El oficialismo se encamina esta mañana en la Cámara de Diputados a lograr su objetivo de convertir en ley la polémica reforma jubilatoria, cuando el eco de los incidentes en las inmediaciones del Congreso todavía resonaban en el recinto.
A diferencia de la accidentada sesión del jueves pasado, en la que Cambiemos había fracasado en sostener un quórum que apenas pudo verificarse en un lapso de segundos, en esta oportunidad el interbloque Argentina Federal cumplió con las directivas de los gobernadores a los que representa y no retaceó el número que el oficialismo necesitaba para arrancar la sesión especial.
El tratamiento se produjo en el marco de una serie de jornadas de fuertes enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad. Este lunes también fue el escenario para un nuevo y contundente cacerolazo (el primero fue en julio de 2016 por el “tarifazo”). El estridente sonido de las cacerolas se repitió en las principales ciudades del país.
En este sentido, se destaca el gran número de heridos que se produjo en el choque de este lunes entre un grupo de violentos manifestantes y las filas de la Policía de la Ciudad que se vio desbordada en su capacidad operativa. Hubo 162 heridos: 88 policías y 74 civiles heridos.
La sesión se llevó adelante en el marco de una jornada de extrema tensión y violencia, que registró impactantes enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes en la Plaza de los Dos Congresos y sus adyacencias.
En la noche del lunes, el debate continuó mientras en distintos puntos de la Ciudad, del Conurbano y del interior del país se organizaban cacerolazos y marchas hacia el Congreso y Plaza de Mayo.
Luego de cinco horas de debate en base a cuestiones de privilegio formuladas por diputados de la oposición, que incluyeron numerosos mociones de orden (que no prosperaron) para frenar el debate, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, hizo sonar la sirena de largada al tratamiento de la reforma.
El debate. El miembro informante del oficialismo, Eduardo Amadeo (PRO), apuntó pasadas las 19 horas, contra la oposición por haber caldeado los ánimos de la discusión a partir de una “enorme campaña de falsedades que ha generado angustia en mucha gente que cree que aquí va a salir una decisión que va a empeorar su nivel de vida”.
El diputado macrista recalcó que la fórmula de movilidad jubilatoria que se pretende erradicar, que combina la evolución de los salarios con la tasa de recaudación, “no es sustentable y por lo tanto amenaza el destino de millones de jubilados y pensionados”. En su larga exposición, Amadeo objetó la actual fórmula de movilidad, a la que definió como “inestable porque está sujeta a los vaivenes inciertos de la recaudación”, y reivindicó el criterio propuesto por el oficialismo para actualizar de manera trimestral (actualmente es semestral) los haberes en base a la inflación, “como utilizan todos los países del mundo”.
En cambio, la diputada del Frente Renovador Mirta Tundis cuestionó la modificación que permitirá que los trabajadores puedan extender optativamente su vida laboral activa hasta los 70 años. “Es antipático quitarle el haber, la comida a los jubilados sabiendo que también les quitaron los medicamentos”, lamentó Tundis, que acotó que “lo único bueno que tiene esta ley” es que los aumentos pasan a ser trimestrales.
Por su parte, la diputada del Frente para la Victoria-PJ Luana Volnovich advirtió que con esta reforma jubilatoria, el Gobierno pretende bajar la “tasa de sustitución”: “hoy si un trabajador gana 10 pesos, cuando va a la ANSES se jubila con 6. Con la nueva fórmula de calculo de liquidación de haberes, se va a jubilar con 4”. “Este bono para los jubilados es como si un delincuente secuestrara a un jubilado, lo llevara a un descampado, le robara todo lo que tiene y después le diera 200 pesos para que vuelva a su casa. Eso es el bono Kosiner”, desenfundó Volnovich.
A su turno, el jefe del bloque Evolución Radical, Martín Lousteau, cuestionó el funcionamiento actual del sistema previsional y criticó la reforma propuesta por el Gobierno al sostener que “los jubilados no tienen ninguna responsabilidad de las cosas que la política no supo discutir a tiempo”.
Luciano Laspina (PRO) destacó, por su parte, que la formula que propone el oficialismo “protege mucho más a los jubilados de los vaivenes de la inflación” dado que otorga “una movilidad cada tres meses y le da al sistema previsional una garantía de que lo que está escrito se va a poder pagar”.
En tanto, Axel Kicillof (FpV-PJ) apuntó contra los representantes de cambiemos que “se pasaron años diciendo que las jubilaciones eran bajas” y que “ni bien tuvieron oportunidad presentaron una ley que las va a bajar más”. “Devuelvan el impuesto a la riqueza que sacaron ustedes. Devuelvan el impuesto a las mineras que sacaron ustedes. El déficit lo provocan ustedes y es producto de que les han perdonado impuestos a los ricos. Gobiernan para los ricos”, sentenció el ex ministro de Economía.
El diputado del bloque Justicialista Diego Bossio se diferenció de la postura de su bancada, y respaldó la fórmula actual que su momento, cuando era titular de ANSeS, le había tocado defender. “Quiero rescatar la libertad en nuestro bloque a la hora de opinar”, ponderó, y destacó que la ley vigente es considerada “buena para millones de argentinos que nunca la cuestionaron”.
Uno de los más contundentes, fue el verborrágico Fernando Iglesias, quien mandó un mensaje al “club del helicóptero”. “Les duele que los delincuentes vayan a prisión, por eso es el escándalo y el candombe que armaron hoy”, disparó entre los gritos de reprobación de la oposición, y agregó: “Les duele que baje la pobreza; les duele también que mientras hablan de timba financiera, la inversión más rentable en la Argentina ha sido todo este año la más ligada a la producción: la Bolsa”.
Por último, dedicó “tres mensajes” a la oposición: “En primer lugar, no van a poder; esto no es el 2001, no somos la Alianza, ¡no van a poder!; en segundo lugar, las jubilaciones van a aumentar por encima de la inflación; y lo último que quiero decirles es que no vuelven más… No el peronismo, que puede volver, sino el club del helicóptero, porque la gente quiere democracia y no patota; quiere un gobierno y no una mafia”.
Las principales exposiciones durante el debate:
Eduardo Amadeo (PRO – Buenos Aires)
“La esencia de nuestro proyecto es el de un sistema público, solidario, equitativo y sustentable. Estoy seguro que llegamos a este recinto esta tarde en medio de una enrome campaña de falsedades que ha generado de manera injusta angustia en mucha gente que cree que aquí va a salir una decisión que va a empeorar su nivel de vida”.
Mirta Tundis (UNA – Buenos Aires)
“Es antipático quitarle el haber, la comida a los jubilados sabiendo que también les quitaron los medicamentos. Lo único bueno que tiene esta ley es que los aumentos pasan a ser trimestrales. Consideramos que esto es una aberración y vamos rechazar este proyecto porque lo consideramos inviable”.
Luana Volnovich (FpV – Buenos Aires)
“Este bono para los jubilados es como si un delincuente secuestrara a un jubilado, lo llevara a un descampado, le robara todo lo que tiene y después le diera 200 pesos para que vuelva a su casa. Eso es el bono Kosiner”.
Martín Lousteau (Evolución Radical – CABA)
“Con este proyecto les damos a los jubilados mucho menos que lo que les sacamos. Los jubilados pagan lo que la clase política no supo resolver”.
Leopoldo Moreu (FpV – Buenos Aires)
“Están firmando un pacto de ingobernabilidad, porque están ayudando a un default social, que como pasó en julio de 2001 va a ser el precedente del default financiero”, sostuvo Leopoldo Moreau, representante del FpV, en la segunda hora de debate”.
Axel Kicillof (FpV – CABA)
“Esto se trata de sacarle la plata del bolsillo a los jubilados, es un saqueo, no tiene otro nombre. Todas las mentiras que han interpuesto se caen una tras otra. Esto es una estafa que se viene preparando desde los que hoy gobiernan eran oposición, se la pasaron diciendo que las jubilaciones eran bajas. Simplemente quiero recordar que Macri prometió que no se iba a tocar las jubilaciones”.
Alfredo Olmedo (Salta somos todos)
“Yo siempre vengo a trabajar. Ahora vengo a poner la cara por los jubilados. Cuando votamos el 82 por ciento móvil, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo vetó. ¿Por qué los políticos no damos un gesto de humildad y apoyo? En este país hay que probar laburando; si no trabajamos todos, no vamos a salir. Acaba de morir un policía, lo dicen todos los medios, yo lo escuché. Si me equivoco, me disculpo. Espero que el Presidente cumpla con el bono y en el año 2019 tendremos que tener una ley como corresponde”.
Graciela Camaño (UNA – Buenos Aires)
Sobre los cacerolazos y el pedido de moción de orden: “Lo peor que podemos hacer es no escuchar, es suponer que no está pasando nada, cuando sí está pasando. Ya no podemos decir que son los violentos, los conspiradores. Lo que está pasando en las calles de nuestro país hace que no podamos seguir como si nada pasara. Tiene que ser un gesto político de este parlamento para los ciudadanos que están en la calle. Le pido a mis colegas la vuelta del proyecto a Comisión y nos comprometemos a tratarlo y a trabajar. No hagamos oídos sordos, solo escuchemos”.
EL CRUCE ENTRE CARRIÓ Y MOREAU
Elisa Carrió – (Coalición Cívica – CABA)
“El problema real es que no se van a poder jubilar los que tienen 40 años hoy. El Estado no puede sostener más al 70 por ciento de la población. Con la fórmula vieja podés perder, pero con la nueva vas a estar siempre arriba. Nosotros pedimos una compensación por el empalme. Yo viví el 2001, vi cómo se hizo el golpe contra De la Rúa. Yo sé lo que es un golpe civil”.
Leopoldo Moreau (FpV – Buenos Aires)
“La diputada Carrió no entiende nada. Si cree que lo del 2001 fue un golpe, no entiende nada. De política no entiende, de economía mucho menos. La sociedad argentina conoce el acting que hace todo el tiempo. Por eso, pasó a ser abogada defensora de los corruptos y represores. La diputada Carrió hace un gran daño. Ella piensa que el 50 por ciento en las elecciones de la Ciudad es de ella, pero no: el 48 por ciento es de Larreta y el resto es de ella. No entiende lo que está pasando hoy”.
Luis Tailhade (FpV – Buenos Aires)
La mención a Diego Maradona y Adolfo Bioy Casares: “Durante toda la jornada recordé a dos grande argentinos: a Diago Maradona, que en una de sus freases célebres dijo: ‘Este es capaz de tomarle la leche al gato’. Se refería a los que son capaces de cualquier despojo, de despojar a otro de lo más elemental que tiene. Y también recordé a otro gran argentino, que no es peronista, Adolfo Bioy Casares, que en una novela suya, ‘La guerra del cerdo’, planteaba una guerra generacional, una guerra contra el viejo, a quienes denominaba cerdos. Lo central es que la vejez es lo repugnante en estado puro, eso era lo que motiva a que los jóvenes salieran a asesinar a los viejos. Acá estoy viendo como la vejez, como en esa novela, vuelva a ser lo repugnante”.
Fernando Iglesias (PRO – CABA)
“Hace apenas dos años este Gobierno recibió un país sin infraestructura. ¿Saben cuál es la ‘enorme’ jubilación que dejó aquel gobierno anterior? 4.300 pesos, señor Presidente (Monzó). De ahí sale la desesperación, porque les duele que con el esfuerzo de todos los argentinos esté saliendo, eso les duele. Les duele que los delincuentes vayan a prisión, por eso todo el escándalo que armaron hoy. Ahora les duele que este gobierno empiece a aplicar un sistema de actualización como el que se usa en los países más avanzados del mundo”.
José Luis Gioja (FPV – San Juan)
El veterano político increpó al oficialismo: “Cómo carajo hacen si le van a sacar cien mil millones de pesos del bolsillo a los jubilados a los niños, a las niñas, a los adolescente a los pensionados, a los combatientes de Malvinas si le estáqn sacando porque ahorran, porque ajustan”.
El inicio de la jornada en el recinto
Después de un reclamo a los gritos del diputado del Frente de Izquierda Nicolás del Caño, la primera intervención picante de la sesión fue la de Agustín Rossi (FpV), quien al ver que Elisa Carrió se levantaba de su banca le espetó: “¡Andate tranquila nomás! Total, ¿para qué te queremos acá? Te hubieses ido cuando eras funcionaria de la dictadura en el Chaco”.
Después, su compañero de bloque Horacio Pietragalla pidió realizar un cuarto intermedio hasta que amainara la situación en las inmediaciones del Congreso, pero el presidente de la cámara, Emilio Monzó, solicitó realizar una votación nominal para hacer un parate de cinco minutos y así reunirse con los presidentes de los distintos bloques. El resultado fue afirmativo.