La empresa cárnica de La Adela contrató efectivos policiales para impedir el ejercicio de la libertad sindical en medio de un conflicto laboral por condiciones irregulares de contratación y de seguridad e higiene. El apriete fue padecido también por un inspector que iba a ver las condiciones en las que trabajan. (Videos.)
La CTA Autónoma La Pampa denunció públicamente que los empleados que quieren conformar un nuevo sindicato por no sentirse representados por el de la CGT, fueron amenazados por la policía, el abogado de la empresa y personal privado de seguridad.
Ayer los trabajadores lograron que un inspector del Ministerio de Trabajo se acercara a inspeccionar
las condiciones en que realizan sus tareas pero cuando ello se iba a producir “la
patronal nos aprieta con el abogado, la política y los de seguridad privada”, contaron a este medio.
También quisieron realizar una asamblea y dialogar con los responsables de la empresa para demandar el cese de la persecución, de los despidos y mayores condiciones de seguridad e higiene, como la entrega de ropa de trabajo.
Al intentar ingresar el representante legal de la empresa los paró en un sector del frigorífico junto a dos efectivos policiales y de personal de seguridad.
Los uniformados aclararon que “estamos acá contratados por la empresa para hacer un trabajo privado” y apoyaron al apoderado para que quienes reclaman no ejerzan su derecho a sindicalizarse por fuera de la organización burocrática.
El conflicto. El secretario General de la CTA Autónoma, Julio Acosta, explicó que “hace un tiempo un grupo importantes de empleados del frigorífico Pilotti, convocó a la CTA porque se encontraban desamparados, que tenían una cantidad importante de planteos y reivindicaciones desde hace muchos años y no tenían repuestas”.
“Nos llamaron porque el gremio de la Carne no atendía a sus reclamos. Lo cierto es que hay una violación explicita desde hace muchísimo tiempo de condiciones de salubridad e higiene porque los trabajadores no cuentan con agua potable dentro de la empresa. Están tomando el agua de una canilla contaminada, con sarro, sales verdes que es imposible de tomar”, agregó
Además dijo que “desde hace tiempo existen despidos arbitrarios dentro de la empresa, principalmente con las personas que sufrieron algún accidente en horario de trabajos. En lugar de hacerse cargo de lo sucedido, la empresa procedió inmediatamente a su despedido porque dejó ser productiva esa persona”.
Julio Acosta explicó que “hace años que se reclama la entrega en tiempo y forma de la ropa de trabajo, que son entregada un año y medio después”.