La función de los contadores, traductores y técnicos en diagnóstico por imágenes, entre otros oficios, cambiarán de modo radical, según afirman los especialistas. El rol clave de la capacitación para reconvertir el ámbito laboral.
A medida que la tecnología avanza, transforma varios aspectos de la vida cotidiana. Ocurre en el ámbito de las relaciones sociales y también cambiará el paradigma en el mercado laboral, donde especialistas aseguran que hay profesiones que en los próximos años van a dejar de existir, como la de contador, traductor o técnico en diagnóstico por imágenes. Por oposición, los oficios que se vienen son aquellos vinculados a la programación informática y al desarrollo de Software.
De hecho, según informes del sector, cada año quedan vacantes unos 5 mil puestos de trabajo que las empresas demandan y que la oferta de trabajadores no logra satisfacer.
En diálogo con DIARIO POPULAR, Blas Briceño, fundador de la compañía especializada en Software Finnegangs y miembro de la Comisión Directiva de la Cámara de Empresas de Software y Servicios informáticos (CESSI), reconoció “un cambio muy fuerte de paradigma en la industria” y alertó: “Hay profesiones que en dos o tres años van a cambiar completamente. Es más, en un plazo de hasta diez años el espacio de trabajo va a ser significativamente distinto”.
“A medida que la transformación digital de empresas y economía se va acentuando y aparecen posibilidades de hacer de forma diferente las mismas cosas de siempre, aparecen esos nuevos modos de producción nuevos que exigen que haya nuevos o distintos profesionales que aquellos que hacían las cosas de la forma anterior”, explicó.
En ese sentido, el especialista advirtió que “esos cambios ya están pasando” y confió que “surgen profesiones candidatas a desaparición, como aquellas con tareas repetitivas, que los sistemas de información o de inteligencia artificial pueden reemplazar”.
Entre las profesiones que van a reconvertirse enumeró a “profesionales de diagnóstico por imágenes, contadores dedicados a balances o análisis de información, analistas de mercado, operarios y técnicos en plantas industriales”.
“Ese tipo de profesionales con mayor nivel de capacitación se ven amenazados en su función habitual porque estas cosas empiezan a ser dominio de la Inteligencia Artificial y de los sistemas de datos. Usan ciertos conocimientos que las computadoras o tecnología digital hoy hacen disponible sin la necesidad de una persona”, detalló el precursor en el desarrollo de sistemas empresariales en la industria del Software en Argentina.
Y puso el ejemplo de los traductores: “Hace unos pocos años era impensado que una computadora pudiera traducir un texto literario con una cierta habilidad. Hoy el nivel de precisión de traductores automáticos es cada vez más alto. Entonces va a haber una demanda muy puntual de algunos especializados”.
Briceño, que cuenta con una experiencia de 25 años en el rubro, advirtió que “en ese contexto empiezan a aparecer las profesiones nuevas, vinculadas a programadores y arquitectos de Software”.
Al respecto, señaló: “En toda la pirámide hace falta mucha gente. Programadores, diseñadores gráficos e industriales, especialistas de dominios de software, administradores de empresas, técnicos y arquitectos de Software, que son los más experimentados”.
El CEO de Finnegans confesó que “en la industria del software faltaron 5 mil trabajadores el año pasado y este año va a pasar lo mismo: no podemos tomar la cantidad de gente que necesitamos porque falta capacitación”.
“Por datos como este es que impulsamos la creación de carreras y el direccionamiento de los chicos, porque hay demanda asegurada por muchísimo tiempo, ya que existe una brecha”, valoró.
Briceño indicó que “el mundo necesita infinitamente programadores y, si hubiera más, también habría mas puestos de trabajo, no es que se agotarían”.
Consultado por la posibilidad de formación para los jóvenes interesados, resaltó: “Hay programas de capacitación e iniciación del gobierno como el Plan 111 mil, que es una introducción a un lenguaje común que se llama Java; hay tecnicaturas de uno o dos años en la UTN y otras universidades; finalmente quedan las carreras específicas de informática”.
“La recomendación que hacemos es ir por carreras que no tengan tanta carga extra informática para concentrarse en lo informático. Algunas tienen currículas de cinco o seis años y los chicos en tres o cuatro tienen que poder capacitarse para poder ejercer la profesión”, precisó.
Por último, el especialista puso énfasis en los niveles escolares: “Hay que empezar a mirar con cariño a la matemática y la lógica desde la secundaria, porque son los pilares de la programación e informática. Cuando uno se familiariza con estas cuestiones, entiende que está la posibilidad de trabajar y es muy interesante, porque al saltar esa dificultad inicial es una pasión fácil de encontrar”.