(NOTI-RIO) Como cada previa Navidad los más pequeños y los no tanto, viven con alegría y felicidad el momento que reciben caramelos y chupetines de las propias manos de Papa Noel y a cambio les brindas una gran sonrisa, besos y hasta interminables abrazos que reflejan un sentimiento único.
Desde ayer (jueves) los chicos que viven en los distintos barrios de Río Colorado, esperan impacientes escuchar el sonido especial de las campanas de una moto, que anuncia ya llegada de Santa Claus.
Hugo, cumple 33 años consecutivos manteniendo viva la leyenda del hombre viejo con traje rojo que deja regalos debajo del arbolito o simplemente les entrega un puñado de caramelos.
El número de niños aumentaron, los barrios fueron creciendo en su dimensión y para poder estar en cada rincón de la localidad, desde este año se sumó a la iniciativa para colaborar Mamá Noel (Pamela).
“El esfuerzo vale la pena, ver las carita de alegría de los chicos y que te den un beso como agradecimiento, es impagable.” Señaló el Noel de Río Colorado.





