Para el senador del Frente para la Victoria, que moderó fuertemente su última intervención en la polémica que mantiene con Rubén López, rolando Troncoso, y los Gastronómicos de la ciudad Andina, consideró que “Río Negro necesita una nueva dirigencia sindical, responsable, que defienda con legitimidad el interés de sus trabajadores, pero que tenga un pensamiento referido a la propia economía en donde se desarrolla la actividad”.
El senador del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto, expresó fueron “un poco vulgares” algunas de las palabras que utilizó para cuestionar a los dirigentes sindicales vinculados a la fruticultura, como Rubén López y Rolando Troncos, alineados por completo con el gobernador, Alberto Weretilneck.
Las soluciones se encuentran en una mesa de diálogo en donde debe haber equilibrio en un marco de inteligencia”, sostuvo Pichetto, que consideró que “los métodos que se utilizaban en los 70, de cortar rutas, cerrar las aduanas y los galpones” deben dar paso a nuevas “prácticas y culturas” sindicales. En realidad, los cortes de rutas como se los conoce actualmente (piquetes), nacieron en la década del 90 del siglo XX como metodología de lucha frente al gobierno de Carlos Menem.
“Río Negro necesita una nueva dirigencia sindical, responsable, que defienda con legitimidad el interés de sus trabajadores, pero que tenga un pensamiento referido a la propia economía en donde se desarrolla la actividad”, expresó el senador en San Carlos de Bariloche.
Sobre las protestas en la ciudad Andina que lleva adelante desde hace varios años el gremio de los Gastronómicos, el senador consideró que “cuando” se prenden “gomas enfrente de los hoteles con turistas internacionales”, el almanaque opinó “atrasa 50 años” y se “lesiona la imagen” de Bariloche.
Pichetto señaló que para que existe una “nueva lógica” en la manera de protestar de los sindicatos, es necesario “un gobierno comprometido con un Ministerio de Trabajo que no sea parte, sino intermediario”, frente a las partes. “Si yo gobierno esta provincia, el Ministerio de Trabajo no va a estar en manos de un representante sindical, sino de un mediador entre los empresarios y los trabajadores”, aseguró diferenciándose de Weretilneck, que tiene en Troncoso a un leal.