La inflación hace que el dinero pierda poder adquisitivo. Es uno de los grandes problemas del modelo kirchnerista que complica la vida cotidiana de los argentinos.
No es novedad el aumento de precios en las góndolas. Tampoco lo es la pérdida de poder adquisitivo del salario, más allá de las paritarias. El impacto de la inflación le fue restando poder de compra al billete de mayor valor nominal que hoy tienen los argentinos. Hoy rinde s un tercio de lo que valía en los primeros días del mandato de la presidenta Cristina Fernández.
La editorial de publicaciones financieras Inversor Global creó un sitio web que permite comprobar cuánto se pulveriza día a día el dinero que está en manos de los asalariados, en términos reales.
Para realizarlo, el sitio utiliza los datos de inflación provistos por PriceStats, una gran empresa privada que calcula índices de inflacion agregada a nivel global. De acuerdo con éstos, el valor de un billete de $ 100 se redujo desde principios de año a apenas $ 80 en la actualidad. Pero, en la comparación con diciembre de 2007, esa desvalorización pasa de los $ 100 a los $ 35. Significa que, quien tiene un billete con la cara de Julio Argentino Roca en su poder, hoy sólo puede adquirir exactamente lo mismo que podía comprar con apenas $ 35 en los comienzos del mandato de Cristina.
La pérdida explica, en buena parte, las mayores complicaciones que empezaron a sentirse en el uso de efectivo de la economía argentina, y que podría dejar en evidencia, según algunos economistas, la necesidad de emitir nuevos billetes de mayor denominación.
El temor oficial está en que una decisión de este tipo podría tener impacto en las expectativas inflacionarias y acelerar aún más la marcha ascedente que hoy muestran los precios.
El otro problema es, contrariamente, la escasez de efectivo de baja denominación (monedas) que afecta el cambio chico que siempre necesitan los comercios y los medios de transporte. La proporción de billetes de valor nominal pequeño se reduce enormemente por el fuerte avance de los de mayor denominación.
En los comunicados de circulación de billetes y monedas distribuidos por el BCRA se confirma el desmanejo monetario: en los primeros nueve meses del año, se pusieron en circulación unas 326 millones de monedas, pero más de la mitad (168 millones) correspondieron a metales de $ 2. El problema: que al ser de un número múltiplo, estos no permiten a los comerciantes utilizarlas para dar sus vueltos.