La seducción del poder: un magnetismo irresistible para casi todos

El poder seduce, encanta y condiciona comportamientos

Para Nicolás Maquiavelo el primer teórico de la política moderna quien develó el trasfondo demoníaco de la política afirmaba como el poder ha seducido a los hombres desde los tiempos más remotos, develó igualmente la naturaleza del poder en forma tan realista como desnuda.

Esta búsqueda de poder y de gobierno confina igualmente esfuerzos de diferente naturaleza, en circunstancias adversas y contradictorias, aun con débil asentimiento popular y con limitadas posibilidades del éxito.

La tozudez y la vehemencia son elementos utilizados con frecuencia por quienes buscan afanosamente el empoderamiento, el fervor popular y el apoyo del pueblo para acceder al poder político.

Michel Foucault, ha puesto de relieve la última conexión que une el poder, es decir la capacidad de unas personas de determinar lo que han de hacer o creer otras.

El efecto de demostración o la tendencia imitativa es frecuentemente utilizada en procesos sociales, la repetida utilización de iconos de grandes referentes políticos sociales y culturales y la utilización de contenidos diferentes a los tradicionalmente usados impactan y concitan más el interés del electorado que los mensajes tradicionalmente utilizados en muchas campañas políticas sin éxito alguno.

La asesoría prestada por J.J. Rendón a la campaña de Juan Manuel Santos a la presidencia y las expresiones y posiciones asumidas por el premio Nobel de Literatura el peruano Mario Vargas Llosa frente al proceso electoral en el Perú, denotan claramente hasta donde una circunstancia personal puede modificar todo un resultado en una campaña política.

Los grandes contenidos que hipotéticamente conducen al poder en sistemas democráticos abiertos como son, los partidos políticos, los programas a desarrollar expresados en campañas, y los candidatos son referentes universalmente utilizados, aunque su importancia para el electorado es mayor la figura del candidato.

Sin embargo estructuralmente el ejercicio político maneja grandes referentes, muchos de estos dogmáticos y rígidos, los resultados finales son el producto de muchas variables, aun no previstas por los mismos organizadores.

Independiente de candidatos por llegar a cargos de elección popular toda campaña supone unos costos que cada vez son más altos lo cual indica que no todos pueden por convicción o principio dedicarse al ejercicio político.

La utilización desmedida del dinero y de otros recursos condiciona voluntades y comportamientos en campañas políticas, lo que conduce al voto cautivo y encasillado, a los condicionamientos electorales, y a la anticipación de resultados en eventos políticos.

Para Marx, el poder político es un instrumento de la economía, mientras que para Maquiavelo, la economía ha de doblegarse a los designios del poder.

La política definida por grandes teóricos como la lucha de los hombres por el poder, es la actividad que seduce y encanta no solo como una función orientada a prestar un servicio público sino uno de los medios más expeditos de obtener poder y manejo económico gratificante y generoso.

Anteponer la ética al pragmatismo político, una regla democrática universal.

Jaime Sanz Botero
Jbotero21@hotmail.com

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