Según los terapeutas, las relaciones íntimas cuentan como 1/4 de la felicidad total de una relación. ¿Es cosa de cantidad o calidad? Depende de tu edad y cuánto lleves con tu pareja.
En la mayoría de los casos, tener sexo una vez a la semana es lo más factible por temas de tiempo, tareas, entre otras cosas. Pero incluso esto puede ser mucho cuando se lleva mucho tiempo en una relación, o se alcanza cierta edad. Si bien los estudios apoyan que mientras más sexo, más feliz se es, llegar a una cantidad exagerada puede agotar la relación.
Hacerlo una vez a la semana es el mínimo “ideal” para las parejas. Puede ser más, o puede ser menos. Este es el promedio de la mayoría de las parejas al parecer, pero si no tienes hijos, se recomienda aprovechar mejor el tiempo.
De hecho, aquellas parejas que en estudios dicen hacerlo hasta 4 o 7 veces por semana, no son “más felices” – el índice se mantiene incluso con 1 vez por semana. Por otro lado, se demuestra que mientras más tiempo pasa entre cada relación, mayor presión se siente de ambas partes por el acto sexual.
Los estudios demuestran que con el tiempo, las parejas dejan de tener relaciones. Esto está mal aprovechado, ya que es una manera de conectarse con la pareja. Pero en estos casos que la gente se conoce hace tanto tiempo (como más de 50 años juntos), dicen ser felices incluso sin sexo.
La especialista deja en claro una cosa: lo más importante, más que la cantidad, es que una pareja se sienta cómoda junta y haya conexión en el sexo. Cuando esto no sucede, no tiene mayor gracia hacerlo constantemente pues puede ser una presión extra.
Colchón inteligente que delata a los infieles
Cada vez más estudios e investigaciones intentan descubrir los conflictos que más perjudican a las parejas. La infidelidad, sin dudas, es uno de los temas que más problemas causan en una relación. Crear un sistema que ayude a detectar este tipo de “irregularidades” en la pareja llevó al ingeniero español José Antonio Muiño a diseñar un “colchón inteligente” llamado Smarttress, que es capaz de detectar y avisar ante una inminente infidelidad.
Aunque por fuera es un colchón común y corriente, en su interior posee una tecnología especial llamada Lover Detection System: se basa en 24 sensores ultrasónicos distribuidos en seis columnas y cuatro filas colocados en el interior del colchón. Un algoritmo se encarga de determinar si los movimientos que detecta corresponden a un acto sexual. De ser así, envía una alerta al usuario, que puede abrir la app para comprobar el movimiento, la intensidad e incluso un historial.
“Viendo los últimos estudios que dicen que los españoles son los europeos más infieles, siendo el lugar preferido para hacer el amor la propia casa, se nos ocurrió lo que podía dar tranquilidad a hombres y mujeres no sólo durante la noche, en las horas de descanso, sino también durante el día, cuando se ausentan del domicilio para ir al trabajo”, declaró Muíño en el evento de presentación.
Cómo funciona
Los componentes electrónicos están camuflados con un recubrimiento protector dentro de unos muelles cónicos para hacerlos completamente secretos entre una de las cuatro capas viscolásticas que forman su interior.
Básicamente, cuando el colchón advierte alguna actividad sospechosa, los sistemas de comunicación empiezan a enviar la información a un servidor que la procesa. A la vez, una notificación al dispositivo con el que está vinculado con información sobre el momento de uso, la frecuencia, intensidad o velocidad habitual.
La identificación de la actividad es clave. Si no se realiza bien, el sistema podría dar alertas cuando se sube una mascota a la cama o cuando se sienta cualquiera sobre el colchón. “Se han hecho innumerables pruebas para comprobar que el sistema funciona”, comentó Iván Miranda, quien agregó que se trabajó en diferentes posturas, zonas de la cama, tríos, entre otros factores determinantes.
Además de lo anterior, “el software es capaz de conocer la posición en tiempo real de cada sensor y así mostrar un mapa 3D del colchón para conocer exactamente qué zona del Smarttress está recibiendo mayor presión”, explicó el creador de Lover Detection System, el ingeniero Iván Miranda. La aplicación está disponible en iOS y Android.
La compañía asegura en su sitio web una fiabilidad del 100% en sus mediciones porque las presiones ejercidas por un niño jugando a dar saltos y las del acto sexual no son las mismas para los detectores más sensibles. El colchón viene en diferentes tamaños. El más barato, de USD 1.750 y mide 135 x 190 centímetros. ¿El más caro? Alrededor de USD 2.300, con medidas de 150 x 200 centímetros. mientras el más caro, de US$2.300 dólares. Por el momento, sólo está disponible bajo pedido en el sitio oficial de Smarttress.