Los empresarios ratificaron su propuesta de una suba del 10 por ciento de incremento.
La conciliación obligatoria en el conflicto salarial entre CAFI y el Empaque originó la suspensión de las medidas de fuerza, pero no el inicio del debate en busca de un acuerdo. Desde hace varios meses las partes se reunieron en numerosas ocasiones logrando escasos avances en la definición de los nuevos haberes. Y en la primera audiencia tras la intervención de la Delegación Regional de Trabajo la situación no varió. Cuando los paritarios de ambos sectores se sentaron a la mesa volvieron a expresarse las mismas posturas y el resultado fue idéntico al de los anteriores cónclaves: la cartera laboral dispuso un nuevo cuarto intermedio.
El viernes a las 9.30 volverán a verse las caras los dirigentes del sindicato de la Fruta y los representantes del sector empresarial. Llegarán separados por diez puntos porcentuales entre el ofrecimiento de mejora de sueldos y el deseo de los trabajadores.
Se presume que las autoridades de la Delegación volverán a encarar la difícil tarea de convencer a obreros y empleadores de flexibilizar sus posicionamientos para poder cerrar los haberes. Hasta el 4 de noviembre regirá el período de conciliación, que por el momento sólo fue un frento a la medida de fuerza que había adoptado el sindicato ante la dilatación de las paritarias.
“Son únicamente lamentos los que se escuchan de parte de los representantes de CAFI”, dijo un integrante de la mesa paritaria en representación de los afiliados. En el gremio hay malestar porque la patronal insiste en su ofrecimiento de una suma que es menor a la pauta salarial fijada en 2012.
En este contexto, el conflicto salarial se extenderá casi hasta la fecha en la que CAFI y el Empaque debieran iniciar el debate para establecer los salarios de la cosecha. Mientras tanto, ni siquiera se discuten los haberes de la reducida cantidad de mano de obra empleadada para emabalar la fruta que se resguardó en cámaras frigoríficas.