Una demanda contra Aguas del Colorado de la familia García que habita en Pichi Mahuida (aguas abajo de la toma del acueucto) dio lugar a un informe en el año 2009 que advierte la contaminación y el pasivo ambiental que genera esa obra. Duras críticas a la subsecretaria de Ecología, marcada por funcionarios “incompetentes” y “sin formación”.
Un profesional, Federico De Durana (quien elaboro los informes ambientales en esa causa judicial) realizó una dura crítica a la subsecetaría de Ecología de La Pampa: “ha sido encabezada sistemátciamente por funcionarios incompetentes, sin los conocimientos ni la formación que el cargo requiere”.
El conflicto surgió por una demanda de la familia García, habitantes de la zona rural de Pichi Maguida. La estación de bombeo de la empresa Aguas del Rio Colorado capta el agua del río e impulsa el agua cruda hacia la planta potabilizadora ubicada a 3.8 km y una diferencia de altura de 42 metros.
En grandes piletas se potabiliza. Se utilizan, en ese proceso, precipitadores con sulfato de aluminio, el mismo que se aplica a las puiletas domésticas. Además floculantes y polielectrolito. Después el agua pasa por filtros y ablandadores para ser inyectada en el acueducto propiamente dicho.
Además hay un acueducto de descarga, de un kilómetro que tira todo el desecho de ese proceso.
La familia de Luis García, productor rural de Pichi Mahuida, realizó diferentes estudios ambientales. Uno es en el desagüe de la planta potabilizadora que desemboca en el rio colorado 4.000 metros aguas arriba del establecimiento rural San Genaro.
Precisamente el informe, realizado por el licenciado Federico De Durana describió “como parte del complejo de infraestructuras del acueducto de construyó un desagüe entubado subterráneo desde la planta potabilizadora con unos 1000 metros de longitud que luego descarga en un cauce seco a lo largo de 800 metros hasta desembocar al río colorado. Análisis de agua realizados en ese sitio indican altos contenidos de aluminio y sólidos disueltos, En los análisis de suelo en las márgenes del río indican valores de conductividad muy elevados”.
Precisa que dentro de los pasivos ambientales “los niveles de aluminio detectados afectan a la vida acuática y potencialmente del agua captada para consumo humano por los habitantes de la zona, así como ganado vacuno que abreva en el desagüe, lixiviados contaminantes a aguas subterráneas, muerte de vacunos por alteración en el manejo del rodeo, salinización de suelos en el cauce seco receptor de las descargas y sus márgenes”.
Señala además que “los lodos resultantes del proceso de potabilización constituyen un residuo que descargado sin tratamiento al cauce del rio colorado causa un severo daño al ambiente poniendo en riesgo la biota del río, la salud de las personas y el deterioro en la calidad del recurso hídrico”.
Describe De Durana que “la formación de depósitos y embanques en el cauce del río, aumento de la turbiedad en el cuerpo de agua receptor y consecuente disminución de la tasa fotosintética de la flora acuática”.
Concluye De Durana que “el agua que se obtiene del Río Colorado en San Genaro es peligrosa para el consumo humano…” .
Incompetentes
Federico De Durana afirmó ahora que dicho estudio “a inicios de 2009, se analizaron las consecuencias ambientales derivadas de la construcción y operación del Acueducto del Río Colorado sobre un entorno natural y social de un ‘ñarea de 8.500 hectáreas donde se ubica la toma y la planta potabilizadora”.
Precisa que los resultados de ese estudio no se extrapolaron a todo el cauce del río.
“Es lamentable que transcurridos casi cuatro años, la descarga contaminante descrita en dicho informe continua existinedo sin que se haya tomadao medidas para evitarla”, afirma De Durana.
El profesional expresa su “preocupación como ciudadano al ver el desinterés e ineficiencia con que se tratan esta y otras problemáticas ambientales de la provincia”.
“La subsecretaría de Ecología ha sido encabezada sistemáticamente por funcionarios incompetentes, sin los conocimientos ni la formación que el cargo requiere”. Ese organism está a cargo de Darío Mariani y antes fue ocupado por la abogada Verónica Campo.
De Durana dice que “ya es tiempo que el cuidado del ambiente en nuestra provincia deje de ser una declaración de buenas intenciones y grandes anuncios publicatarios para convertirse en una gestión responsable, con conocimiento, ágil y con independencia de intereses particulares”.