En la madrugada del día domingo Bomberos de nuestra ciudad concurrieron a un siniestro originado en una vivienda en el Barrio Unión, precisamente en calle Casero 886.
De acuerdo a los datos recogidos, el dueño de la vivienda se dispuso a cocinar papas fritas en momentos que adolescentes llegaban al lugar. Aparentemente se durmieron, el fuego se descontroló y consumió parte de la cocina y del purificador.
Uno de los jóvenes al percatarse de la situación arrojó una manta y logró controlar el principio de incendio que estaba cerca del techo de madera. Por dicha acción sufrió quemaduras en sus manos y pies. Fue atendido por personal del hospital local. Se encuentra fuera de peligro.
También fueron atendidos por personal médico suministrando oxígeno por precaución, una joven de 22 años y su hijo.