Cosa de mujeres: mitos, errores y certezas

Cuando de salud ginecológica se trata, las mujeres tienen dos grandes `enemigos’: las amigas y los farmacéuticos. Así lo aseguró en una entrevista con La Prensa el doctor Eduardo Valenti, presidente de la Sociedad Argentina de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (SOGIBA), director médico del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá y profesor titular de Obstetricia de la Facultad de Medicina de la UBA.­

Las amigas, por ejemplo, suelen recomendar un anticonceptivo, aunque la mayoría de las veces esa pastilla no es la ideal para esa mujer por la edad, por la cantidad de hormonas que tiene y demás, pero la toma porque se lo dijo la amiga”, graficó el especialista. “Y otra práctica habitual es usar el óvulo que le recomienda el farmacéutico porque tiene una inflamación vaginal, sin saber qué tipo de inflamación tiene”, agregó al tiempo que indicó que estos son dos de los grandes errores que ven los ginecólogos.­

No obstante, Valenti reconoció que en la actualidad existe mayor conciencia sobre la importancia de los controles ginecológicos. “La mujer está mucho más informada debido a las redes sociales, a internet, y eso hace que se controle más, especialmente en la parte ginecológica. Habida cuenta que los dos cánceres que más mortalidad traen en la mujer son el de mama y el de cuello de útero, se hacen cada vez más los chequeos”, subrayó. ­

Consultado acerca de la influencia que tiene el estilo de vida actual de muchas mujeres -que combinan obligaciones laborales, con la familia y los temas de la casa- sobre el hecho de postergar su salud, el experto opinó que “esto habitualmente no tendría que alterar la parte médica porque en realidad la mujer lo que está haciendo ahora es ocupando más lugares de su vida en el trabajo, fuera de su casa, pero antes lo ocupaba con sus hijos”.  ­

“Además, en los empleos hay días que uno se puede tomar para hacer los controles médicos, fundamentalmente los ginecológicos: dependiendo de la edad, la mamografía, la ecografía mamaria, la ecografía ginecológica, el Papanicolau, el análisis de sangre… La mujer tiene que tener dentro de su convenio laboral la oportunidad para poder hacerlo”, recordó.­

MOTIVOS DE CONSULTA­

Respecto de los motivos de consulta más frecuentes, según las edades, Valenti indicó que, en general, las inflamaciones e infecciones cérvico vaginales, el flujo vaginal, las vaginitis, la colpocervicitis, es decir todo lo relativo al medioambiente vaginal, suelen ocupar los primeros lugares.­

En tanto, cuando la mujer aumenta en edad, se agregan otras patologías, como pueden ser las hemorragias, las alteraciones de la menstruación y, más adelante, los fenómenos relacionados con el climaterio, tales como los calores y sofocos.­

Por otra parte, entre las mujeres sin enfermedad, las razones de consulta habituales -señaló el catedrático de la UBA- suelen ser: “la necesidad de anticonceptivos, conocer los métodos, saber cuál es el que le corresponde mejor a ella, cuál es el que está más indicado; vienen por embarazo para saber qué tienen que hacer antes de embarazarse, si tiene que hacer algún análisis o tomar alguna medicación, y luego vienen las que se hacen los controles de rutina: hay mujeres que son muy sistemáticas y todos los años se hacen los controles y después están aquellas que vienen cada dos o tres años”.­

En cuanto a cuál es el panorama actual en términos de posibilidades terapéuticas frente a las patologías ginecológicas frecuentes, Valenti expresó: “La medicina tiene sus modas. Hay algunas cosas que progresaron mucho y hay otras poco. Hay medicaciones que son excelentes para determinadas patologías y hay otras medicaciones que se ha descubierto con el tiempo que no sirven para mucho y se dejaron de usar”. ­

“Esto pasa en los dos extremos de la vida: con respecto a las inflamaciones vaginales, se ha detectado que hay una flora vagina normal. Esto significa que, al igual que en la boca, la vagina tiene gérmenes que es normal que estén ahí y no hay que sacarlos porque ayudan a defenderse de las infecciones. Por lo tanto, no hay que combatirlos, no hay que ponerse cualquier cosa. Uno de los errores frecuentes de las mujeres es que porque tienen un poco de flujo vaginal se ponen un óvulo, cualquiera. Y no es así. Porque una cosa es que tenga una micosis, otra cosa es que tenga una infección bacteriana, y otra cosa es una infección viral. Para la primera se usan antimicóticos, para la segunda se van a usar antibacterianos y para la última hay antivirales. En cambio, ponerse cualquier cosa porque le dijeron o porque una amiga se lo transmitió no es lo ideal”, resumió.­

Al referirse a la evolución que hubo en el tratamiento de los síntomas de la menopausia, el director médico del Hospital Sardá afirmó que pasó por distintas etapas: “En su momento, se daban hormonas masivamente. Mujer que tenía calores, se le daban hormonas (estrógenos) que era lo que le faltaba. Después se comprobó que no era necesario dar hormonas, hubo dos o tres trabajos que las vincularon con mayor incidencia de cáncer de mama, pero independientemente de la vinculación con el cáncer se comprobó que no era necesario dar hormonas y que había otros medicamentos, algunos de ellos naturales, algunos vinculados con la soja, o nada”. ­

“Hoy día se hace una medicina más natural -prosiguió-. Se respetan los procesos naturales en la ginecología y la obstetricia, ahora mucho más que antes. Y hay patologías que no tienen un tratamiento. Cuando sabemos que ese tratamiento no es el mejor, no se le da. Antes se medicaba más”.­

DUDAS CON RESPUESTA­

Por otra parte, el especialista en ginecología y obstetricia respondió a algunas de las dudas y cuestiones que pueden llevar a las mujeres a incurrir en errores o prácticas poco seguras.­

– ¿Cuál es el mejor método de higiene de la zona íntima femenina?­

– El jabón no le hace mal a nada en la medicina, en ninguna parte del cuerpo. Pero la vagina no hay que lavarla porque tiene su propio mecanismo de depuración, por lo que no es conveniente introducirle algo para higienizarla si está todo bien. No es necesario introducir ni líquidos, ni desodorantes íntimos, ni nada, dentro de la cavidad vaginal. Sí por supuesto por afuera.­

– ¿Qué riesgos tiene la depilación con cera y el método con láser?­

– Antiguamente, la mujer no se depilaba, después empezó a hacerlo parcialmente y hoy es una rutina: de cada 10 pacientes, ocho vienen totalmente depiladas. Algunos lo asociaron con mayor incidencia de inflamaciones vulvares, pero en realidad los ginecólogos no encontramos gran cantidad de inflamaciones por la depilación, con lo cual no se está haciendo ningún daño.­

Preservar la salud genital no depende tanto de si se usa cera o depilación láser sino de los lugares donde se realizan estos procedimientos, que pueden no ser los ideales. Para eso siempre aconsejo que le consulten a su ginecólogo dónde y cómo se puede hacer la depilación.­

– ¿Qué vínculo hay entre el ejercicio físico y la salud ginecológica?­

– Hoy en día la mujer practica muchos más deportes, tiene más actividad física y eso es bueno tanto en la mujer joven como en la más grande para su tonicidad muscular y la prevención de enfermedades. Cuando llega a la menopausia, la mujer disminuye la secreción de determinadas hormonas, como son estrógenos y progesterona, por lo que pierde la protección que le daban esas hormonas. Al perder esa protección, queda un poco vulnerable, por ejemplo, ante problemas cardíacos. Por eso es bueno que la mujer a los 50 años también haga actividad física, aunque sea una actividad física menor a la que hacía cuando era joven, pero que le permita recuperar esa protección que le da la actividad física y que le quitaron sus hormonas.­

ESTÉTICA GENITAL­

– ¿Son seguros los nuevos procedimientos estéticos en el área genital de la mujer?­

– Cuando uno analiza lo estético, analiza lo personal de la mujer. Pero tenemos un concepto que vale para la mayoría: si esa molestia trae algún impedimento, por ejemplo si en la vulva la mujer tiene labios menores hipertrofiados y le causan algún tipo de malestar, eso es pasible de una operación estética, de una resección o rejuvenecimiento, como le llaman algunos. Sino, si es exclusivamente estético, dependerá de la mujer. Todo esto ha progresado mucho y en general se hace con más facilidad y menos riesgo que antes.­

– También existe la utilización de rellenos, como los que se utilizan para el área facial, ¿Han visto complicaciones vinculadas con este tipo de procedimientos?­

– Riesgo tiene cualquier cirugía. Por lo tanto, al tomar la decisión de iniciar un tratamiento quirúrgico o semiquirúrgico, estamos expuestos a un riesgo, que puede salir bien o mal. Introducir una sustancia extraña en el cuerpo tiene riesgo. Hasta las mismas prótesis estudiadas tienen sus riesgos porque algunas se rechazan. Lo ideal es consultarlo con el ginecólogo de confianza o el médico de confianza, meditarlo, pensarlo bien. Nos ha pasado de atender mujeres que han tenido efectos secundarios muy importantes en procedimientos banales.­

EMBARAZO­

– ¿Es aconsejable practicar actividad física en el embarazo?­

– Si nunca hizo actividad física, no tiene que empezar a hacerla durante el embarazo. Que la empiece después. Si es una persona que se entrena habitualmente y quiere seguir entrenándose, lo puede hacer, en menor medida, excluyendo actividades como esquí, equitación o gimnasias demasiado estrictas, entrenamientos muy severos, como el cross fit, ahora tan de moda. Tampoco todo lo que sea violento, pelea, lucha, boxeo, por el tema de los golpes. Preguntan a veces si se puede andar en bicicleta. En realidad se puede, pero el problema es que se caiga. El resto lo puede hacer normal.­

– ¿Se puede tener relaciones sexuales durante la gestación?­

– Sí, excepto que haya un problema del embarazo, de amenaza de parto pretérmino. En ese caso se deben interrumpir las relaciones sexuales. Pero de lo contrario las puede tener sin ningún inconveniente.­

– ¿Hay que modificar la alimentación al quedar embarazada?­

– La embarazada puede comer de todo y variado. No tiene que comer por dos, sino por uno porque el feto tranquilamente se alimenta de lo que tiene la mujer. Sí hay que evitar la carne cruda y el sushi (pescado crudo). Tiene que tener un aumento de peso que sea lógico, esto significa alrededor de 15% de su peso al iniciar el embarazo, no mucho más. En los países latinos se estima que es entre 10 y 12 kilos por embarazo. Beber con normalidad, no abusar de las bebidas alcohólicas. Si fuma, dejar el cigarrillo porque está comprobado que si fuma el chico tendrá menor peso y otras patologías respiratorias agregadas. Si fuma mucho, disminuir la cantidad de cigarrillos. Si fuma poco, parar de fumar. Si fumó los tres primeros meses, igual es mucho mejor dejar de hacerlo los otros seis meses del embarazo. Está comprobado científicamente que es así.­

– ¿Es seguro el uso de tinturas y esmaltes?­

– Se ha comprobado que la mayoría de las embarazadas usan toda la variedad que existe y no hay ningún inconveniente.­

– ¿Resulta útil el uso de cremas?­

– En el embarazo no se necesita usar cremas. La que va a hacer estrías, las va a hacer a pesar de esa crema. La que no va a hacer estrías, no la va a hacer por tanto no necesita la crema. Pero es una costumbre, está muy metido en la población. Tampoco es crucial usarla en los pechos `para preparar la lactancia’. Para preparar los pechos es bueno hacer una buena higiene de los pechos y fortalecer el pezón, en el momento del baño, pasarse el jabón por el pezón para endurecerlo lo más que se pueda. Cuando ya no tenga problemas con el jabón, pasarse una esponja, para que el pezón vaya reforzándose bien y después de la esponja un cepillo de cerda fino. De esta forma, se logrará que el pezón esté fortalecido y no se rompa cuando el bebé tome ese pezón con los alvéolos dentarios.­

– ¿Sirven las fajas para sostener la panza en los últimos meses de embarazo?­

– La faja no es necesaria ni durante el embarazo ni después del embarazo. Lo que ocurre es que la mujer tiene su hijo, queda con un poco de panza al día siguiente o al otro día, se va de alta del sanatorio, quiere estar coqueta y se pone una faja para esconder un poco la panza. Está bien, pero es una cuestión estética. No le hace ni bien ni mal.­

– ¿En embarazadas sanas son necesarios los suplementos multivitamínicos?­

– En realidad, lo único que es necesario tomar en los primeros tres meses del embarazo y si es posible comenzar un mes antes, es el ácido fólico. Esta demostrado que la mujer que consume 0,4 mg de ácido fólico por día tiene menor riesgo de que el feto tenga malformaciones del tubo neural (que conformará más adelante su sistema nervioso). Por eso es bueno tomar los comprimidos que vienen de 1 mg. Si ha tenido ese tipo de problemas con chicos anteriores, entonces conviene tomar el de 5 mg, nada más.­

La suplementación con hierro depende de la población. Si estamos ante una mujer que tiene una dieta variada, que sabemos que come nutrientes y todo lo demás, y sus análisis dan como que no tiene nada de anemia, no tenemos que darle nada. Pero nuestra población come mal, come rápido porque va a trabajar, tiene tres chicos que no la dejan comer… entonces a esa mujer tenemos que suplementarla con hierro. No es necesario la gran cantidad de vitaminas que se dan, que realmente no está demostrado que sirvan.­

– ¿Qué riesgos tienen las cesáreas y los partos domiciliarios?­

–  La mujer tiene derecho a elegir la vía de parto. Hay que respetarle esa decisión. Eso está aumentando el índice de cesáreas porque son muchas las que las piden por razones laborales, profesionales, de conveniencia, por miedo o por tabúes, pero nosotros somos siempre pro parto espontáneo.­

La cesárea es una operación y como tal tiene sus riesgos. El riesgo es bajo porque ha avanzado mucho la técnica anestésica. De todas formas, las posibilidades de tener un problema después de una cesárea son mayores que las que se tienen después de un parto.­

También somos partidarios de un parto con todas las cosas que hay que cuidar en un parto. No un parto como sea. Si bien soy muy abierto en lo que respecta a parto domiciliario porque lo estudié tanto en Holanda como en Estados Unidos, como en Inglaterra, como en Canadá, nosotros vivimos en un país en el cual no es fácil tener un parto domiciliario porque implica que ante la primera complicación pueda trasladarlo a una institución. Esto requiere de una infraestructura y este tipo de cosas en nuestro país no es fácil aceitarlas. No hay que descartarlo del todo, creemos que en este momento no están dadas las condiciones. Si se plantean las condiciones, no estaría mal pensar en un parto normal con la mujer en su casa, con todas las cosas que necesita la mujer y su niño para salvaguardar la salud de ambos.­

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