Ricardo Negri, secretario de Agricultura, adelantó que los pequeños y medianos productores frutícolas podrán acceder a un fondo rotatorio de 200 millones de pesos, que puntualizó tendrán que ir devolviendo a lo largo del 2016. Lejana quedó la lluvia de subsidios del kirchnerismo frente a cada reclamo del sector. Aún no está en claro cómo se instrumentará el fondo rotario, y el gobierno rionegrino pretende que exista un período de gracia para que se paguen los créditos, lo cual es rechazado por el gobierno nacional. La Nación pondrá 150 millones de pesos y la provincia los 50 restantes; “es lo mejor que podemos ofrecer aquí y ahora”, consideró Negri. Se descartó de plano cualquier precio de referencia fijado desde el Estado.
“La crisis del Valle no es nueva y con un solo paquete de medidas no se puede resolver”, expresó el secretario de Agricultura de la Nación, Ricardo Negri, en su paso por la provincia. El funcionario en sintonía con lo que había expresado el ministro, Ricardo Buryaile, señaló en General Roca que “desde el diez de diciembre el gobierno tomó medidas con una mirada muy fuerte sobre las economías regionales y la agricultura”. También estuvo el gobernador, Alberto Weretilneck.
Negri adelantó que los pequeños y medianos productores frutícolas podrán acceder a un fondo rotatorio de 200 millones de pesos, que puntualizó tendrán que ir devolviendo a lo largo del 2016. Lejana quedó la lluvia de subsidios del kirchnerismo frente a cada reclamo del sector. Aún no está en claro cómo se instrumentará el fondo rotario, y el gobierno rionegrino pretende que exista un período de gracia para que se paguen los créditos, lo cual es rechazado por el gobierno nacional. La Nación pondrá 150 millones de pesos y la provincia los 50 restantes; “es lo mejor que podemos ofrecer aquí y ahora”, consideró Negri. También se anunció un paquete de créditos de alrededor de 1200 millones de pesos para quienes estén “bancarizados”, una minoría selecta y vinculada con los exportadores y la industria del jugo.
El Secretario de Agricultura expuso claramente el pensamiento político-económico del oficialismo nacional respecto a la fruticultura, al sostener que para el reflote de la actividad se debe “poner a funcionar la rueda lo más rápido posible”, y no es otro que el mercado en la ideología neoliberal, el mejor para que la cosa arranque.
Como sostuvo Buryaile (ver en provinciales “Los que estamos incumpliendo no somos nosotros”), para el gobierno nacional “la eliminación de las retenciones, la modificación del tipo de cambio (por el levantamiento del cepo)”, sumado al reembolso por exportaciones de puertos patagónicos (una medida que no tiene ninguna otra economía regional), es todo el combo de necesario de medidas para que la actividad frutícola se reactive o la rueda gire.
Quedó descartado de plano la fijación de un precio de referencia para la venta de la fruta por parte de los pequeños y medianos, básicamente porque implica un intervencionismo estatal que si no existió con el Frente para la Victoria entre 2003/15, es de una ingenuidad absoluta que pueda llegar al menos a tenerse en cuenta como posibilidad en un gobierno neoliberal.