La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo anunció anoche la restitución de la identidad del nieto 125, en el día que la organización conmemora los cuarenta años de búsqueda.
“Abuelas de Plaza de Mayo tiene la inmensa alegría de comunicar la restitución de la hija de Lucía Rosalinda Victoria Tartaglia”, anunció Estela de Carlotto.
Lucía, madre de la nieta recuperada, militaba en La Plata cuando fue secuestrada el 27 de noviembre de 1977, a los 24 años.
Desde que su familia supo que estaba embarazada empezaron la búsqueda del niño o niña nacido en cautiverio, en tanto, las muestras que aportaron al Banco Nacional de Datos Genéticos permitió la identificación, 38 años después.
“Gracias a la perseverancia de nuestra búsqueda y de todo el movimiento de Derechos Humanos, hoy la nieta 125 puede conocer la verdad sobre su origen”, destacó el comunicado de Abuelas. La entidad cumple hoy 40 años de vida, que estaba anoche conmemorando con diversas actividades en el Centro Cultural Kirchner (CCK).
“Abuelas de Plaza de Mayo tiene la inmensa alegría de comunicar la restitución de la hija de Lucía Rosalinda Victoria Tartaglia”.
Así, en los 40 años de Abuelas en una lucha que no se detiene, Estela de Carlotto informó el encuentro de la nieta 125.
Lucía había nacido en Santa Rosa y vivía en La Plata. Fue secuestrada el 27 de noviembre de 1977, a los 24 años.
En ese momento estaba embarazada. Sus familiares se enteraron y empezaron la búsqueda del niño o niña nacido en cautiverio. Las muestras que aportaron al Banco Nacional de Datos Genéticos permitió la identificación 38 años después.
Lucía nació el 6 de junio de 1953. Le decían La Flaca. Se mudó a La Plata, ciudad en la que estudiaba Derecho y militaba en la Juventud Universitaria Peronista.
“Durante un año fueron en vano los esfuerzos por localizar a Lucía por parte de su familia, no tuvieron ninguna noticia de ella hasta que en noviembre de 1978, un año después de su desaparición, su hermano, Aldo Tartaglia, recibió una primera carta de Lucía donde relataba que se encontraba detenida. En otra carta contó que estaba embarazada y que esperaba dar a luz a principios de 1979”, detalla el comunicado que Estela de Carlotto acaba de leer al anunciar: “Hoy encontramos otra nieta”.
Su familia se pudo reconstruir gracias al testimonio de sobrevivientes que Lucía estuvo secuestrada en el centro clandestino de detención conocido como “Atlético-Banco-Olimpo”.
La conocían con el apodo de “Anteojito” y los sobrevivientes contaron que estaba embarazada. También se conocieron testimonios de que fue llevada a dar a luz mientras estaba en cautiverio.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Número 2 condenó a catorce represores, entre ellos Samuel Miara, el 22 de marzo del 2011, por la desaparición de Lucía.
“Gracias a la perseverancia de nuestra búsqueda y de todo el movimiento de Derechos Humanos, hoy la nieta 125 puede conocer la verdad sobre su origen”, destacó el comunicado de Abuelas.
