Reconocimiento tuvieron Miguel Ángel Roca, Juan José Ochandorena, Luis Ángel Pane, José Rodríguez, Néstor José Montarce, ex ferroviarios de Río Colorado Y del paraje Pichi Mahuida “por su labor, dedicación, cuidado y mantenimiento de las estaciones de trenes de dichos lugares y su ferviente compromiso por la defensa del sistema ferroviario nacional y la historia de los pueblos, que por vivir a la vera de las vías del ferrocarril sufrieron las consecuencias de la política del vaciamiento de los años 90 en la Argentina”.
La legisladora Magdalena Odarda (ARI), autora del proyecto,afirmó que estos trabajadores “constituyen un verdadero emblema por la lucha de la recuperación del ferrocarril en la provincia de Río Negro”.
Miguel Roca, de 82 años, con más de 50 de residencia en el paraje de Pichi Mahuida. Desde su jubilación en la empresa ferroviaria se resiste al abandono de la estación donde pasó largas horas de trabajo durante 42 años y 19 días.
A pesar del desolado paraje el edificio de la estación de trenes se encuentra intacta con el equipamiento y los instrumentos en perfectas condiciones a pesar del tiempo transcurrido desde su última utilización.
Se lo puede ver constantemente preocupado por la limpieza del lugar. Cortar la maleza, aceitar y revisar cada tecnología original que posee la estación, pintar y reparar los cercos cuidando cada detalle sin modificar nada forman parte de su rutina diaria, como si aun estuviera en funciones.
Entre los papeles importantes que don Roca tiene en su poder, muestra un documento que le fue otorgado por las entonces autoridades del ferrocarril, donde le ceden el predio para su protección, tarea que cumple estrictamente desde hace más de 20 años. Otro documento no menor es un diploma honorífico por su trayectoria como empleado.
“Fue un orgullo trabajar para el ferrocarril, que además de ser una conexión importante para el desarrollo productivo, también cumplió un rol social dentro de los pueblos que crecieron con su paso” comentó orgulloso don Miguel Roca.
JUAN JOSE OCHANDORENA
Nació el 8 de febrero de 1930 en la ciudad de Bahía Blanca.
Pasó su infancia en el campo, en una zona cercana pero en la provincia de La Pampa, hasta que se radicó en Río Colorado donde contrajo matrimonio con Juana Iparraguirre.
Padre de tres hijas, pasó por varios trabajos desde pequeño hasta que en febrero del año 1948, casualmente un mes antes de la nacionalización de los FFCC, ingresó como ‘cambista’ en la estación de Río Colorado, pasó luego por el sector de control hasta que se radicó en la estación Tolosa, en La Plata, para alcanzar el grado de Guarda que siguió hasta el final de su carrera.
Desde La Plata llegó a Bahía Blanca y luego definitivamente a Río Colorado donde tuvo una fuerte participación gremial en La Unión Ferroviaria, lo cual le costó varios enfrentamientos internos y hasta un período de cárcel de treinta días junto a otros cuatro guardas y dos maquinistas a raíz de una huelga de cuarenta y dos días durante la revolución del ’55.
El último de los guardas que aún se encuentra con vida en esta ciudad, don Juan José se jubiló en los primeros meses del año 1990.
LUIS ANGEL PANE
Luis Angel Pane nació en las colonias ferroviarias de Río Colorado el 6 de febrero 1933.
Hijo de otro reconocido guarda, don Angel Pane, de joven se trasladó con su madre a la localidad de Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, para evitar los traslados permanentes que demandaba la enfermedad de su abuelo.
Con 21 años, al terminar el servicio militar, inició su carrera en el FFCC con diferentes etapas.
Conoció en esos años a Hilda Colman, una mujer juarense, con quien contrajo matrimonio para luego traer a la vida a dos hijos varones, uno de ellos hoy también trabajador del riel como maquinista de la empresa Ferrosur en la localidad bonaerense de Gerly.
‘Toto’ Pane fuer rindiendo las patentes en cada etapa hasta llegar a maquinista de primera y desempeñar su tarea en Constitución, en el llamado ‘kilo’ 1 en la jerga ferroviaria, hasta llegar a jubilarse en el año 1988, a los 55 años.
Con su carrera hecha, el maquinista resolvió retornar a su lugar de origen y se instaló nuevamente en la comarca, desde donde, junto a otros hombres de los que sostuvieron con pasión a los ferrocarriles, comenzaron a trabajar a brazo partido por el retorno del tren a esta región, reflotando la tarea y el viejo local de la agrupación gremial La Fraternidad.
JOSE RODRIGUEZ
Oriundo de la localidad bonaerense de Coronel Vidal, don José Rodríguez nació un 19 de abril del año 1925.
Antes de los 18 años ya estaba relacionado con el FFCC a través del trabajo de changarín en los galpones, pero oficialmente su carrera empezó en al año 1942 como aspirante.
Casado con doña Josefsa María Ramos, fue padre de tres hijas.
De aquel primer puesto de aspirante, este trabajador fue capacitándose y rindiendo en cada momento adecuado para pasar a foguista y finalmente a maquinista de 1°, lo cual lo habilitaba para conducir cualquier tipo de máquinas.
Luego de cuatro años comisionado en Remedios de Escalada, Rodríguez se instaló en Río Colorado definitivamente y desde allí no solamente que defendió su puesto de trabajo sino que además tuvo una muy fuerte actividad sindical que perduró hasta mucho tiempo después de alcanzar su jubilación, con 34 años de servicio continuo, en el año 1976, durante el golpe militar.
Con una temporada en la clandestinidad en épocas de la revolución que derrocó al presidente Illia en 1966, Rodríguez fue durante varios períodos representante de esta región del gremio La Fraternidad y hast recibió una medalla que luce orgulloso cuando su sindicato cumplió los 50 años.
Este hombre es uno de los que más directamente sufrió el desguace de los FFCC practicado en el gobierno menemista, tras lo cual reavivó la lucha para el regreso de las formaciones a esta zona del país.
NESTOR JOSE MONTARCE
Néstor ‘Neno’ Montarcé nació el 14 de junio de 1930 en la localidad rionegrina de Darwin, lugar donde armó su familia junto a su esposa Idelma Alicia Pérez , con tuvo tres hijos.
Empezó a trabajar como ferroviario a los 21 años, como tantos, al regreso del servicio militar.
Las tareas se iniciaron en el galpón de máquinas de Darwin, hasta que estudió y rindió, en Buenos Aires, la patente de Maquinista de 1°.
También como la gran mayoría, ‘Neno’ había tenido otras actividades previas, en este caso como cuidador de caballos de carreras en la chacra de la familia Espinel, pero fue la actividad ferroviaria la que abrazó para toda su vida.
En el año 1980 se mudó con su familia a la ciudad de Rio Colorado donde trabajó hasta su jubilación, en el año 1985, pero guarda consigo las mejores historias de la vida del FFCC en la región.
