El peronismo rionegrino, sus dirigentes y sus militantes, deben tener un lugar protagónico en el gobierno
provincial, porque el resultado electoral de septiembre del año pasado así lo indica. Pero esta afirmación, y
los consecuentes posicionamientos, no nos deben llevar a perder de vista que los enfrentamientos cuando pierden
sus límites terminan perjudicando al propio peronismo y a la gobernabilidad de la provincia.
Es imprescindible abandonar lo lógica de la confrontación para comenzar a priorizar el diálogo y la búsqueda de
consensos. No sirve a la gobernabilidad de la provincia la división del bloque de legisladores del FpV, ni la
existencia de estos conflictos ayuda en sus tareas a los intendentes, que deben dar respuestas en el día a día
a los problemas de la comunidad.
Yo confío en que la experiencia y la habilidad política de quienes conducen este proceso sirvan para encontrar
soluciones.
Oscar Albrieu, Diputado Nacional