María Soledad Moldovan busca a su padre biológico

María Soledad Moldovan vive en Santa Rosa, es socióloga y busca a su padre biológico. Su mamá falleció cuando ella tenía menos de un año y fue adoptada, por lo que no sabe nada de su papá. Cree que su apellido es Rivarosa y que vive en San Francisco Córdoba.

María Soledad Moldovan tiene 31 años y pide ayuda para encontrar a su papá, que podría estar en San Francisco Córdoba. Su mamá falleció cuando ella no tenía un año y se llevó con ella los secretos de la relación con su padre.

Según contó a Plan B, ambos vivían, estudiaban y estaban de novios en Córdoba, cuando él abandonó a su mamá, María Rosa Moldovan, estudiante de abogacía. “Yo estoy buscando a mi papá biológico, que se llama Diego, según una carta de mi mamá. Un amigo de ella, de San Juan, me dice que su apellido puede ser Rivarosa y que era de San Francisco, Córdoba”, precisó María Soledad.

María Soledad nació el 1 de abril de 1986 y su mamá falleció a los 31 años. Hoy, a punto de cumplir la misma edad, María Soledad decidió, luego de muchas idas y venidas, iniciar la búsqueda de su papá. “Lo primero que hice fue ir a la secretaría de Derechos Humanos y allí me recomendaron que mire una página que se llama ¿Dónde estás?. La miro y luego de una semana cuento mi historia”, explicó.

“Allí cuento que mi mamá, María Rosa Moldovan estaba estudiando Abogacía en Córdoba y a los treinta años queda embarazada, luego de un noviazgo de un año. A los seis meses de su embarazo, se pelea con Diego y así se lo cuenta en una carta a su mamá, donde dice que estaban distanciados y que se habían peleado”, dijo.

“Ellos se separan y a mí, un amigo de ella me dijo que Diego me fue a ver, cuando yo ya era bebé. Según el amigo de mi mamá, cuando ella lo vio venir, entró el chango y no le permitió verme, porque estaba decepcionada con él, porque la dejó sola con el embarazo. Por eso me llamo Soledad”, aclaró.

—¿Cuándo naciste vos?

—Yo nací el 1 de abril de 1986 y mi papá me quiso ver a los pocos meses. Mi mamá muere en 1987, un día antes de que yo cumpliera un año y se lleva a la tumba todos sus datos, porque no tengo mucha información.

—¿Tu familia no sabía nada?

—No. La familia de La Pampa no, porque mi mamá se había ido a estudiar allá y se había llevado a su mamá, que era muy viejita. Y la familia de acá, no sabía, porque mi mamá era muy reservada.

María Soledad agrega que los pocos datos que tiene de su padre es a través de amigos en común que fue contactando a través de las redes sociales. “Yo no tenía datos, ni nadie que me dijera. Según una tía, él podría ser médico, pero no sé”, dijo.

“Según una carta que envió mi mamá a la suya, de agosto de 1985, a Diego le faltaban dos meses para recibirse y que él era estudiante en la década de 1980, en la Universidad Nacional de Córdoba”, agregó.

“Por sus amigos, yo sé que era rubio, alto, con el pelo ondulado para atrás, que usaba barba y bigote y que se movilizaba en moto, que no era ni gordo, ni flaco, sino más bien fornido”, dijo.

—¿Cuántos años tendría él ahora?

—Mi mamá tendría 62 años, así que calculo que él entre 55 y 65.

—¿Cuando te decidiste a iniciar esta búsqueda?

—Siempre quería buscar, pero el tema era demasiado fuerte. Y hacía un pasito y esperaba, no me animaba del todo, pero ahora estoy más fuerte para afrontar esta búsqueda.

—¿Hace mucho que empezaste?

—Siempre hacía algo. Lo más importante sucedió hasta que fui hasta la Secretaría, algo que estuve pensando durante mucho tiempo y lo más importante se destapó a través de la red social Facebook, en el grupo destinado a búsquedas.

—¿Hubo avances?

—Sí. Desde el miércoles que publiqué eso, un montón de gente se ha contactado y me ha enviado mensajes. Un hombre me pasó todos los teléfonos de la familia Rivarosa de San Francisco, pero no voy a andar acosando a nadie. Yo di el primer paso y si allegados a mi papá o él se enteran, se debería acercar. Yo ya di mi número de teléfono y me expuse, más no puedo hacer. Él va a tener que querer también.

—¿Qué dice tu partida de nacimiento?

—Se la tendría que pedir a mi mamá adoptiva, no la tengo. Sé que para mi padre es medio difícil ubicarme.

—Tu madre se muere cuando cumpliste un año, ¿qué pasó entonces?

—Por intermedio de la familia de ella, una tía de Pico, me dan en adopción. Mi mamá adoptiva es prima hermana de mi tía. Ellos me van a buscar a Córdoba, cuando yo estaba con una familia sustituta, me encuentran y me traen acá.

Soledad aclaró: “tengo una familia adoptiva que me ha amado y protegido toda la vida. Pero ahora necesito saber, conocer la otra versión, ver el rostro de mi padre y poder hablar con él”, dijo.

—¿No sabés si tenés hermanos?

—No sé. Debo tener, seguramente. Seguramente él se ha casado y obvio debe tener su familia. Yo lo que quiero es saber, conocer mis raíces, porque a su vez, mi mamá también era adoptada y tengo un vacío en ese sentido. Soy socióloga, enseño qué es la identidad y por eso emprendí la búsqueda, para saber cuál es mi identidad personal. Enseño mucho las raíces argentinas y no conozco las mías, de ahí mi búsqueda.

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