Martín Soria convocó a “volver a ganar en Viedma (en octubre), para prepararnos para recuperar el municipio en 2019 y la provincia”. Destacó la importancia de que ingresen los dos candidatos a diputados nacionales, ME Soria y Ramón Chiocconi. Criticó a los “peronistas” que acompañan o son funcionales al gobierno de Macri, y volvió a vincular al presidente con el gobernador, Alberto Weretilneck.
Más de 200 personas participaron en el acto que encabezó el presidente del PJ e intendente de General Roca, Martín Soria, en Viedma en la Unidad Básica de calle Buenos Aires, que quedó chica. Entregó reconocimientos a los fiscales generales del FpV-PJ que participaron en las elecciones PASO del 13 de agosto, convocó a “redoblar esfuerzos” para que el 22 de octubre además de María Emilia Soria ingrese también el segundo candidato a diputado nacional, Ramón Chiocconi.
Casi a las 20 Soria ingresó a la Unidad Básica, que estaba repleta y público en el ingreso y la escalera de acceso al edificio. Antes se emitieron los mensajes audiovisuales grabados especialmente de ME Soria y Chiocconi. Estaban presentes las distintos partidos y agrupaciones, con sus banderas, que integran el FpV en la ciudad. También estuvieron los legisladores Nicolás Rochas y Marcelo Mango, la concejal Silvana Cullumilla, el presidente del Tribunal de Cuentas, Juan Carlos Cerone; el diputado del Parlasur, Jorge Cejas; el ex candidato a intendente, Juan Manuel Pichetto; y el secretario general de SITRAJUR, Pablo Barreno. Después de que se entregaron los reconocimientos a los fiscales generales, llegó el momento de las palabras en el inicio de la campaña para el 22 de octubre, que legalmente arrancó este domingo.
En primer lugar, habló a los presentes la titular del bloque de concejales en Viedma, Evelyn Rousiot, quien destacó el “triunfo logrado en las PASO” en la ciudad, señaló que se debe buscar “mejorar” en octubre, y enfatizó las críticas en la política económica nacional. Apuntó contra la “flexibilización laboral” que busca “imponer (Mauricio) Macri”, y que vulneraría “nuevos derechos a los trabajadores”, junto a los “tarifazos y la inflación”.
Luego fue el turno de Martín Soria, que enfocó la crítica al gobierno de los “Ceo y los empresarios” y sus políticas económicas, en la imposición de una “ética del mercado”. Esta, advirtió el presidente del PJ rionegrino, está vulnerando el poder adquisitivo de los trabajadores, destruyendo las economías regionales, como la fruticultura “en el Alto Valle”, y poniendo en el centro de la escena “la especulación y la usura” del mundo financiero. Sostuvo que en ese contexto, aparece la salida represiva del gobierno y apuntó al caso de “la desaparición de Santiago Maldonado”. Enfatizó la “importancia” política de que el FpV “logre meter a los dos diputados”, para “defender a los rionegrinos, como hizo María Emilia”, subrayó. Destacó a lo largo de la historia el rol del peronismo, desde Juan D. Perón, hasta Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
El intendente de Roca criticó a los “peronistas” que acompañan o son funcionales al gobierno de Macri, y volvió a vincular al presidente con el gobernador, Alberto Weretilneck. “Tenemos que volver a ganar en Viedma (en octubre), para prepararnos para recuperar el municipio en 2019 y la provincia”, lanzó Martín Soria, lo que causó un estado de éxtasis en el ambiente. Entonces, comenzó a sonar cada vez más fuerte, el cántico, “borombombon, boronbombon, el gringo Soria, gobernador”. Las miradas entre Soria, la dirigencia peronista local, y la militancia, sintetizaban un mix de alegría y complicidad. Sobre el final, el candidato a gobernador pídió que “nadie se vaya que vamos a comer unos choris, esos que tanto les molestan”, sostuvo entre una risa que resonaba por cada ángulo de la UB de calle Buenos Aires, cuando el reloj marcaba las 21.