Menos de diez minutos después de que el vallado fuera traspasado, los enfrentamientos en la vereda de la Legislatura eran cuerpo a cuerpo, con manifestantes golpeados, y efectivos alcanzados por piedrazos, que también rebotaban contra los vidrios del acceso lateral del frente. A partir de ahí, salieron del edificio al menos cinco miembros del COER, que comenzaron a disparar gases lacrimógenos y balas de goma, que hicieron retroceder a los manifestantes nuevamente hasta la esquina de San Martín y Saavedra. Para el gobernador, Alberto Weretilneck, un parlamento vallado en sus dos esquinas configuró el escenario de una “jornada democrática”.
Pasadas las 11 una columna de manifestantes de la Asociación de Trabajadores del Estado de Río Negro llegó a la intersección de las calles San Martín y Saavedra, después de que dividida en tres bloqueara a primera hora intermitentemente los accesos a Viedma por los dos puentes y uno de los accesos a la ciudad, y un grupo atravesó el vallado y comenzaron los forcejeos con efectivos policiales, mayoritariamente mujeres, que intentaban impedirlo. Expresaban su repudio al endeudamiento de 580 millones de dólares para el financiamiento del plan Castello, que ya se discutía dentro del recinto.
Luego de que un primer grupo traspasara el vallado, con forcejeos y empujones entre policías y manifestantes, el grueso de la columna llegó al frente de la Legislatura, cuyo ingreso principal había sido cubierto con el enchapado protector. A partir de ese momento, comenzaron a intentar prender fuego neumáticos, efectivos policiales lo impedían y, cuando podían, los agarraban y los introducían dentro del edificio legislativo.
Menos de diez minutos después de que el vallado fuera traspasado, los enfrentamientos en la vereda de la Legislatura era cuerpo a cuerpo, con manifestantes golpeados, y efectivos alcanzados por piedrazos, que también rebotaban contra los vidrios del acceso lateral del frente. A partir de ahí, salieron del edificio al menos cinco miembros del COER, que comenzaron a disparar gases lacrimógenos y balas de goma, que hicieron retroceder a los manifestantes nuevamente hasta la esquina de San Martín y Saavedra.
Según ATE, al hospital Zatti de la ciudad, ingresaron 20 manifestantes heridos de distinta consideración. Efectivos policiales que sufrieron diferentes heridas, una agente que recibió un piedrazo en la cara tenía la pera abierta y no paraba de sangrar, fueron tratados por médicos en la propia Legislatura.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, acusó al gobierno provincial de desatar la represión y culpó a la Policía por los manifestantes que llegaron al hospital Zatt.
En su cuenta de Facebook el gobernador, Alberto Weretilneck, expresó su “repudio total a la salvaje agresión que sufrieron los agentes de la Policía de Río Negro en manos de violentos dirigentes gremiales”. Una Legislatura vallada en sus dos esquinas, para el mandatario, configuró el escenario de una “jornada democrática en la Legislatura” y calificó a ATE de “grupo incivilizado”.