Macri: “Hacía muchísimo tiempo que en Argentina no había tanta libertad de prensa como ahora”

Ante más de 300 representantes de medios de comunicación de todo el continente americano, el presidente Mauricio Macri consideró hoy en Salta que en el país “nunca hubo tanta libertad de prensa como ahora” y que es “fundamental” defender la libertad de expresión y de prensa porque estas “son el corazón de la democracia”.

En el marco del cierre de la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, Macri -acompañado por autoridades de la provincia y de la SIP- destacó que la “la verdad es un punto partida en un Estado que respeta a sus ciudadanos” y con referencias al kirchnerismo criticó especialmente el gobierno de sus antecesores.

Macri dijo que “en la Argentina de hoy cada persona puede decir libremente lo que quiere y piensa” y consideró que libertad de expresión significa “no usar más el dinero público en propaganda política” y “realizar conferencias de prensa donde los funcionarios respondan preguntas libremente”

AUTORIDADES

María Elvira Domínguez, la flamante presidenta de la SIP fue quien introdujo al Presidente y le comentó de la devastadora situación del periodismo en algunos países del continente. Habló de la falta de libertad de expresión en Venezuela, de las libertades vulneradas en Cuba, de la la situación en México -con la muerte y desaparición de periodistas-, de Nicaragua, de Honduras, o incluso de Estados Unidos cuyo presidente “desprestigia” constantemente a los profesionales del periodismo, entre otros casos.

“Los desafíos que enfrentamos son cada vez más grandes”, expresó y habló de los avances tecnológicos que también dieron lugar a la multiplicación de aparentes noticias que “desinforman” por lo que es vital reivindicar “nuestro papel como responsables del periodismo riguroso”. Además, adelantó que defenderán los principios de la declaración digital de Salta hoy aprobada para que las “libertades también se respeten en las plataformas tecnológicas”.

Declaración digital

Esta mañana, la entidad aprobó la Declaración Digital, un documento que venía siendo discutido desde la asamblea de abril, celebrada en Medellín. El texto será una ratificación absoluta de los principios y valores contenidos en el acta de Chapultepec, emitida por la SIP en 1994, con el propósito de definir las líneas rectoras para el periodismo en un momento de inflexión. Eran los tiempos de la implosión soviética, la restauración de las democracias en América Latina y, también, cuando se insinuaban conflictos sociales como los que se manifestaron en esos días con la sublevación zapatista en Chiapas, México, o el frustrado golpe de Estado del entonces coronel Hugo Chávez.

En Chapultepec, los medios de prensa de todo el continente definieron a la libertad de expresión, de opinión y de prensa como componente esencial de la democracia, y como indeclinables los derechos del ciudadano a la información y la obligación del Estado de brindarla.

Además, vincularon los principios del periodismo con las declaraciones de Derechos Humanos de EEUU, en 1776; la Revolución Francesa, 1789; la ONU, en 1948, y el Pacto de San José de Costa Rica, en 1969.

El nuevo proyecto avanza en la actualización del ideario de la entidad, sugiriendo una normativa adecuada a problemas que se plantean hoy por la disrupción de internet y por las nuevas relaciones que deben establecer los medios con megaempresas digitales como Google o Facebook.

 

“Las agresiones contra los periodistas parecen ir en aumento”: las conclusiones de la Asamblea General de la SIP en Salta

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) finalizó este lunes su 74ª Asamblea General con la lectura de las conclusiones tras cuatros días de discusiones sobre la libertad de prensa en América.

“El ciclo de amenazas, agresiones y muertes en contra de los periodistas, lejos de amainar, parece ir en aumento. En lo que va del año, 30 periodistas han caído asesinados en la región, 20 de ellos desde la última reunión en abril, en el que quizá sea el semestre más letal para el desarrollo de la actividad periodística en las Américas”, expresó la SIP en su comunicado.

Fueron asesinados ocho periodistas de México, siete de Estados Unidos, dos en Brasil, dos en Colombia y uno en Nicaragua. Todos eran profesionales jóvenes que desarrollaban tareas de comunicación en sus ciudades. Sus trabajos generaron hostigamientos, amenazas y agresiones hasta terminar con sus vidas.

Los gobernadores Juan Manuel Urtubey y María Eugenia Vidal participaron del evento

Los gobernadores Juan Manuel Urtubey y María Eugenia Vidal participaron del evento

Por otra parte, se señaló que “los insultos contra la prensa y los periodistas se han multiplicado en diversos países, como Argentina, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Honduras y Perú” y se consideró que esta situación es especialmente grave “cuando quien insulta o ataca a la prensa es una autoridad pública, que en algunos casos, como en Estados Unidos, puede ser la máxima autoridad de la república”.

La SIP también señaló que “de las amenazas, en muchos países se ha pasado a la agresión física” y enumeró a países como “Argentina, Brasil, Canadá, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Venezuela y Perú” donde “los profesionales de la prensa han debido soportar ataques violentos, intentos de secuestro o asaltos”.

“Las policías no siempre reaccionan con la debida rapidez ni las autoridades se encargan de proteger a los periodistas. La omisión de las autoridades llega a ser permisiva con los agresores, cuando no despierta sospechas acerca de sus propias intenciones. Las investigaciones, tanto de las agresiones como de los crímenes, son ineficaces o inexistentes, lo que hace aún más serio el atentado a la libertad de prensa, pues los gravísimos ataques contra los periodistas quedan en la impunidad por años, hasta alcanzar la prescripción”, indicaron.

Otra de las conclusiones fue que “la creciente polarización política que se observa en muchas de nuestras sociedades, puede estar creando las condiciones adversas para el ejercicio del periodismo”. En esa línea, agregaron que “no hay dudas de que ha aumentado el afán por obstaculizar la labor periodística, lo que se manifiesta también en numerosas formas de impedir el acceso a la información pública”.

La SIP también repasó las “numerosas iniciativas legales que de ser aprobadas dificultarían la tarea de la prensa y la libertad de expresión” y señaló que en “la República Dominicana y Colombia se está procurando obligar a los periodistas a colegiarse; en Chile, en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y República Dominicana se encuentran en tramitación proyectos de leyes que introducirían distintas clases de obstáculos a la tarea de los periodistas”.

“En Cuba, Venezuela y Nicaragua, la situación de la prensa independiente es desastrosa”, sentenció en el comunicado con las conclusiones, mientras que se indicó que “las carencias son de todo tipo, desde la falta de papel para imprimir, la incertidumbre respecto de la disponibilidad de energía eléctrica y la escasez de personal calificado, hasta la hostilidad de las autoridades de gobierno, el nulo acceso a las fuentes de información y las agresiones físicas a las que se exponen sus trabajadores”.

“Todo ello hace casi imposible desarrollar actividades periodísticas. Pero aun en esas condiciones, pese a todos los obstáculos, subsisten medios de prensa independientes gracias a esfuerzos heroicos de sus propietarios, editores y periodistas, que hacen lo posible por mantener informada a la población”, aseguró la SIP en el comunicado.

Y concluyó: “Además de las limitaciones tradicionales que ha enfrentado la prensa en nuestro continente y en el mundo, se han agregado nuevos dilemas que están siendo debatidos en los diversos países. En esta Asamblea se ha aprobado la Declaración de Salta sobre Principios de Libertad de Expresión en la Era Digital que expresa la posición de la SIP ante el entorno digital, expandiendo la libertad de expresión a los medios digitales. De esta forma, se aborda la supresión de información, invocada como un pretendido derecho al olvido, señalando que ella atenta contra el derecho ciudadano a informarse y preservar la memoria colectiva. Hasta ahora no existía una postura clara ni única, pero la Declaración de Salta debiera orientar el debate sobre la libertad de expresión en el ecosistema digital.”

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