“Preocupa el estado de los ríos Neuquén, Limay, Negro y Colorado”, dijo la Defensora del Pueblo

“Estamos muy preocupados por lo que viene sucediendo aguas arriba, en los ríos Neuquén, Limay, y Negro, y también en el río Colorado, donde se registra el vaciamiento de miles de litros de efluentes cloacales y de basuras de toda índole que, por sus volúmenes, amenazan con neutralizar y aún superar la capacidad de depuración de nuestra principal recurso y además por los derrames de petróleo, accidentes estos últimos que generalmente se producen por la falta de previsión de las empresas dedicadas a la extracción de hidrocarburos”.

De esta manera se expreso la defensora del Pueblo, Nadina Díaz al iniciar un extenso diálogo con la agencia APP, poco después de regresar de la vecina provincia de Neuquén, donde se reunió con los legisladores Gabriela Muñoz Saavedra y Claudio Domínguez del MPN, y analizó la problemática que afecta a las dos provincias.
“A nuestra propia experiencia se le sumó en los últimos días una muy interesante nota periodística aparecida en el diario “Río Negro”, que dio cuenta de gran parte de lo que está ocurriendo en los márgenes del río Negro y sus afluentes, el Limay y Neuquén”, dijo.
Explicó que las amenazas que configuran aquella situación y que hasta ahora eran motivo de alerta para quienes habitamos aguas abajo, han surgido con fuerza en la propia provincia de Neuquén y su ciudad capital, y “ése es el tópico mas importantes que abordamos con los parlamentarios, quienes están estudiando un proyecto de ley referido al control de los efluentes cloacales que se vierten desde los barrios cerrados, y que van directamente a las márgenes de los ríos Neuquén y Limay, que forman al río Negro”.
Sostuvo la Dra. Díaz, “que desde el año pasado que iniciamos esta investigación desde la Defensoría del Pueblo, he podido apreciar directa y personalmente las lagunas de efluentes cloacales, que cuando crece el río forman parte de su cauce y así, desde distintos puntos geográficos, se atenta contra la salubridad del río, sumando a eso el aporte de gigantescos basurales clandestinos a lo largo de la ribera”.
Prosiguió subrayando que “de esa manera aparecen balnearios contaminados con su correspondientes carteles de `Prohibido Bañarse´, algunos en General Roca, en Cipolletti y en Fernandez Oro y sobre los que la propia AIC -Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas- ha dicho que el fenómeno obedece a la proliferación de la bacteria scherichia coli, es decir efluentes cloacales sin tratamiento”.
Sobre este tema señalo que “las relaciones con la AIC no son las mejores, porque el año pasado, antes de que comenzáramos a interiorizarnos sobre los que estaba pasando con los ríos reaccionó de un modo muy cuestionable al tomar conocimiento de que en mi carácter de Defensora del Pueblo dije por allí de que me preocupaba la posible contaminación del río Negro”.
Explicó que “estas cuestiones seguirán integrando la agenda de la Defensoría, por que para evitar la contaminación del río abusando de su poder de autopurificación hay que adoptar medidas muy serias, no sólo mediante la construcción de las plantas depuradoras, sino apelando también a otros métodos auxiliares y modernos como el empleo de oxígeno, cuestión sobre la también conversamos con los parlamentarios neuquinos que están estudiando este desafío”.
La Dra. Díaz sostuvo “que la reunión celebrada con los parlamentarios de la vecina provincia no será la última”, y también informó sobre “una jornada cumplida el mes pasado con representantes de entidades ambientalistas”. Relató que “allí se hizo presente el representante de una entidad del Alto Valle, acompañado de un escribano público, y se entregaron pruebas tomadas a la altura de Paso Córdoba, donde estarían funcionando piletas petroleras, como en el caso de Allen, donde los vecinos también nos acercaron indicios de derrames petroleros en la zona”.
Anticipó que “vamos acompañar enérgicamente estos reclamos y donde no se puedan juntar pruebas haremos lo imposible para reunirlas, y realizaremos las denuncias correspondientes”.
La funcionaria recordó que “acostumbro a caminar y a ver con mis propios ojos como las piletas de líquidos cloacales que invadían el río en las crecientes, y lo hice en compañía del Defensor del Pueblo de Neuquén y funcionarios de Centenario”. “Lo que pasa es que después hicimos las denuncias y no hemos tenido respuestas concretas hasta el día de hoy”.
Finalizo diciendo que en el alto valle, “cuando baja el cauce quedan expuestos todos los residuos cloacales a la vista de la gente en la costa, configurando un espectáculo deprimente”.

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