El precio del asado aumentó 14,5 veces entre 2007 y 2017, mientras el salario lo hizo 12,8, según un informe elaborado por la consultora Ecolatina y la especializada en investigación de mercados Key Market.
Así, mientras el salario promedio de un trabajador formal alcanzaba en 2007 para comprar 236 kilos de asado, ahora sólo permite obtener 206 kilos, consigna en su informe sectorial Carnes Ecolatina.
Por su parte, pollo y cerdo mejoraron su posición relativa respecto al salario y hoy se puede comprar más cantidad que hace 10 años atrás.
En diez años, los consumidores perdieron la capacidad de comprar unos 30 kilos de asado debido al incremento del corte, que fue más que el de los salarios.
No obstante, los incrementos de precios de los tres tipos de carne se ubicaron por encima de la suba del índice general de precios.
El trabajo remarca que el cambio de la política macroeconómica y agroindustrial “generó mejoras condiciones para el sector cárnico, pero con la estabilidad del dólar hasta junio y el aumento de precios internos, la competitividad del sector se vio amenazada”.
La escalada del dólar tras el cepo y la eliminación de las retenciones a las exportaciones de carne otorgaron mayor competitividad al sector exportador.
La consultora detalló a Bigbang que en 2007, un kilo de asado tenía un valor de $ 8,37 mientras que en la actualidad ese monto se eleva a $ 121,21, siempre a precios corrientes y tomando como parámetro el primer semestre del año. A su vez, el salario promedio de un trabajador registrado privado era en 2007 de $ 1.969 en promedio y en la actualidad es de $ 24.974. Las proporciones se modifican si se toma en cuenta el salario promedio general que releva el INDEC y que llega a un promedio de $ 12.305.
Esta caída en la capacidad de gasto para la compra de asado, generó cambios de hábitos de consumo, al igual que en otros rubros que forman parte de la economía doméstica cotidiana. En este segmento, los consumidores se volcaron hacia la sustitución de otro tipo de carnes. Cabe destacar que el consumo de carne vacuna representa el 5% del gasto de los hogares locales.
El cerdo, más específicamente el pechito fue una de las variables que ganó terreno, con un valor un 9 % inferior al del asado. Asimismo, el kilo de pollo es 30 % más barato. Estas carnes mejoraron su posición entre los consumidores, dado que hoy se puede comprar más cantidad que hace 10 años.
EL ASADO VS. LA CANASTA BÁSICA
El incremento del precio de la carne en esto diez años se ubicó por encima de la suba del índice general de precios. Si se toma en cuenta otros productos de la canasta básica, la diferencia de precios es aún más evidente.
Según las estimaciones de Ecolatina -a partir de índice de precios de CABA y GBA-, en un artículo tan esencial como la leche, se pudo observar que mientras que en el 2007 se podía comprar 5,4 litros con los $ 8,37 que costaba un kilo de asado. Hoy se puede obtener 1,5 litros más, tras el incremento que sufrió ese corte de carne ($ 121,21) en los últimos diez años.
Con el arroz sucede algo similar. Mientras que en 2007 un kilo de asado equivalía a 3,2 kg. de arroz, en 2017 esa proporción se incremento considerablemente, llegando a los 4,9 kg.
En tanto, 2,8 paquetes de fideos secos (en su presentación de 500gr.) equiparó el valor del asado en 2007. Hoy esa ecuación arroja unos 3,9 paquetes.