En un marco de gran confusión avanzaron ayer las gestiones de los diversos sectores de la actividad frutícola con el gobierno nacional.
Desde Nación salieron a decir que hay un principio de acuerdo en el cual no se involucran nuevos fondos, sino el cumplimiento de un compromiso reciente por 110 millones de pesos a destrabarse para cubrir el 50% del costo de la poda. Por su parte, un vocero de la Federación de Productores informó que la administración central hizo una oferta de 190 millones con fondos mixtos (Nación y provincias), incluyendo un plan fitosanitario y tareas culturales.
“No quiero decir ni una palabra más a la espera de lo que resuelvan los compañeros mañana (por hoy) reunidos en las asambleas”, agregó Jorge Figueroa, titular de esa entidad.
El secretario de la Federación, Rubén Mignani, contó que “la propuesta que nos hicieron es completar los fondos (80 millones de pesos) en dos etapas, entregando directamente el dinero a los productores para el programa de control de la carpocapsa”.
Esto no fue bien visto por la comitiva chacarera, quienes manifestaron su disgusto. “No es lo que esperábamos ni lo que pretendemos. Lo que nos proponen realmente no alcanza. Pero de igual manera pondremos esta propuesta a consideración de todas las cámaras”, señaló Mignani.
La reunión en la cual se abordó tal ofrecimiento fue el cierre de una jornada -envuelta en numerosas versiones- que comenzó cuando el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, avisó que no recibiría a los representantes de los productores (ver aparte) y prosiguió cuando la gestión fue derivada al titular de Agricultura Carlos Casamiquela y funcionarios de su cartera. “Hay algunos dirigentes que apuntan a cuestiones políticas, pero en Agricultura estuvimos desde el mediodía recibiendo a las numerosas partes involucradas”, dijo una alta fuente cercana a Casamiquela.
Los integrantes de las Cámaras empresarias (CAFI) prefirieron el bajo perfil y fueron renuentes a realizar declaraciones.
“Hay que ser muy cautos en la entrega de fondos, sabemos que en ocasiones anteriores el dinero no llegó a los productores”, señaló un funcionario de Agricultura para justificar la falta de anuncios rimbombantes.
Casamiquela destacó que hay una línea de crédito a tasa subsidiada para productores, empacadores y la industria juguera a través del Banco de la Nación Argentina (BNA) que de un primer tramo de 100 millones (de un total de 300) hasta la fecha se ha gestionado sólo el 10% del monto previsto.
“¿Principio de acuerdo?… No, hay que esperar lo que digan mañana las asambleas, ése va a ser el factor decisivo sobre la continuidad o no de las medidas de fuerza”, afirmó una fuente de la Federación de Productores al caer la noche. El punto crítico parecería ser que los chacareros esperaban de Nación el aporte mencionado separado del plan fitosanitario, que tiene un alto costo.
Un nuevo desplante
A las 14, los dirigentes de la Federación de Productores asistieron a la Jefatura de Gabinete para la reunión prometida la semana pasada por su titular, Aníbal Fernández, pero éste -tal como lo había anunciado a primera hora de ayer en sus clásicas conferencias de prensa- no los recibió.
“Fue una desprolijidad del jefe de Gabinete, una falta de respeto a los 2.800 productores de la Federación y a toda la región”, afirmó en la explanada de la Casa Rosada el presidente de la Federación de Productores, Jorge Figueroa, junto a Pardo y Mignani.
Les abrió la puerta un funcionario de segundo nivel que se limitó a decirles que “no hubo ninguna comunicación” de su superior sobre el supuesto encuentro.
En medio de las negociaciones hay un trasfondo político inocultable. Desde la Casa Rosada parecen apuntar a que los manifestantes en las rutas fueron un factor relevante en la derrota que sufrió el Frente para la Victoria en las elecciones rionegrinas de hace diez días y observan al gobernador Alberto Weretilneck como la “mano invisible” detrás de las agrupaciones de productores.