Concejales prohibieron las fiestas privadas en Bahía

Los concejales aprobaron hoy, por unanimidad, prohibir la realización de fiestas privadas en todo el partido de Bahía Blanca.

La ordenanza está destinada a “las fiestas que se desarrollen en propiedades privadas, de índole privado y que sean de concurrencia masiva, abiertas a todo el público que se realicen en viviendas particulares, quintas, casas de campo, fincas galpones o cualquier otro tipo de inmuebles a la que concurran más de 50 personas y se cobre una entrada”.

Además, la normativa contempla que aquellos que incurran en la falta ser sancionados con multas de hasta 150 mil pesos y las fiestas serán automáticamente cerradas y la gente desalojada.

En el caso de que un “privado” quiera realizar una reunión en su casa deberá presentar los mismo requisitos que se le exigen a las discotecas: servicio de ambulancia, informe técnicos de bomberos y de aptitud eléctrica, entre otros.

“Con esto se cubre el vacío legal. Porque la realización de este tipo de fiestas implica desvirtuar el rubro dado que en la práctica terminan funcionando como locales bailables pero evadiendo todo tipo de control y medidas de seguridad”, le dijo a LB24 una abogada que participó de la redacción del proyecto.

La fiestita de Marengo

El debate sobre las fiestas privadas se inició tras un multitudinario encuentro organizado por la vedette Rocío Marengo en su casa familiar del barrio Palihue para la Navidad de 2009.

Esa madrugada, inspectores municipales labraron infracciones en la vivienda de Alvear y Las Torcazas, tras los insistentes llamados al 911 por parte de los vecinos. Las principales quejas fueron por el volumen de la música y los desmanes que algunos chicos alcoholizados protagonizaban en las inmediaciones del lugar.

Según publico en ese momento LB24, los vecinos del sector decían estar “hartos de las fiestitas de Rocío, que siempre terminan en escándalo”.

Quien era jefe del CUIM, Lucio Maslein reconoció que “los vecinos están molestos y cansados de esas fiestas porque sufren los griteríos y la música, todos los años pasa lo mismo”.

Aquella fiesta de Marengo terminó pasadas las siete de la mañana y aún hoy muchos recuerdan que uno de los últimos en retirase, en condiciones lamentables, fue un reconocido político de la ciudad.

En declaraciones a la prensa, la vedette respondió que “la fiesta salió bárbara, fueron más de 350 personas, había muchos chicos jóvenes y éramos todos conocidos. Incluso los hijos de todos los vecinos de la zona estaban en la fiesta, así que si se quejan los padres es un tema de ellos”.

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