El proyecto de ley presentado en la Legislatura propone declara ciudadano ilustre al señor Miguel Angel Roca, ex-ferroviario del Paraje Pichi Mahuida, por su labor, dedicación, cuidado y mantenimiento de la Estación de Trenes y su ferviente compromiso en la defensa del sistema ferroviario nacional y la historia de los pueblos, que por vivir a la vera de las vías del ferrocarril, sufrieron las consecuencias de la política de vaciamiento de los años ´90 en la Argentina.
La propuesta es de Magdalena Odarda (CC ARI). “Un pueblo que desconoce su pasado, desconoce su porvenir”. Miguel Angel Roca con sus 81 años de edad, lleva viviendo algo más de 50 años en el Paraje Pichi Mahuida, cercano a Río Colorado. Desde su jubilación en la empresa ferroviaria se resiste al abandono de la estación donde pasó largas horas diarias de trabajo durante 42 años y 19 días”, explicó la legisladora.
Dentro de este Paraje desolado y abandonado, se encuentra el edificio de la estación intacto, con el equipamiento y los instrumentos en perfectas condiciones a pesar del tiempo que transcurrió desde su última utilización, hoy con sólo levantar las perillas todo comienza a funcionar normalmente.
Según Odarda, a Don Roca, vestido para la ocasión, se lo puede ver constantemente preocupado por la limpieza, por cortar la maleza, por pintar y reparar los cercos, aceitar y revisar cada tecnología original que posee aún este lugar, cuidando cada detalle sin modificar nada.
Al ingresar a la sala utilizada por el jefe de la estación, se puede apreciar el cartel con la llegada y partida de los trenes y si tienen retrasos. También una alacena cubierta de libros de guardias, contables, leyes, estatutos y manual de instrucciones, que en su época eran de gran utilidad. Junto a un telégrafo, se encuentran dos impecables equipos que se usaban como elementos de seguridad entre una estación y otra para evitar superposición y accidentes durante el trayecto. Una caja fuerte donde se guardaba el dinero, documentación importante y hasta las luces de emergencia que llevaba el tren, las que se utilizaban en caso de emergencia, entre otros cientos de reliquias históricas.
“En esta profesión yo pude formar y criar una familia, fue un orgullo trabajar para el Ferrocarril, que además de ser una conexión importante para el desarrollo productivo, también cumplió un rol social dentro de los pueblos que crecieron con el paso del tren”, comenta orgullosamente Don Roca.