Un documento de la Corriente Clasista y Combativa hace memoria sobre el comportamiento de los gobernantes pampeanos respecto de los recursos hídricos. Y advierte que avalar la obra de Portezuelo del Viento podría terminar en una tragedia para nuestra provincia.
“El egoísmo demostrado por los gobiernos de Mendoza, la resignación de elementos de lucha del gobierno pampeano, la instalación de megaobras sobre la cuenca hídrica, el trasvase del río grande al Atuel en la provincia cuyana, la actividad minera de Potasio Río Colorado y su salinización feroz en las márgenes y por consiguiente en el río, sumado a la actividad petrolera principal contaminante en estos días que corren, solo traen aparejado la muerte del río y la desertificación de la tierra que será la responsable del hambre, el abandono, la desigualdad y la perdida de los derechos fundamentales del ser humano. Con este panorama la disminución del caudal del Colorado es casi un hecho, La Pampa no solo perdería un gran número de hectáreas de riego sino el principal recurso de extracción de agua para consumo humano”.
Ese es el resumen que hizo en un documento la Corriente Clasista y Combativa, refiriéndose al nuevo escenario respecto de la construcción de la obra Portezuelo del Viento.
La CCC señaló que “en esta nueva etapa política, tanto nacional como provinciales, se reactivan proyectos que habían sido detenidos por las luchas populares por considerarse amenazas ambientales o porque no cumplían con los requisitos legales”.
Enumeró: “Semanas atrás se conoció la noticia sobre la reactivación del proyecto minero ‘Potasio Río Colorado’, un emprendimiento altamente riesgoso para el medio ambiente y que puede terminar con la vida del río Colorado. Ahora conocimos la novedad sobre la firme decisión del gobierno mendocino de construir ‘Portezuelo del Viento’ sobre el principal afluente del Colorado, el río Grande y el trasvase del Grande al Atuel cuyos metros cúbicos serán utilizados para uso exclusivo de los terratenientes, grandes corporaciones y multinacionales en suelo cuyano”.
“No es casualidad que en muy poco tiempo se sepa que ambas iniciaran su construcción, una depende de la otra, la minera necesita un gran consumo de energía eléctrica”, recordó el espacio.
La Corriente dijo que “la aprobación para desarrollar el proyecto hidroeléctrico está avalado por el gobierno de Macri, su financiamiento fue aprobado en el presupuesto de Cristina Fernández el año pasado (dinero aportado por el imperio chino) y el guiño del gobernador Carlos Verna, quien se conforma solamente con que el desarrollo y regulación este en manos del COIRCO”.
“Este no es un dato menor, porque de esta forma, renunciamos a una de las cartas más importantes que teníamos para recuperar el rió Atuel: La Pampa ataba la aprobación de la construcción de la represa a que Mendoza devolviera el caudal del Atuel perteneciente a nuestra provincia que fuera robado desde hace varias décadas. Ante esta nueva posición de Verna quedamos solo sujetos a la decisión que tomará la justicia en el juicio que inició el ex gobernador (Oscar Mario) Jorge ante la presión popular”, describió la CCC.
“Quizás ya no nos asombra esa manera que tiene el gobernador de La Pampa de actuar en políticas hídricas”, dijo y recordó que en el 2004 “supo negociar con el entonces gobernador mendocino, Julio Cobos (quien en ese momento era muy amigo del entonces presidente Néstor Kirchner); Verna rápido de reflejos en esta nueva etapa política, se subió al caballo de los ríos para no quedar atrás de las exigencias del pueblo”.
La CCC insiste en que “el abusivo uso del cauce del río Grande, ahora principal afluente del Colorado, al disminuir, dejará por un largo tiempo, convertir al Barrancas (el otro río que crea el Colorado) en el principal afluente y así producirá un agua de muy baja calidad para consumo humano. Esto debido a la mala calidad de las aguas del Barrancas. Para los pampeanos esto sería trágico ya que el agua potable de la provincia se extrae de este afluente. Por eso que exigimos que el trasvase del río Negro al Colorado se haga en forma simultánea con Portezuelo. Necesariamente deberá realizarse aguas arriba para poder aprovechar las obras hídricas con las que ya contamos como son el dique Casa de Piedra o el dique Salto Andersen, por ejemplo”.
“El estado gubernamental deja a los pampeanos a la merced de los intereses y la voluntad del gobierno mendocino una vez más. Y volvemos a hacernos las mismas preguntas: ¿Cómo confiar en un estado provincial que ya se robó un río? ¿Cómo creerle a Mendoza si se niega a cumplir tratados firmados para dejar correr nuestro Atuel de nuevo por La Pampa?. Resulta difícil no abrir los sentidos cuando el actor principal sigue siendo el mismo y ahora con el apoyo del gobierno nacional”, completó la CC.