
El Intendente de Sierra Grande, Renzo Tamburrini, sumará volumen político a su gestión con dirigentes que pertenecen al partido del Gobierno provincial.
Esto abriría la puerta a una nueva fuga de intendentes hacia el espacio de JSRN que primero sumó al intendente de Fernández Oro, Mariano Lavín, y luego, al exjefe comunal de San Antonio Oeste y con pasado reciente en la Legislatura, Javier Iud.
En este sentido fue consultado por este medio el Intendente Tamburrini y fue categórico: “Seguiré en el PJ y voy por la reelección”, expresó.
En diálogo con La Tecla Patagonia el Jefe comunal de Sierra Grande precisó que se trata de un reordenamiento del organigrama y un cambio de relanzamiento de la gestión. “Vamos a cambiar la estructura del Gobierno en el ámbito del organigrama en donde estarían incluidos algunas de estas personas a medida que podamos”.
Hasta el momento está confirmado el arribo del exministro de Desarrollo Social de la gestión Alberto Weretilneck, Ricardo Arroyo. Aunque todavía no están las áreas destinadas afirmó que “hay algunas alternativas que estamos barajando. No están cerradas las participaciones. Lo más cerrado de todo sería la llegada de Arroyo para ir a Gobierno”.
También suenan José María Clemant, exconcejal de San Antonio Oeste por JSRN para el área de Turismo, y Juan Reggioni, exjefe comunal de Fernández Oro, para la cartera de Hacienda. El Intendente descartó que estas participaciones estén cerradas, aunque sí que estarán vinculados al Gabinete.
Se le pasó el enojo con JSRN
Hace menos de un año Tamburrini expresó públicamente, en FM DE LA COSTA, su enojo con Juntos Somos Río Negro porque el gobierno provincial no se hacía presente en su distrito.
En las declaraciones, del 18 de mayo pasado, el Jefe comunal enumeró varios problemas de las localidades a su cargo y se mostró muy preocupado por la falta de gestiones de la gobernadora y de comunicación de funcionarios.
La dramática situación de la falta de agua era uno los puntos más importantes que sufrían los vecinos. Por la rotura de acueductos que se encargan de brindar el agua potable, la localidad estaba declarada en emergencia hídrica. “Estamos en un 40% del abastecimiento nominal que deberíamos tener. Hay restricciones en el uso particular y comercial”, decía Tamburrini en el programa Con la gente.
La solución que encontraba el intendente a corto plazo era “generar un proyecto certero, cierto y real, invirtiendo en profesionales que puedan realizar la proyección de la obra garantizando que la obra que se necesita, generará una posibilidad óptima de funcionamiento de los acueductos, más los recursos necesarios para hacerlo”.
Además, explicaba que “se necesita que la provincia invierta en los estudios necesarios para ver si conviene desalinizar agua salada y potabilizar, o seguir trayendo agua de estos lugares, o también generar la posibilidad de un acueducto del canal de Pomona y buscar otras alternativas. Eso lo deberán hacer profesionales”.
Por este problema reconoció en ese momento que los contactos con funcionarios provinciales aún no habían llegado. Incluso agregó que estaba a la espera de que le envíen un informe oficial respecto de los daños que sufrió el acueducto para poder solicitar una audiencia con el Ministro de Obras de la Provincia.
Esto fue el desencadenante para que el máximo mandatario de Sierra Grande comenzara a enumerar los problemas que tiene con la provincia y sus funcionarios: “Las gestiones no llegan, las visitas son pocas y casi siempre son sin avisar, y se suma la falta de respuestas ante problemas que son de carácter importante”.
“Tengo mis reparos con la provincia. Tenemos serios problemas sanitarios con la infraestructura de nuestro hospital. Los vecinos están en una movilización que va cobrando fuerza, pidiéndole a las autoridades provinciales una inversión”, dijo.
En torno a esto mencionó una situación que se vivió en ese lugar: “Cuando tuvimos la posibilidad de sufrir la última tormenta climática de lluvia, debieron evacuar la sala de internación del Policlínico, llevando a los pacientes a su casa porque no había un solo sector donde les garanticemos a los pacientes que no se le iba a mojar la cama. Los baños son un problema, la calefacción también, faltan profesionales, etcétera. Tenemos un sistema muy perdido, en donde no se ha hecho una inversión seria y responsable en los últimos tiempos”.
Además “tenemos problemas en materia de seguridad. Hubo compromisos de la gobernadora para instaurar en Sierra Grande la Policía de la Mujer, y también barajar la posibilidad de instalar una dependencia de Toxicomanía; o incluso buscar alternativas en materia de control de tránsito vehicular, y no hemos tenido ningún tipo de avance en la gestión”.
“La dársena no está en funcionamiento, con lo cual no podemos generar una acción concreta en materia de generación de empleo vinculado a la pesca”.
Al cierre de la entrevista manifestó: “Son un montón de situaciones a las que no se dan respuestas, y ya lo comenzamos a ver con mucha preocupación”.
“Ya perdí la cuenta de cuando vino por última vez la gobernadora Carreras. Ha venido el Ministro de Salud y me enteré cuando salió el parte del otro día. Son muchas las autoridades que vienen y luego pasa esto. No tienen por qué informarnos, pero no son carteras que hayan mostrado la intención de sentarse con el intendente y generar una agenda de trabajo”.
Llegaron algunos funcionarios
Dos días despues de la entrevista en FM DE LA COSTA, Tamburrini recibió en su despacho -en su primer visita oficial a la localidad- al Secretario de Minería de la Provincia, Joaquín Aberastain Oro, y a la Legisladora Roxana Fernández, quienes se interiorizaron de la problemática y comprometieron acciones conjuntas, para dar lugar a que la empresa minera local defina su situación, pueda trabajar de manera efectiva en la localidad y amplíen su planta de trabajadores.
En este sentido, el Intendente solicitó se tenga en cuenta la posibilidad, como ha sido recientemente en otras localidades, de abrir una Delegación de Minería en Sierra Grande, que permita dar nuevamente un perfil minero a esta ciudad, con una intervención económica, de capacitación y desarrollo.
También, acordaron trabajar en conjunto para empadronar a todos los productores mineros de tercera línea (canteras, lajas, porfido, y demás), para que mediante la formalización de ese trabajo, sea posible el financiamiento de la producción con recursos no reintegrables, lo que traerá grandes beneficios a nuestra economía local.
Un día después se presentó la secretaria de Seguridad y Justicia de la provincia, Betiana Minor, quien llevó adelante la inauguración de Oficina de la Mujer que comenzó a funcionar en instalaciones de la Comisaría 13.