rabajadores salineros de La Adela cumplen el tercer día de paro y toma de una planta industrial en defensa de sus puestos de trabajo, ante la amenaza de la patronal de despedir a nueve empleados del sector. Los obreros en conflicto pertenecen a la Compañía Progreso SA (CIPSA), que funciona en el kilómetro 885 de la ruta nacional 22. Dijeron a Diario Textual que esperan en las próximas horas el dictado de la conciliación obligatoria.
Los inconvenientes comenzaron el jueves a las 10.30, cuando las tareas de los empleados se vieron interrumpidas por la llegada del presidente de CIPSA, Pablo Yhosimitfu, en compañía de un contador y un abogado de la empresa.
“Nos manifestaron que por razones de falta de materia prima despedían a nueve compañeros, entre ellos uno perteneciente a la administración. Después de dos años sin novedades se presentaron así, con una lista de despidos”, se quejó Rodrigo Rodríguez, delegado en CIPSA de la Unión Obrera Salinera (UOSA).
El dirigente gremial le dijo a Diario Textual que era como que “traían todo armado” porque hasta les hablaron sobre la forma de pago de las indemnizaciones, que sería una parte al contado y el resto en nueve cuotas. “Nosotros, por supuesto, rechazamos cualquier despido y llamamos al sindicato. Se produjeron reuniones, aunque nunca se llegó a un acuerdo”.
En ese sector de CIPSA se desempeñan 22 personas, con lo cual si se cumple la iniciativa de las autoridades los despidos afectarían al cincuenta por ciento de los asalariados. En el lugar se procesa la sal que luego se embolsa en recipientes de 25 kilogramos o en bolsones de una tonelada y media. Se trata de sal seca fina, entrefina y gruesa que se carga en camiones con diversos destinos.
“Tomamos la planta el viernes y desde entonces no se cargan camiones y no sale nada. Ahora esperamos que la Subsecretaría de Trabajo dicte el lunes la conciliación obligatoria”, dijo Rodríguez.
Finalmente, comentó que causó cierto malestar entre los trabajadores el rechazo de la empresa al ofrecimiento de un subsidio de Provincia, que podría haber evitado esta situación. “Nos enteramos de que la Provincia intentó subsidiar a la firma y que rechazaron la ayuda porque no les alcanzaba”.