Río Negro abrirá la negociación salarial a mediados de febrero, ajustándose a una oferta inicial del 15%, y convocando a la totalidad de los gremios, incluyendo a ATE.
Nación pidió cautela a las provincias en sus acuerdos. Ciertos criterios de la negociación fueron abordados por el gobernador Alberto Weretilneck con el presidente Mauricio Macri cuando se reunieron en el inicio de enero en Villa La Angostura.
En pocos días, el inicio de febrero acentuará la presión de los sindicatos. El mandatario había delineado esa discusión a partir de “fines de febrero o principios de marzo”. Acortará ahora la espera y les ordenó a sus funcionarios trabajar para que esos debates se cumplan a partir de mediados de febrero. Serán –seguramente– en la tercera semana, después de las jornadas de Carnaval.
Weretilneck se aferró en diciembre a una pauta del “12 al 15%” y deslizó la posibilidad de la “cláusula gatillo”. Ese marco se modificó en enero, pues el gobierno nacional subió la pauta de inflación. En Villa La Angostura, el gobernador habló de la negociación salarial con el presidente Macri, acompañado por el ministro Rogelio Frigerio. Este funcionario resiste cualquier inclusión de “la cláusula gatillo”. En esa charla, los reclamos nacionales replicaban en el fuerte impacto de los salarios –un 70%– en los gastos corrientes de Río Negro.
En el 2017, la pauta estuvo en el 23% aunque la masa salarial creció un 26%. La referencia oficial de apertura de las negociaciones para el 2018 se mantiene en el 15%, pero se admite que ese porcentual no será suficiente para lograr acuerdos con los gremios.
En el presupuesto, Economía estimó una suba “nominal” de la partida personal del 12,1%, consignando que está “dentro de la inflación esperada” para el año. Esa cartera todavía no profundizó una propuesta y continúa dedicada a formalizar “reformas de los procesos”, con las cuales proyectan ahorros en las erogaciones públicas.
Mientras tanto, en el gobierno se prepara otro ámbito para sumar a la paritaria con UnTER y al Consejo de la Función Pública con UPCN. Se trata del espacio donde negociará con ATE. En gabinete, en San Antonio, Weretilneck adelantó que se llamará a todos los gremios, aunque todavía, no se resolvió como será con la organización liderada por Rodolfo Aguiar.
Este dirigente consolida su vínculo con Weretilneck. El último gesto correspondió a la aprobación del Manual de Misiones para los porteros, que ATE rechazaba –hasta el año pasado– aunque el gremio insistía con las modificaciones logradas al proyecto original.
En contrapartida, el titular de Upcn, Juan Carlos Scalesi no ha logrado su pretendida audiencia de enero con Weretilneck para empezar con la negociación. A fin de año, el gremialista requirió un aumento a cuenta. “Por lo menos, dos o tres por ciento en los salarios de enero”, le planteó. El mandatario no aceptó y postergó esa discusión, que Scalesi pretendía retomar en la segunda quincena de enero, ya por finalizar, aunque en Casa de Gobierno siempre se desestimó esa posibilidad.
En la última semana, Scalesi insistió con la discusión anticipada y que “ninguna discusión seria puede empezar” con un “techo basado en previsiones atadas con alambre”, exigiendo la “recuperación del poder adquisitivo”.
