El secretario general de la Gobernación, Hugo Lastra habría solicitado una auditoría al Tribunal de Cuentas sobre la gestión de su antecesor Julián Goinhex, quien precisamente estuvo reunido ayer por espacio de varias horas con el titular del organismo de control Juan Huentelaf.
El ex miembro del gabinete rionegrino está cuestionado por la contratación de los vuelos charter del gobernador y las erogaciones del Estado en oportunidad de la visita de la presidente Cristina Fernández, el 25 de mayo pasado a Bariloche, donde hubo contrataciones directas y pagos por legítimo abono por fuera de las normas vigentes y por un monto cercano a los tres millones de pesos .
El encuentro no fue bien visto tanto en sectores del oficialismo como en el mismo Tribunal, muestra de una clara ingerencia de la política y el Ejecutivo en el debido control de los actos de gobierno.
No es la primera vez que sucede ya que Goinhex como Huentelaf participan en el mismo sector del ex gobernador Soria y tampoco es novedad que comprometen al Tribunal de Cuentas en cuestiones de política partidaria.
En el organismo fue comentado este hecho, donde además se suceden diferencias entre Huentelaf y Erika Acosta, también militante sorista.
Dicen en el Tribunal, recurriendo a un término futbolero, que el contador roquense y Mario Sabatella le “hacen el dos uno” a la restante integrante del triunvirato, en la mayoría de las decisiones del cuerpo.
Este es un enfrentamiento silencioso pero que tiene connotaciones políticas internas, ya que Erika Acosta no pierde oportunidad para conseguir avalar su nominación que vino de la mano de Carlos Soria.
Trascendió que no hace muchos días participó de una cena con el gobernador Alberto Weretilneck y su esposa, donde también concurrieron Lautaro Srur -pareja de Acosta- el vicegobernador Carlos Peralta y el ministro de Gobierno, Luis Di Giácomo, con sus respectivas esposas.