Desolador panorama en Río Colorado-La Adela después de la gran tormenta de lluvia -galería-

(NOTI-RIO) El día después de la fuerte tormenta de lluvia que afectó a la comarca de Río Colorado y La Adela, dejó un escenario desolador, con calles rotas, vecinos aun con sus domicilios bajos aguas y comercios que tuvieron pérdidas económicas con sus mercaderías.

Según el primer revelamiento realizado durante la mañana de hoy sábado, el saldo que dejó el fenómeno meteorológico que descerrajó mas de 150 milímetros de agua en pocas horas, fue de al menos 50 familias que fueron “extraídas de sus domicilios y reubicadas con otros familiares. Las distintas tareas de ayudas estuvieron a cargo del personal de Bomberos, policías y personal de las municipalidades de ambas localidades.

En la localidad Pampeana desde las primeras luces de la mañana, empleados municipales con maquinarias, comenzaron con las tareas recomponer las calles de tierras, principalmente las que bajan desde la zona de bardas, que presentaban un mayor daño y peligro para la gente.

También se continuó con la asistencia de dos familias que resultaron seriamente complicadas con la lluvia.
Mientras que en Río Colorado, los socorristas trabajaron gran parte de la mañana tratando de sacar a la mayor cantidad de agua en el barrio “Esperanza” de Colonia Julia y Echarren. Sitio que estaba totalmente anudado y el agua había ingresado prácticamente en todas las viviendas.

Además empleados municipales de Río Colorado trabajaban buscando alternativas para desagotar las calles entre Juan B Justo y Callegari, donde la acumulación del agua aun se mantenía dentro de los domicilios de la zona.

Varios comercios en la zona céntrica, mantuvieron las puertas cerradas, mientras recomponían el interior, donde artículos que estaban para la venta estaban totalmente dañados.

Durante la recorrida, fue innumerable la cantidad de vecinos que trabajaban con bombas, palas y herramientas para descomprimir las zonas afectadas.

Después de mediodía las autoridades de ambas localidades, se mantenían expectantes por las alertas meteorologías que llegaban como información por distinta vías.

Desde el salón de Caritas, voluntarios y funcionarios, asistieron con ropa, comida, alimentos, ropa, pañales, colchones y artículos de limpieza a cerca de un centenar de familias, que resultaron afectadas directamente durante la tormenta del viernes a la noche.

“Esta tormenta que pocas veces se dio de esta forma, nos pegó muy fuerte. Da tristeza ver como quedó todo.” Señalo una de las autoridades que recorría la zona.

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