(NOTI-RIO) Una familia salvó milagrosamente su vida pero perdió todas sus pertenencias en un incendio de importantes dimensiones que se inició ayer a la madrugada como consecuencia de un problema eléctrico.
El siniestro se registró minutos después de las 5 de la mañana en la vivienda ubicada en calle Ismael Labiano 178 en el barrio Antena, donde residen Gustavo Ulloa, su pareja Rosa Lillo y su hijo Franco, de 15 años.
Según datos recogidos por “Río Negro” el hombre había salido para su trabajo un tiempo antes del siniestro y había reconectado la energía de la vivienda la cual al levantarse se encontraba cortada. Esto habría originado un cortocircuito en una zapatilla que tenía varios aparatos electrónicos enchufados en la habitación del joven y eso habría sido el punto de inicio del incendio.
La mujer logró despertarse al percibir gran cantidad de humo dentro de la vivienda y sacó del interior a su hijo poco antes que las llamas se apoderaran de toda la pieza y comenzaran a expandirse por el resto de la vivienda.
Hasta el lugar llegaron varios efectivos policiales que comenzaron a prestar ayuda, cortando el gas y arrojando baldes de agua al interior tratando de contener el fuego y poniendo a resguardo a las víctimas mientras esperaban la llegada de los bomberos.
Dos dotaciones de socorristas trabajaron por más de una hora y media para sofocar el incendio y evitar que el desastre afectara a otra vivienda vecina contigua a la afectada.
La mujer fue asistida en el nosocomio José Cibanal tras sufrir un fuerte estado de shock y por el humo inhalado mientras trataba de salvar su vida y la del adolescente.
El fuego devoró prácticamente todos los muebles, electrodomésticos, ropa, documentación y el resto de las pertenecías personales del grupo familiar, como así también parte de la estructura edilicia de la casa barrial. Un perro y un loro murieron en el incendio, mientras que los bomberos lograron rescatar otros animales que estaban en el lugar.
La noticia corrió como reguero de pólvora por la ciudad y durante la mañana varios grupos de vecinos comenzaron a recolectar distintos elementos y ropas para colaborar con Rosa, Gustavo y Franco. Efectivos policiales y de bomberos realizaban ayer los peritajes y tomaban declaraciones para determinar efectivamente lo ocurrido.



