(NOTI-RIO) Dos jóvenes de 22 y 26 años denunciaron haber sido detenidos en jurisdicción pampeana, golpeados fuertemente, humillados y amenazados de muerte por cinco efectivos policiales que cumplen funciones en la localidad de Río Colorado, hace unos días atrás, en plena vía pública como en las dependencia del puesto caminero de ruta 22.
Según relataron y denunciaron en la fiscalia de Choele Choel a cargo de Miguel Angel Flores, cerca de las 23,50 del lunes, Matias Melnichuk (22) y Sebastian Salazar (26), fueron detenidos y golpeados en la localidad de La Adela cuando transitaban en una multicarga Renault Kangoo, y regresaban a sus domicilios desde una chacra distante a unos 5 kilómetros del casco urbano, transportando tres vacunos que habían carneado con el dueño de los animales y que era para el consumo personal de las dos familias.
“Hasta que paramos en la banquina frente a la estación de servicio el ACA (en La Pampa), a lo largo de los cinco kilómetros nunca vimos las luces de las balizas del patrullero y tampoco advertimos que nos llamaran o algo parecido.” Narraba Matías, mientras revivía lo difíciles momentos vividos “Cuando paramos, los dos policías de la patrulla rural, nos cruzaron la camioneta y a los gritos y todo tipo de insultos nos bajaron del vehículo de los pelos y a los golpes de puños nos esposaron. Nos subieron a la camioneta policial y uno de los efectivos manejo nuestra camioneta hasta el edificio de la caminera en Río Colorado (Río Negro)”
Según manifiestan los muchachos, el mismo lunes con los propietarios de los animales al igual comenzaron a carnear a los tres vacunos cerca de las 18 horas y que finalizaron cerca de la medianoche, para cargarlo al vehículo y llevarlo hasta sus domicilios.
El reporte oficial difundido por los responsables de la unidad once, relata que en el procedimiento nocturno, los dos jóvenes desoyeron la orden de alto y comenzaron a huir por la ruta 22 de sur a norte y tras la persecución fueron detenidos en el puente interprovincial carretero y al momento de la identificación y la detención, ambas personas se habían resistido a ser arrestados.
Rápidamente ambos jóvenes desmintieron la versión oficial y agregaron “Cuando nos metieron en un sector del edificio de la caminera, se sumaron tres policía mas a golpearnos, a putearnos y amenazarnos, a decir que si hablábamos y contábamos lo que estábamos pasando iban a matar a toda nuestra familia. Continuamente decía que eramos chorros y mientras nos pegaban en distintas partes del cuerpo a los gritos nos preguntaban donde estaba el arma, donde habíamos robado las vacas. Hasta un policía nos dijo, fíjate bien que este uniforme tiene peso”
Sebastian, aun algo atemorizado al rememorar lo sucedido dijo “En un momento me dejaron afuera, al frente del puesto y esposado, mientras que uno de los policía me decía, ponte ahí, que te vea la gente, como forma de humillarme.”
Mientras todo eso ocurría un vecino que había presenciado parte de los hechos, llama a Gladys Neto, madre de Matias y con otras dos mujeres integrante de la familia acudieron rápidamente hasta el edificio de Seguridad Vial, para interiorizarse de lo ocurrido. “Fue increíble, cuando llegamos nos rodearon como 15 policías y en todo momento nos querían impedir ver que estaba pasando con los chicos como si fuéramos unos malandras” señaló
Posteriormente los detenidos fueron trasladados hasta la comisaria, para quedar alojados en los calabozos, mientras que un importante números de familiares de Matias y Sebastian, colmaron toda la noche parte de la entrada del edificio policial.”Se demostró que los animales no eran robados, porque llegó el dueño con los papeles de los animales, el permiso y la documentación del vehículo en que se transportaban” Señaló Gladys, que remarcó la buena atención y predisposición del personal de la comisaria.
Señalaron que a Matías le dolía mucho la parte del oído y tras varias insistencias de los familiares, después de las siete de la mañana fue derivado a la guardia del hospital “José Cibanal” donde fue atendido por el doctor Rial y donde corroboraron la serie de golpes recibidos.
Los animales secuestrados en el procedimiento fueron quemado por el personal de Fumbapa de la localidad de La Adela (La Pampa).