La fiscal Claudia Lorenzo solicitó sanciones para las máximas autoridades policiales que intervinieron en el caso del secuestro de Sonia Marisol Molina, debido a las filtraciones y la manipulación de pruebas evidenciadas por parte del intendente Ricardo Moccero.
La fiscal elevó el pedido a la jueza de Garantías, Gilda Stemphelet y apuntó contra el comisario Rubén Fernández –titular de la Policía Comunal– y contra el subcomisario de la DDI juarense, Ricardo Fransen.
“Se quebrantó la obligación de cuidado, vigilancia y custodia por parte de las autoridades policiales sobre las pruebas y el lugar de los hechos” sostuvo la fiscal. Y solicitó que se castigue a “quien corresponda por esas graves faltas”.
Sonia Molina escapó el lunes 12 de la casa donde la periodista Estefanía Heit y el “pastor” Jesús Olivera la mantenían en cautiverio desde hacía tres meses.
Algunas de las intromisiones de Moccero, y que la policía debió impedir, fueron enumeradas por la fiscal: interrogó a Sonia Molina en la cama del hospital, difundió cómo y dónde se había encontrado una bolsa perteneciente a la víctima y cuál era su contenido, brindó detalles de una prueba clave, como lo son los videos grabados con un celular de la periodista.
“Heit filmaba cuando violaban a Molina, cuando la agarraban de los pelos y la tiraban contra la pared”, contó el jefe comunal en rueda de prensa.
Además, reveló la recolección de otra evidencia importante: la carta suicida. No sólo dio a conocer su existencia sino que informó sobre su contenido. Y también, admitió públicamente Moccero, él mismo le preguntó a la víctima si había sido la autora de la carta. Por otra parte, según consigna un diario de Buenos Aires y varios periodistas de Suárez, el jefe comunal ingresó a la casa y filmó el cuarto donde había estado Molina.
El mismo medio porteño sostiene que fue Moccero, quién le permitió a un canal de televisión capitalino ingresar a la vivienda de Gran Bourg 1823, cuando la casa debió estar custodiada. Moccero también hizo gestiones para trasladar a la víctima a Río Colorado pero cuando la fiscal Lorenzo se enteró lo desautorizó.
El lunes tras el allanamiento a la vivienda de Heit y Olivera, el jefe de policía le preguntó a Moccero sobre los pasos a seguir en la investigación. “A las 10 de la noche me comuniqué con (el ministro de Seguridad bonaerense Ricardo) Casal y él me dijo que hablaría con la fiscal para sacar las detenciones”, dijo el intendente por radio LU2.
“No podemos sancionar Moccero por exponer cuestiones reservadas de la causa o entrevistarse con la víctima, pero sí sancionar a quienes debieron resguardar la prueba y limitar el acceso a los lugares reservados”, indicó una alta fuente judicial.
La periodista lee la Biblia
La periodista Estefanía Heit, detenida en la causa del secuestro de Sonia, no quiere saber nada con los medios. No escucha radio ni mira TV. El domingo fue a visitarla su hermano a la comisaría de Tornquist, pero se negó a recibir a su madre.
“Fanny” está en un calabozo donde tiene un camastro de hormigón cubierto con una frazada que ella misma llevó y un baño donde se ducha diariamente.
Allí tiene una sola compañía: la Biblia, que lee y relee. Esa es su actividad principal. “Lee todo el día” contó una fuente de la causa. Sólo interrumpe esa tarea para escribir en hojas sueltas sus ideas para encarar su defensa. La sugerencia fue de su abogado, Claudio Lofvall.
Cuando más habló en esta semana de detención fue el domingo, al recibir la visita de su hermano Pablo, quien estuvo dos horas con ella. Pero cuan-do le avisaron que su ma-má quería ir a verla no tuvo la misma actitud. La relación entre ambas estaba cortada desde hacía ya unos tres años.