Un puma mató a 40 corderos en un campo cerca de Río Colorado

(NOTI-RIO) El productor ganadero de Río Colorado José Moro y su familia pasaron varias horas “masticando bronca” con una sensación de impotencia, al ver que una vez más el esfuerzo de criar algunos corderos por mucho tiempo se le esfumaron al encontrarse días atrás que un puma le atacó y mató a los 40 corderos que tenía encerrado en un corral. 

Esta dramática situación no es desconocida dentro del sector ganadero y varios luego de algunas malas experiencias similares decidieron abandonar las crianzas de ovejas. 

El llamativo hecho con características llamativas ocurrió el pasado fin de semana durante la madrugada en el campo “La Pepita”, en el departamento de Pichi Mahuida a unos 100 kilómetros de Río Colorado, sobre el meridiano V, limite con provincias de Buenos Aires perteneciente a Sucesores de Garciarena y José Moro. 

Donde un puma en solitario ingresó a un corral donde se encontraban encerradas 74 ovejas y 40 corderos –algunos de ellos con pocos días de vida—. Animales que habían sido encerrados por sus propietarios luego de advertir en cercanía huellas de un puma –presumiblemente hembra- que merodeaba el lugar. 

“Mira, son momentos de mucha bronca, pero esta situación no es nueva para nosotros que no es la primera vez,  ni para el resto de los productores de la zona que tienen algunas ovejas para el consumo propio. Siempre se viven malas experiencias como esta y a mí un puma como este no me va a hacer sentir mal ni bajar los brazos.” Reflexionó José con “Río Negro”. 

El reconocido ganadero recordó que alimentaba a la majada semanalmente con dos rollos de pastos y poco más de 400 kilos de alimentos, que rondaban los 20 mil pesos. “Eso para que los corderos se críen bien y que podamos comerlos con la familia. Pero bueno nos quedaremos con las ganas hasta la próxima.” Dijo José en tono humorístico aunque sin ocultar el malestar. 

Esta “matanza” que habría demandado un tiempo significativo, tuvo algunos ribetes particulares que llamaron la atención de muchos. El productor solo encontró huellas de un solo puma dentro del corral y solo atacó y mató a todas los corderos sin atacar a ninguna de las ovejas que estaban en el lugar y varias de las crías estaban sin su cabeza.  

“Mató a todas las crías y no tocó a ninguna oveja y a 4 corderos le comió la cabeza, porque dicen que a los pumas o leones les gustan los sesos y de todo los que mató solo se llevó al monte a uno solo para alimentarse o alimentar a sus cachorros.” Recordó Moro que agregó que en este tipo de matanzas habitualmente se dan cuando una madre le está enseñando a cazar a sus cachorros. 

“Río Negro” recabó distintos comentarios de productores de la zona que coincidieron en señalar que este tipo de sucesos son “moneda corriente” entre los que tienen ovejas en los campos, aunque con casi siempre el número de “bajas” son menores que fueron  de 5, 8, 10, 12 o 20 corderos. 

Distintas historias dan cuenta que pumas o leones que están en la zona provocan daños para el productor además de los corderos, también matan borrego la borrega, capones, carneros, ovejas y hasta se llegaron a ver perdidas con terneros y potrillos. 


OTRAS EXPERIENCIAS  

El producto damnificado recordó que el año pasado para esta misma época vivió una situación similar donde una leona con tres cachorros le mato 13 corderos “Esa sí es una leona con cachorros y pudimos agarrarla, pero no a sus cachorros, a lo mejor sea alguno de esos que no pudimos agarrar volvió esta vez, pero no sé, no tengo seguridad.” 

“De estos que me mató ahora, la mayoría estaban grandecitos lindo y también había 2 recién nacidos que los había traído Sonia –la esposa- del potrero a upa, pero bueno los mató a todos.” 

 Distintas experiencias señalan que este tipo de “matanzas” se registran agosto, septiembre y octubre, en momentos de las reproducciones de pumas. Cada hembra pare de 1 a 5 crías después de un periodo de gestación de aproximadamente 50 días.

LA LEY 

En la provincia de Río Negro está prohibida la caza del puma por la ley de fauna N°2056 (año 1985), bajo la normativa de “caza deportiva”, aunque está declarada una especie de plaga, permitiéndole a los productores su caza. 

Tanto el cuero de zorro o de puma tienen un precio. 

Con la guía que saca el productor para mover su hacienda, abona un arancel por plaga, de donde se obtiene un fondo para pagar el cuero que actualmente ronda los $3.000. 

Amparados en una ley de ganadería del año 1972 (Ley 763), que le permite al productor ganadero abatir al puma y al zorro colorado que le cause problemas. 

Esta normativa no es avalada por los técnicos que trabajamos en fauna de la provincia de Río Negro “No estamos de acuerdo, ya que el puma, como todas y cada una de las especies, es necesario en el ambiente para mantener el equilibrio, que a la larga también beneficia a los humanos.” 

Según opiniones recogidas por este medio señala que “La ley 763 debería derogarse, considerando que hoy existen estudios y métodos de manejo de ganado, que no existían 50 años atrás. Por ejemplo, perros pastores, boyeros eléctricos, luces intermitentes, sumado a manejo del ganado que en Patagonia se hace poco. Por otro lado, los herbívoros silvestres son claves para mantener sano el ecosistema, la vegetación nativa evolucionó con los herbívoros nativos, que además son el principal alimento del puma.” 

EL PUMA 

El puma es uno de los felinos depredadores más grandes que recorre la zona y es un animal de gran agilidad. 

Un macho adulto puede llegar a medir unos 2,4 metros tomando desde la cabeza hasta la punta de la cola, y considerando la envergadura del animal de pie, puede medir hasta 80 centímetros. Su peso promedio oscila en los 70 kilogramos, mientras  que las hembras son más pequeñas. 

Este animal está dotado de 4 patas de gran importancia, las delanteras son poderosas y junto al cuello, las mandíbulas y los colmillos, constituyen sus principales armas de caza. Las patas delanteras cuentan con 5 garras de tipo retráctiles, las patas traseras disponen de 4. Estas garras les permiten trepar y aferrarse con fuerza a las presas.  

Estos felinos son de hábitos solitarios y el contacto entre ejemplares de distintos sexos se produce durante la época de apareamiento. Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 3 años y poseen un período de celo que dura 8 días y se presenta cada 23 días. Durante el apareamiento, las cópulas son cortas pero frecuentes. 

Las crías del puma nacen completamente dependientes de su madre y tienen un período de lactancia de 3 meses, al cabo del cual comienza el destete. A partir de este momento, los pequeños pumas comienzan a hacer sus primeras incursiones acompañando a su madre y luego de los 6 meses de vida ya realizan sus primeras cacerías. 

Un cordero puede servirle para alimentarse durante varios días, por eso una vez cazada la presa la arrastra hasta un lugar seguro, la cubre con pastos y regresa hasta allí cada vez que necesita alimentarse. 

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