24 de agosto, Día del Padre

En el año 1953, la docente señora Lucía Zuloaga de García Sada presentó a la entonces Dirección de Escuelas la iniciativa de festejar el 24 de agosto el Día del Padre.
Fundamentó su presentación en que ese día de 1816 nacía la hija del General José San Martín, en la actual calle Corrientes 343 de esta capital.

Según consta en acta de bautismo, el 31 de ese mes, el vicario general castrense Lorenzo Güiraldes bautizó en la iglesia matriz a Mercedes Tomasa, hija legítima del gobernador intendente de Cuyo, coronel mayor general en jefe del Ejército de los Andes y la Sra. Dña. María de los Remedios de Escalada. Fueron padrinos el sargento mayor Don Antonio Álvarez de Condarco y la Sra. Dña. Josefa Álvarez.

La insistencia de la señora Lucía Zuloaga logró que la Dirección General de Escuelas dictara la Resolución 192-T-53, que lleva la firma de Orlando Vargas Leiva, disponiendo la fecha del 24 de agosto como Día del Padre. Tiempo más tarde el Ministerio de Educación de la Nación lo incluyó en su calendario escolar.

Una firma comercial extranjera, para promocionar una máquina de afeitar, inició una masiva y fuerte publicidad presentando al 17 de junio, Día del Padre en honor de John Bruce Dod, padre estadounidense.

Esta situación llevó a la señora Lucía a luchar incansablemente para revertir el hecho. No pudo lograr este objetivo, porque el Consejo Nacional de Educación retiró del calendario escolar la celebración del Día del Padre.

En cuanto a nuestra provincia, en 1982 el gobernador Dr. Bonifacio Cejuela, mediante decreto nº 2.119, lo dejó instituido.

La Unión Comercial e Industrial de Mendoza reconoció la fecha y en 1985 la docente Raquel Correas, de la Asociación Cultural Sanmartiniana Mi Tebaida, obtuvo del Concejo Deliberante la adhesión al decreto 2.119.

Al año siguiente la Honorable Legislatura de Mendoza sancionó la ley nº 5.131, en cuyo artículo nº 2 se lee: “Derógase toda norma que se oponga a la presente ley”, y el gobernador Felipe Llaver decretó: “Téngase por ley de la provincia la sanción nº 5.131”.

Desde 1964 hasta ahora, diputados nacionales por Mendoza presentaron proyectos de ley pero jamás se trataron en el Congreso. La señora de García Sada siguió accionando ante los senadores por Mendoza para que influyeran en la Cámara.

En el IV encuentro de Asociaciones Culturales Sanmartinianas de la provincia, realizado en mayo de 1994, se decidió realizar una compaña nacional. Aunque se la hizo con insistencia, hasta la fecha no ha obtenido resultados favorables.

“Sin lugar a dudas, es un deber ineludible festejar el 24 de agosto el Día del Padre, como justo homenaje a la figura del Libertador de medio continente. Él nos legó un claro ejemplo de virtudes, para orientar la conducta de los argentinos.

Si tenemos ley, ¿por qué no se cumple? ¿Será por desidia, ignorancia o por una cuestión comercial ya que en agosto en nuestro país se festeja el Día del Niño?.

Por otra parte, la ONU celebra el 20 de noviembre el Día del Niño o Día Universal del Niño en conmemoración a la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959.

Si se festeja el Día del Padre en agosto no resulta conveniente para la industria y comercio por ser en ese mes el Día del Niño. ¿No sería más justo pasar el Día del Niño al 20 de noviembre? De este modo se respetaría la ley 5.131 y los niños tendría su festejo en coincidencia con el Día Universal de los Derechos del Niño. Esto podría solucionarse con la sanción de una ley del Congreso de la Nación.

Por último, y basándose en estos fundamentos, pueden estas fechas pasarse al segundo domingo de agosto y noviembre respectivamente

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