Río Colorado: Las destrezas busca mantener vivas las tradiciones de los gauchos

(NOTI-RIO) La actual practica de juegos camperos y la destrezas montando caballos tienen sus raíces indudablemente añejas, que se remontan a al siglo pasado donde el gaucho Argentino inicialmente se reunían los fines de semana en un campo o estancia en las yerras donde se marcaban la hacienda. Era en ese momento donde el Paisano entre las comidas típicas, música y el baile criollo, mostraba sus habilidades para manejar al caballo para ganar algunos de los juegos de la época.

Pero como toda la modernización fue ganando terrenos, donde la cultura local se fue mesclando con tradiciones que llegaban desde América, como la carrera vaquera con riendas entre tambores. Y fue entonces que un día todas las actividades que se realizaban en los campos se expusieron al público que llegaban al Río de la Plata.
Actualmente en gran parte de la zona conservan esas costumbres ancestrales que se exponen algunos de los fines de semana donde llegan a reunir un número significativo de jinetes que son acompañado por la gente que mantienen vivas la tradición.

Los más memoriosos resaltan que a Río Colorado las actividades comenzaron como “Rally Ecuestre” en los años 90 de la mano de Guillermo Vidou, donde se realizaban campeonatos anuales que en su esplendor llegaron a reunir más de 50 parejas por competencias.

Lito Ragni, experto en costumbres del gaucho y conocedor de caballos, resumió “En los juegos criollo, el jinete tiene que demostrar sus capacidades de dominar y controlar al caballo. En espacios reducidos uno pude ver si el animal que es muy inteligente, está bien domado o si la persona que lo monta está preparado o conoce al caballo, en espacios reducidos el montador tiene que saber trabajarlo.”

“Pero la carrera de tambores es una herencia Yanqui que se realiza como competencia, individual o pareja por tiempo y bajo un reglamento, donde la competitividad es por un premio. Mientras que el juego campero esta basado en la imaginación del hombre de campo, que trabaja desde que sale el sol hasta el atardecer y los fines de semana busca un espacio de entretenimiento.”

Entre los juegos más conocidos por el paisano figuran las pruebas de riendas, las carreras cuadreras, la competencia por la sortija, Carrera de enhebrar la aguja, la carrera del huevo, la carrera del peludo en carretilla, embolsados, la viguela, la cogoteada, enlazar, carrera en rastrin o cuero, la carrera de la novia, juegos de cañas, de la bolsa, la maroma, vistear o visteo, boleadoras, entre una decena mas de juegos.


Por su parte Gustavo Rivas responsable de la agrupación “Peón de Campo” “Desde hace un tiempo venimos proyectando estas destrezas como domadas, para que se mantenga viva la tradición y que la familia siga participando de las actividades culturales. Creeremos que por el acompañamiento que tuvimos con el asado de vaquillona con cuero y las destrezas vamos por el buen camino.” resaltó

LOS JUEGOS
Carrera de la Novia:
Una persona (la novia) se ubica sobre un tambor en un extremo del campo de juego. Del otro lado, están los jinetes, quienes deberán alcanzarle diferentes prendas de vestir a la novia.
La Novia debe ponerse la ropa que le van alcanzando sin bajarse del tanque.
Cada vez que un jinete le da la prenda de vestir a la novia, debe regresar al punto de partida para que pueda salir otro jinete a llevarle otra prenda de vestir.
Una vez que la novia de ha colocado todas las prendas, deberá subirse al caballo detrás del jinete.
Gana aquel equipo que logra llegar primero a la meta con la novia.

Carrera de huevo:
Los participantes están situados unos al lado de otro (cada uno tendrá una cuchara en la boca que sostiene un huevo encima), cada uno tendrá delante una línea pintada en el suelo que será la que tendrán que seguir andando manteniendo el equilibrio para que no se les caiga el huevo de la cuchara, si el huevo se cayese se recogería y volvería al principio de la línea para volver a empezar.

Carrera de la bolsa:
Los competidores salen detrás de la raya, para llegar lo más rápido a la “pared ciega” donde un compañero sin ver le lanza una bolsa de arpillera, que tiene en su interior aserrín o algún otro material. Y el jinete tendrá que agarrar al aire sin que se le caiga. Una vez que logró tomarla corre hasta el último tambor para depositarle en su interior. Se repite según las reglas del organizador una o más vezas.

La Postas:
Se juega en parejas, consiste en que el paisano tiene que tomar la posta y comenzar a correr entre los tambores sicsagiando y vuelve de la misma forma para dársela a su compañero que hará el mismo recorrido y será el quien deposite la posta en el último tambor, el que primero llega gana.

Carrera de las cañas:
El competidor tiene que tomar una de las tres cañas del primer tambor, llevarla hasta llegar al final e introducir la caña en el interior del último tambor. Vuelve a toda carrera hasta el primer tambor y repetir el recorrido. Cuando completó la última caña. Tiene que tomar todas juntas y volverlas a dejarlas al principio. Gana el que primero complete la prueba.

Las prueba de riendas:
Consiste en que el paisano tiene que pasar entre los tambores separados por unos siete metros, comienzan sicsagiando los tambores y vuelven también zigzagueando y al final vuelven corriendo y el que primero llega gana. Queda descalificado el caballo que tire algún tambor o saltee alguno.

Carrera de enhebrar la aguja:
Los jugadores se dividen en equipos y forman dos hileras enfrentadas, en los extremos del lugar donde se juegue. Un jugador de cada equipo, provisto de sus respectivas agujas y hebras de hilo, parte, al paso que quieran, al campo opuesto, tratando de enhebrar durante el trayecto la aguja. Si lo consiguen, deben entregarla a su compañero quien la desenhebrará, para entregarla a otro jugador del mismo equipo, para que continúe el recorrido, tratando de enhebrarla nuevamente. Gana el equipo cuya totalidad de jugadores logre enhebrar, en menos tiempo, sus respectivas agujas.
Carrera de cuero:
Se corre en pareja, donde un participante se sienta sobre un cuero de vaca, el cual es tirado por su compañero a caballo mediante una soga. Durante el recorrido que hace el caballo y su jinete, el participante debe tratar de quedar sobre el cuero sin caerse del mismo. El primero que llegue intacto a la raya gana.

UNA MUJER PIONERA EN LAS ACTIVIDADES
Griselda Pan,
lleva participando en las destrezas hace algo más de 24 años, prácticamente de los inicios de las actividades, cuando dio los primeros pasos, se conoció como “Rally Ecuestre” que organizaba Guillermo Vidou en el aéreo club local en los años 90. “Cuando comencé en esta actividad me prestaron un caballo y poco tiempo después me compré uno, “Michay” un tostado, con él, durante muchos años logré ganar infinidades de pruebas. Lamentablemente se murió hace 3 años, ahora tengo a “Pimentón”, con quien nos estamos conociendo mutuamente. Estas actividades son maravillosas, competís con el caballo que es un amigo y en un ambiente campero que te permite compartir con otras gentes que también ama lo que está haciendo. Además de ser un espacio para compartirlo con las familias.” Señaló la mujer que al final del día, terminó con algunos dolores en el cuerpo por las inactividades.


EL DESAFIO CABALLO VS CUATRICICLO.
A media tarde, los organizadores del la “Fiesta del peón de campo” habilitaron un desafío entre el caballo y un cuatriciclo, para determinar quién era el más rápido.
Poco más de 200 metros de la misma pista que utilizaban para las destrezas.
Consistía en recorrer el trayecto tazado, ida y vuelta haciendo zig. Zag, entre los 6 tambores, que estaban separados cada 10 metros y una recta final de unos 50 metros.
Sobre la derecha esta Cristian Lucero de Médanos, montado a “Pico Blanco” un caballo, Raza Polero, de 5 años.
Y en el sector izquierdo, el experimentado piloto de Río Colorado en las competencias el MX y ATV, Elvio Pérez, conduciendo su cuatriciclo 400 c.c.
Con el público expectante, con las hinchadas divididas, el barandillero de la prueba dio la orden de arrancar la contienda y “Pico Blanco” tardó unos 22 segundos en recorrer el circuito.
Pero el piloto y el jinete no tardaron en ir por la revancha.
Y por segunda vez, la destreza y la habilidad de Lucero sobre su caballo, para ganar segundos entre los tambores, le permitió quedarse nuevamente con la prueba y robarse todos los aplausos de la gente presente en el evento.
Antes de retirarse del campo, ambos protagonistas prometieron un nuevo reto.

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