(NOTI-RIO) Las negociaciones entre el Poder Ejecutivo y los empleados municipales llegó a un callejón sin salida donde las posturas de una y otra parte se mantienen inflexibles, dejando un futuro lleno de incertidumbre donde la comuna en los próximos días podría quedar paralizada.
Los empleados municipales afiliados a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) comenzaron una nueva medida de fuerza que tiende a continuar por tiempo indeterminado y los próximos días.
Mientras que los empleados del gremio mayoritarios del SOYEM podrían sumarse a la protesta buscando una mejora salarial para la segunda parte del año.
El intendente Gustavo San Román se “plantó” con una oferta que va de los $ 800 a los $ 1.000 no remunerativas con la promesa que se incorporen a los sueldos básicos y desde ese ofrecimiento no se moverán.
Mientras que SOYEM y ATE solicitaron una suma de 1.500 pesos para todas las categorías iguales y que ese monto sea blanqueado antes del mes de diciembre.