El máximo de facturación aceptado para ser considerado monotributista pasará de 400.000 a 700.000 pesos para quienes prestan servicios, y de 600.000 a 1.050.000 de pesos para las ventas de bienes muebles, en tanto que las cuotas aumentarán la mínima de 39 a 68 pesos y la máxima de 2.700 a 4.725 pesos en todos los casos con un incremento de 75% respecto de los valores actuales. También se modificaron los valores máximos de facturación por escala, y se establecieron de la A a la K, cuando hasta ahora era de la B a la L.
Así para la primera categoría, A (ex B), la facturación máxima se fijó en 84.000 pesos anuales de los actuales 44.000 pesos, que pagará una cuota de 68 pesos al mes.
Para ser de la segunda categoría, B (ex C), no se podrá tener ingresos brutos mayores a 126.000 pesos, cuando en la actualidad están en 72.000 pesos, y la cuota pasará de 75 a 131 pesos.
La tercera categoría, la C (ex D), que antes tenía un tope de facturación de 90.000 pesos, ahora será de 168.000 pesos, y la cuota de 224 pesos en lugar de 128 pesos.
En el caso de la cuarta categoría, D (ex E), lo máximo que se podrá tener de ingresos brutos son 252.000 pesos, en vez de 144.000 pesos; y lo que se abona mensualmente pasará de 210 a 368 pesos.
El monotributista de la quinta categoría, E (ex F), no deberá superar los 336.000 pesos, actualmente en 192.000 pesos, y pagará 700 pesos en lugar de 400 pesos.
Para el caso de la sexta categoría, F (ex G), el tope se fija en 420.000 pesos, hasta el momento en 240.000 pesos; y el pago mensual aumenta de 550 a 963 pesos.
La séptima categoría, G (ex H), pasará a tener un máximo de ingresos brutos de 504.000 pesos, de los actuales 288.000 pesos; y una cuota de 1.225 pesos, en lugar de 700 pesos.
La facturación máxima de la octava categoría, H (ex I), la última para prestación de servicios, pasará de 400.000 a 700.000 pesos, y la cuota de 1.600 a 2.800 pesos.
Quedan tres categorías más para el caso de las ventas de bienes muebles, cuyos topes pasarán en la I (ex J), de 470.000 a 822.000 pesos, y la cuota, de 2.000 a 3.500 pesos.
En la J (ex K), el máximo de ingresos brutos permitidos pasará de 540.000 a 945.000 pesos, con un pago mensual que aumentará de 2.350 a 4.113 pesos.
Por último, la categoría K (ex L) tendrá un tope de 1.050.000 pesos, en lugar de 600.000 pesos; y una cuota de 4.725 en vez de 2.700 pesos.
En todos los casos hay que sumarles 157 pesos de aportes al Sistema Previsional Argentino (SIPA), y 419 pesos a la obra social, en caso que corresponda.

