
Hace rato que el oficialismo dejó de lado la ilusión de llegar a tener quórum propio a partir de fin de año en la Cámara de Diputados. Las estimaciones así lo dejaron entrever en su momento, pero a partir de las PASO la obsesión oficial se morigeró tanto que pasó a ser tratar al menos de mantenerse como primera minoría y ver de dónde obtendrá el número necesario para alcanzar el quórum y aprobar las leyes que necesite a partir de la nueva conformación legislativa.
Imprevistamente le pasó también en el Senado, donde si se repitieran los resultados de las PASO resignaría su mayoría al bajar de 41 senadores a 35: dos menos que el quórum. Sin embargo, más allá de que suceda lo peor para el oficialismo este domingo, por ahora no está en riesgo ni abrir las sesiones, ni tampoco perder las votaciones, pues cuenta con dos aliados que siempre estuvieron alineados: el exgobernador rionegrino Alberto Weretilneck y la misionera Magdalena Solari Quintana.
Distinto es en la Cámara de Diputados, donde Sergio Massa y Máximo Kirchner se las verán de figurillas para remontar la diferencia que separe a la cantidad de diputados propios del número clave: 129. A priori, en caso de repetirse este domingo los resultados del 12 de septiembre, les estaría faltando una docena de diputados para arrancar las sesiones y 13 para aprobar los proyectos (el presidente de la Cámara da quórum pero no vota).
Es por eso que todos los ojos estarán puestos en lo que se denomina “los bloques del medio”, aquellos diputados que no son oficialistas ni de Juntos por el Cambio y que eventualmente podrían transformarse en aliados del Frente de Todos. En la actualidad es un espacio compuesto por 22 legisladores. O 20, si exceptuamos a los dos de la izquierda, con los que ningún oficialismo puede contar nunca, aunque sí eventualmente dan quórum.
De ese número solo seguirán en sus bancas 7 diputados: el cordobés Carlos Gutiérrez; Graciela Camaño y Alejandro “Topo” Rodríguez, de Consenso Federal; el socialista santafesino Enrique Estévez; el misionero Diego Horacio Sartori; el rionegrino Luis Di Giacomo, y el riojano Felipe Álvarez.
A partir de lo que mostraron las PASO, el grupo de diputados que no son de ninguno de los dos grandes espacios de la Cámara baja ascendería a 24. A los ya mencionados habría que sumar 4 de la izquierda; 2 del MPN, un rionegrino; otro socialista; un misionero; 4 libertarios; 3 cordobeses y Florencio Randazzo.
Es así que la izquierda crecería de 2 a 4 miembros, que serían los más conocidos Nicolás del Caño y Romina del Plá, por Buenos Aires; Myriam Bregman, por CABA, y el jujeño Alejandro Vilca.
Sergio Massa y Máximo Kirchner tendrán que poner entonces especial atención en la veintena de diputados que restarían, si -insistimos- este 14 de noviembre confirma lo que se vio en las PASO.
No pueden hacerse ilusiones con los libertarios, que hasta ahora estarían sumando 4 miembros: Javier Milei y Victoria Villarruel, por CABA, y los bonaerenses José Luis Espert y la exCambiemos Carolina Piparo.
Está opinado hasta qué punto podrá contar el oficialismo con los diputados de Córdoba Federal, que sumarán otros 4. Hoy los candidatos schiarettistas insisten en reafirmar su oposición, sobre todo después de los dichos del presidente respecto de su provincia días pasados en el CCK, pero son tiempos de campaña. En la práctica, ese bloque se ha sumado muchas veces al oficialismo en leyes que JxC rechazó enfáticamente, como la quita de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires y el impuesto a las grandes fortunas. Esta bancada estará conformada por Carlos Gutiérrez, al que se sumarían Natalia de la Sota, Ignacio José García Aresca y Claudia Márquez.
Sabe el oficialismo que puede contar siempre con los misioneros, que ahora se reducirían a 2 miembros: Diego Sartori y Carlos Alberto Fernández. Y también con los rionegrinos de Juntos Somos Río Negro (salvo en temas como la reforma judicial o la reforma del Ministerio Público fiscal), que ahora suman 2: Luis Di Giacomo y Agustín Domingo.
Salvo excepciones como las citadas de los rionegrinos, también suele irle bien al Gobierno con el Movimiento Popular Neuquino, aunque las negociaciones son siempre “ley por ley”. Tendrían 2 diputados: “Rolo” Figueroa y Luciana Ortiz Luna.
Con los socialistas las eventuales negociaciones serán también proyecto por proyecto. Ahora habría dos: Enrique Estévez y la exintendenta de Rosario Mónica Fein.
Viejos conocidos en la Cámara son los diputados de Consenso Federal Graciela Camaño y Alejandro “Topo” Rodríguez, a los que probablemente se sume Florencio Randazzo.
Por último, queda el riojano Felipe Alvarez, quien ingresó a la Cámara a través de la lista de Juntos por el Cambio en 2019, pero con el correr de los meses se fue del interbloque disconforme por la falta de atención que se le daba en el espacio a legisladores del interior y formó con Antonio Carambia el bloque Acción Federal. Ahora se queda solo y se lo sabe cercano a Horacio Rodríguez Larreta y también tiene muy buena relación con Rogelio Frigerio y Emilio Monzó, a cuyo futuro bloque dentro de JxC se especuló con que podría llegar a sumarse. El tema es que Alvarez es candidato este domingo a diputado provincial por la lista Hay Futuro. Opositor del gobierno provincial de Ricardo Quintela y muy crítico de los radicales de su provincia, en caso de ser electo este domingo dejaría su banca en el Congreso nacional, y en su lugar asumiría Carlos Laciar, secretario general del Sindicato de Trabajadores Públicos Provinciales (SITRAPP). Habrá que ver en qué espacio su eventual reemplazante en ese caso.
A esta veintena de diputados -que podrá engrosarse o no según lo que suceda este domingo- habrá que mirar muy atentamente para imaginar el éxito o los límites que tendrá el oficialismo para avanzar con las leyes en la Cámara de Diputados los próximos dos años.
En Río Negro el FdT perdería una banca
Tras el conflicto mapuche en cuyo marco se registraron episodios graves en esta provincia patagónica, con las polémicas respuestas por parte del Gobierno nacional, el Frente de Todos se encuentra con un panorama poco alentador de cara a las elecciones generales y una situación muy diferente a la de 2017. En ese entonces el Frente para la Victoria se repartió con Cambiemos las bancas que se disputaban, mientras que Juntos Somos Río Negro -el partido provincial gobernante- no participó en esa ocasión la contienda.
En las PASO, el oficialismo rionegrino triunfó con un 34,74% y postuló como candidatos al exministro de Economía Agustín Domingo, y a la actual secretaria de Políticas Públicas de Salud Provincial, Mercedes Ibero.
Juntos por el Cambio sacó 27,04% por lo que llega con expectativas positivas de retener la banca que expone. Presentó como titulares al concejal de Cipolletti Aníbal Tortoriello, junto a Adriana Fenouil.
A priori favorito para repartir bancas con Juntos Somos Río Negro, la derrota nacional del Frente de Todos dejó en tercer lugar a ese espacio el 12 de septiembre con 25% de los votos. De repetirse este resultado el 14, no podría conservar la banca que está en juego. Lleva como candidatos para los comicios legislativos a Ana Marks, concejal de Bariloche, y a José Luis Berros actual legislador provincial.
También compiten el Frente de Izquierda y Trabajadores postula a Norma Dardik; el Movimiento al Socialismo lleva a Elena Correa, y el Partido Socialista a Paola Etchepareborda.
Cabe recordar que en Río Negro se renuevan dos de los cinco escaños de diputados nacionales que tiene la provincia, los cuales corresponden a Lorena Matzen (UCR) y Ayelén Spósito (FdT).