La Copa Argentina empezó de la peor manera en la región. En Patagones, agredieron al árbitro y se suspendió en el que Villa Congreso superaba al dueño de casa; mientras que en Río Colorado, el partido entre Independiente y Buena Parada tuvo seis expulsados y estuvo parado más de 10 minutos por incidentes entre los jugadores.
En tierra maragata, Villa dio el golpe y seguramente le darán por ganado el partido, porque al momento de la suspensión (44 del segundo tiempo) ganaba 2-1; mientras que en el otro match, hubo pitazo final y el Rojo sacó pasaporte para la siguiente instancia. Ganó 2-1.
Luego de un primer tiempo muy malo, las emociones (y las agresiones) aparecieron en el complemento. Nahuel Figueredo puso el 1-0 en el inicio y cuando parecía que todo estaba a pedir de Patagones, llegó la sorpresa.
Villa lo dio vuelta en cuatro minutos, con los goles de Ezequiel Arias y Dionel Mieville. Antes de sacar del medio, los jugadores de Patagones se le “fueron al humo” al árbitro Walter Guzmán, llegaron las agresiones, las rojas a Sebastián Sandoval y Pablo Genovese y todo se descontroló.
De inmediato, ingresaron los efectivos policiales, pero los incidentes continuaron.
Hubo manotazos, piñas al aire y el árbitro dijo basta. Iban 44 minutos y seguramente el Consejo Federal dejará el resultado como está, con pasaporte para Villa Congreso, que está muy mal en el torneo Argentino B, pero encontró una especie de consuelo en la competencia Argentina.
En Río Colorado se cumplieron los 90 minutos, pero fue de milagro. Durante todo el desarrollo del juego hubo pierna fuertes y se veía venir un cierre complicado.
Buena Parada golpeó de entrada con un gol a los 11′ de Antonio Izaguirre, pero la alegría les duró poco a los visitantes, porque a los 21′ Mauricio Coimbra empató diez más tarde.
Sin dudas, Izaguirre se transformó en el hombre de la noche, porque a los 34′ marró un penal y luego se fue expulsado. En el medio, a los 5′ del complemento, Adán Garrido puso el definitivo 2-1.
Buena Parada llegó a la cancha del Rojo con el objetivo de bloquear a sus puntas Lucas Millán y Maxi Tunessi. Logró, pero no pudo frenar a los defensores goleadores.
El desborde del partido se dio a los 23, con la doble expulsión a los jugadores de Buena Parada, porque marcharon a las duchas Iván Mellado y Guido Ferri. Once contra ocho el descontrol siguió y Favio López les mostró roja a Antonio Rodríguez y Héctor Grandón.
Ahí llegaron las agresiones entre jugadores, pero el árbitro reanudó las acciones y se pudo terminar. El Rojo se lo ganó por la experiencia de sus jugadores y Buena Parada perdió la cabeza, ante un rival que no fue muy superior, pero que pegó en los momentos clave del encuentro.