egisladores reflotan un proyecto del año 2014 que perdió su estado parlamentario, por lo que nuevamente se presentó con la finalidad de asignar un cupo de viviendas de IPPV a mujeres jefes de familia victimas de violencia
El proyecto contempla la asignación de un cupo de un (5%) de las viviendas construidas en cada Municipio por el Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda de Rio Negro, para ser adjudicadas a mujeres Jefes de Familia, con hijos menores de dieciocho (18) años y/o discapacitados a su cargo, que hayan denunciado ser víctimas de violencia doméstica
Esta iniciativa fue presentada en el año 2014 por las entonces legisladoras provinciales Silvia René Horne, Susana Dieguez y María Gemignani, bajo el Expte. N° 417. El 16/09/2015 contó con dictamen favorable de la Comisión de Asuntos Sociales de la Legislatura. La misma ha perdido su estado parlamentario, motivo por el cual los Legisladores Marcelo Mango y Carina Pita lo presentan nuevamente.
La Provincia de Río Negro presenta un contexto social donde el déficit habitacional resulta acuciante. Parece redundante recordar que el derecho a la vivienda digna y adecuada se encuentra ampliamente consagrado en la Constitución Argentina y en la Constitución de la Provincia.
El presente proyecto de Ley plantea la asignación de un cupo de las viviendas construidas en cada municipio por el Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda de Rio Negro a mujeres jefas de familia, con hijos menores de 18 años y/o discapacitados que hayan quedado sin hogar como consecuencia de denunciar violencia doméstica.
Debido a la emergencia habitacional en la Provincia, como se describe en el artículo 1° del presente proyecto de Ley, el cupo destinado a la adjudicación de viviendas a jefas de familia se dictamina en un 5%.
La violencia contra las mujeres es un hecho conocido desde la antigüedad y reconocido como un problema social. Los actos de violencia se producen en la familia, en la comunidad y en el Estado. Estos actos presentan numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato.
La cantidad de asesinatos producto de la violencia machista son de público conocimiento, pero refrescarlos una y otra vez nos obliga a actuar urgentemente en el diseño de políticas públicas que permitan reducir esta cifra. Según la ONG La Casa del Encuentro, en 2012 se cometieron 255 femicidios y 24 homicidios vinculados, es decir, de familiares o personas cercanas a la víctima.
Con este problema se da inestabilidad al ámbito biológico, psicológico, moral y social, que representa un obstáculo para el desarrollo, puesto que repercute en la vida social. Hay ciertas condiciones que la familia debe cumplir para mantener la estabilidad como son las necesidades biológicas (alimentación, vivienda) y psicológicas (aprecio mutuo y social), para esto es necesario una reorganización desde el seno familiar.
La violencia se mantiene en el tiempo y se sufre, en parte, debido a que no se tienen tres elementos indispensables para poder salir del círculo violento en el cual se encuentra sumergida: trabajo, vivienda y cuidado de las/los hijas/os. La mujer en situación de violencia ve sus vínculos sociales e interpersonales restringidos por el maltratador que, sea quien fuere, lo primero que busca restringir es el trabajo fuera de la casa. Este es el primer lazo a cortar para someter a la mujer, dado que no sólo la aísla de un entorno social laboral, sino que también le impide la independencia económica que podría darle la posibilidad de separarse. De ahí el segundo obstáculo, la vivienda. Al no poseer trabajo, la mujer no puede irse de la casa por no contar con los recursos económicos necesarios. Finalmente, el tercer aspecto que limita la búsqueda de un trabajo es no contar con alguien que cuide a las/los hijas/os.
El trípode sostén de la violencia funciona como un gran freno que imposibilita a la mujer tomar la decisión de salir de la situación de violencia, más aún si no cuenta con un círculo familiar o de amistades que sirvan de contención.
Este proyecto intenta dar una respuesta por parte del Estado a la necesidad de vivienda, en un contexto social donde se acrecienta