8 y 10 horas que igualmente no se pudieron evitar los futuros perjuicios en frutas como durazno, pelones, ciruelas y cerezas.
Las mínimas bajo ceros fueron variados según el punto donde esta ubicadas las chacras que rondó entre los 6 y un poco más de 10 bajo cero y que se fue prolongando por varias horas que demandó una dura lucha en las defensas.
Río Colorado tiene aproximadamente 250 hectáreas con producción en frutas de carozos que son la pata principal para los productores donde buscan tener el mejor año para lograr la mayor cantidad de kilos y lograr el mejor precio que le permita sostener el resto de la producción de la zona.
Para afrontar anualmente las peleas contra las heladas, en esta localidad solo un 10% esta resguardada con riego por aspersión y entre un 75% a 80% del resto de los chacareros se defiende haciendo fuego o inundando los cuadro con agua (el riego por manto) y el restante no realiza ninguna defensa apostando a la buen suerte.
Ayer (viernes) con la luz del sol y tras un recorrido exhaustivo por los cuadros frutales, confirmó perdidas importantes en la fruta de carozo, que se podrá incrementar si se cumplen los pronósticos de heladas fuertes similares para los próximos 72 horas.
“Aún no podremos dar un porcentaje exacto, pero ya tenemos entre las platas flores y frutos con color negros luego de ser afectado por el frio intenso de estas dos noche.” Señaló luego de una noche agotadora el presidente de la Cámara de Productores de Río Colorado, Víctor Pardo.
También estas dos jornadas dejaron a la vista la precariedad de materiales que tienen los chacareros para afrontar un año de heladas.
“Río Negro” reunió los datos durante la recorrida nocturna en plena tarea de las defensa contra el frio en chacras de Colonia Juliá y Echare y Colonia Reig.
A la mayoría los perjudicó directamente los 20 días de anticipación que tuvieron los frutales que impidieron finalizar con las tareas culturales y los imposibilitó prepararse adecuadamente para hacer las defensas.
Entre los consultados señalaron que invirtieron cerca de 50.000 pesos en leña para hacer fuego, que en épocas normales alcanzaban para defender más de un mes. Con estas dos intensas heladas demandó más del 50% del material y que si se cumplen los pronósticos de continua con las fuertes temperaturas bajos ceros no podrán llegar al final.
Algunos productores visitados mostraban cerca de las 2 de la mañana mostraban un intensa actividad que finalizaron abruptamente cerca de las 5,30 de la mañana luego que se agotaran los recursos de leña, dejando todo a la suerte.
También la escases de los elementos provocó que algunos comenzarán a encender los fuegos cerca de las 3 de la mañana cuando las temperaturas empezaba a superar los 4 grados bajos ceros.
Y un porcentaje de reconocidos productores históricamente en las colonias no pudieron realizaron ningún escudo contra el frio para proteger a los cultivos luego de arrastrar serios problemas financieros.
Con las primeros 20 horas que duraron las heladas ya dejo pérdidas significativas en frutas de carozo y mostró la realizada difícil por la que atraviesa el sector.
LOS DIAS JUEVES Y VIERNES.
A las 23 horas comenzaron a encenderse los primeros fuegos entre las hileras de plantas que se fueron intensificando con el paso de los minutos al ver que las temperaturas en los termómetros comenzaban a bajas.
Cerca de las 1 de la mañana se encendieron algunos motores que riegan con aspersión.
Todo se mantuvo estable aunque en alerta hasta las 4 de la mañana, cuando los peligros se intensificaron al ver que los -6 que estuvo estable comenzaba a bajar rápidamente.
La mayoría de las tareas con el fuego finalizaron a las 8 de la mañana aunque algunas defensan con el riego con aspersión, continuaron hasta las 11 de la mañana cuando la temperatura permitió apagar los motores.
Los peones temporarios que son contratados a última hora para hacer las tareas, vuelven a sus casas a comer algo y a descansar hasta las 17 horas momentos que tendrán que volver a los cuadros para reponer leña, combustible y dejar todo listo para iniciar nuevamente con los trabajos de defensa.