En Río Colorado organizan una zafra colectiva para hacer más rentable la lana

(NOTI-RIO)  Desde la Agencia de Extensión Rural (AER) de INTA Rio Colorado, buscando diversificar los sistemas productivos de la zona, conformó un grupo de pequeños productores ovinospara realizar por primera vez la esquila mediante las normas PROLANA, mejorando la presentación y determinando la calidad del producto.

La iniciativa reúne a una veintenas de emprendedores familiares que juntos cuentan con cerca de mil ochocientos ovinos.

La zafra comenzó días atrás y luego se acopiarán toda la lana en un galpón cedido por la Sociedad Rural de Río Colorado, buscando obtener mejores precios en la comercialización por volumen y presentación, que seduzca a los productores a mantenerse en la actividad y pueda contagiar a otros pares al acopio colectivo.

Desde la AER Río Coloradose intenta revalorizar una actividad que históricamente estuvo presente en el departamento de Pichi Mahuida, intentado diversificar los ingresos de los productores ganaderos de la zona. Para tal motivo, la extensionista Antonia Devesa realizó un proyecto “Prolana Pequeños Productores” donde se solicitan herramientas para llevar a cabo el trabajo, disminuyendo los costos y aprovechando en un futuro la mano de obra local. Además de mejorar la comercialización se pretende sumar asesoramiento técnico y capacitaciones que ayuden a mejorar las prácticas de manejoque impactan tanto en la calidad de lana como de carne.

De la iniciativa también participa la médica veterinaria, local Milena Lloret, quien se encargo de capacitar al grupo con los manejos, reproducción y sanidad de las majadas. Además se propuso un nuevo plan sanitario básico y complementario.

Los productores, esperan incorporar durante los procesos de esquila, las practicas exigidas por Prolana, como la esquila Tally Hi, que se realiza con el animal desmaneado, mejorando el bienestar animal durante esta práctica y la presentación del vellón; el acondicionamiento de la lana que implica la eliminación de materiales extraños y la separación en lanas de diferente calidad para cada animal (vellón, puntas amarillas, garras, barriga y vellón pigmentado);y la presentación de la lana en fardos confeccionados con bolsones de nylon específicos. Una vez realizado este proceso, se enviarán muestras al Laboratorio de Fibras Textilesde INTA Bariloche con el fin de determinar los parámetros que hacen a la calidad de la misma y poder obtener un valor de referencia de dicho producto.

Con todo esto se espera mejorar la rentabilidad de los integrantes por comercializar a mayor escala y bajo normas que certifiquen la calidad.

Durante las primeras esquilas, se pudo ver el trabajo en conjunto de los pequeños productores, quienes iban compartiendo sus distintas experiencias en un ámbito agradable durante las distintas jornadas, que se iniciaron el 16 de octubre en la zona de chacras y posteriormente se fueron trasladando a los campos de secano.

LA REALIDAD ACTUAL

El grupo está formado por pequeños y medianos productores dedicados principalmente a la ganadería bovina y en menor escala a la producción ovina, con majadas de menos de 200 animales. En todos los casos son explotaciones familiares que trabajan en esta actividad desde hace muchos años, animados por una herencia cultural más que por la rentabilidad del sistema.

Actualmente el destino principal de la actividad ovina es la producción de corderos para consumo y en segundo lugar la venta de lana. Pero en los últimos años se ha observado un notable incremento del precio de la lana que no ha sido acompañado por el incremento del precio de la carne.

Hasta el momento la esquila se realizaba tradicionalmente sin la clasificación de la fibra y sin un acondicionamiento adecuado para su posterior comercialización. Por décadas estas características fueron generando en los productores de esta zona una enorme desventaja comercial, no cubriendo en ocasiones, ni siquiera los gastos de esquila.

El nuevo esquema económico del mercado lanero, ofrece una alternativa más para diversificar la producción global de los predios mediante la comercialización de las fibras naturales. Lógicamente este ingreso será más atractivo en la medida que se mejore la calidad de la lana a través del mejoramiento genético de los planteles locales.

LA HISTORIA DE LA PRODUCCIÓN EN EL DEPARTAMENTO.

Recopilaciones señala que ya en el año 1900, la ganadería lanarera la actividad preponderante, donde la actividad constituían como la principal explotación representando el 97% de la existencia ganadera.

La zafra se realizaba dos veces al año, de acuerdo con las condiciones climáticas y estado de los campos, en septiembre–octubre y marzo–abril.

Al principio los vellones se cortaban con tijera, aunque más tarde se utilizaron las máquinas.

Una de los equipos instalados en el establecimiento “El Caldén” de los Duhau, que esquilaba 2.200 animales por día.

Los Censos Ganadero y Agropecuario que se realizaron en el territorio de Río Negro en 1901 y 1908 respectivamente, demuestran la actividad alcanzaban a los 1.165.287 y 1.566.882 cabezas, totalizaban el 47% y el 32% del territorio de Río Negro respectivamente.

Se obtenían lanas extra-fina, mediana y gruesa, siendo la más cotizada, la entera de la zafra de marzo. Casi totalidad de la cosecha se enviaba al mercado Victoria de Bahía Blanca donde conocidas firmas consignatarias.

El 91% de la lana se exportaba sucia por el puerto de Ingeniero White rumbo a las industrias textiles de Inglaterra, y el resto por Patagones, con trasbordo en Buenos Aires.

 

 

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