14 de Mayo – Es electo como Presidente Argentino Carlos Saúl Menem y 15 años más tarde presenta la renuncia renuncia

Un día como hoy, 14 de mayo,  el riojano era electo presidente (1995 a 1999) y un mismo dia en 2003 daba un paso al costado en la elección con el santacruceño. Ambos candidatos contaban con un pequeño margen de votos.
Se frustraba la segunda vuelta.
La negativa del ex presidente Carlos Menem a participar de la segunda vuelta electoral convertirá a Néstor Kirchner en el jefe de Estado que obtuvo el porcentaje de votos más bajo desde que está en vigencia la ley de sufragio universal, secreto y obligatorio. 

El 22,3 por ciento conseguido por Kirchner el último 27 de abril se ubica por debajo de la performance de Arturo Illia, quien el 7 de julio de 1963 había cosechado el 25,15 por ciento, hasta hoy el porcentaje más bajo para un presidente electo.

Paradójicamente, las encuestas le adjudicaban a Kirchner para la frustrada segunda vuelta un porcentaje que podría ser el más alto de la historia, superior al 62,49 por ciento de Juan Domingo Perón en 1951.

“Como decía la compañera Evita, renuncio a los honores y a los títulos pero no a la lucha”. Así arrancaba el spot del ex presidente Carlos Saúl Menem, que se difundió por televisión el 14 de mayo de 2003. Pese la alicaída imagen que tenía por entonces, el candidato justicialista fue el más votado en la primera vuelta, con el 24,45% de los votos. Su competidor era un ignoto Néstor Kirchner, desconocido por la opinión pública. El gobernador de Santa Cruz llegó a obtener el 22,24% de los sufragios emitidos con el apoyo del presidente saliente Eduardo Duhalde, líder del PJ bonaerense.

Todas las listas obtuvieron guarismos bajos. Detrás de Menem y Kirchner, en el tercer puesto se ubicó el centroderechista Ricardo López Murphy, quien fuera ministro de Defensa y Economía del ex presidente Fernando de la Rúa (1999 – 2001) con el 16,79% de los sufragios; en tanto que en el cuarto lugar se posicionó Adolfo Rodríguez Saa, que obtuvo el 14,11% de los votos. En el quinto, Elisa Carrió obtuvo un empate técnico con el puntano, logrando el 14,05 % de adhesión.

El insuficiente apoyo electoral de las fórmulas Kirchner-Scioli y Menem-Romero forzó al ballotage. Para que un presidente sea electo en primera vuelta, se exige un umbral mínimo de votos del 40% para la fórmula más votada, y una diferencia del 10% con la segunda. En caso que ambas superen el 40 %, la primer opción tiene que lograr el 45 por ciento de los sufragios.

Sin embargo, ninguno de estos escenarios se dio. Una ironía del destino. El ballotage, implementado en la reforma constitucional de 1994 acordada en el Pacto de Olivos entre Carlos Menem y el ex presidente radical Raúl Alfonsín, sería el instrumento que zanjaría las posibilidades del actual senador. Así, el riojano oficializó su renuncia el 14 de mayo a las 19 de la tarde, una decisión que cristalizó de manera definitiva el fin del consenso neoliberal tras la salida de la convertibilidad.

“Hoy más que nunca la Argentina requiere contar con un poder político imbuido de la más plena y transparente legitimidad democrática. Lamentablemente, considero que este objetivo absolutamente necesario no está garantizado con el cumplimiento de la segunda vuelta electoral prevista para el domingo 18 de mayo”, explicaba el senador.

La causa principal de su dimisión radicaba en el desprestigio que llevaba a cuestas. Junto a Fernando de la Rúa, el ex presidente era considerado por sectores mayoritarios de la población como uno de los máximos responsables de la debacle económica y social que tuvo su punto cúlmine en las protestas del 2001. Los cacerolazos, saqueos, piquetes, asambleas vecinales, y tomas de fábrica reflejaron en las calles la crisis de representación política que se sintetizó en la proclama “Que se vayan todos”.

Por el 2003, las encuestadoras daban un triunfo abrumador del candidato patagónico en una eventual segunda vuelta contra Menem. De once consultoras sondeadas“nueve sostienen que Kirchner se impone en el ballotage con bastante holgura y los otros dos también tienen el mismo diagnóstico, aunque evalúan que si Menem llegara a ganar por una diferencia de seis o siete puntos el 27 de abril –algo que no registran hasta ahora– podría ganar también en el ballotage”, reza una nota del diario Página 12 con fecha del 6 de abril de 2003.

La diferencia entre los adversarios para un futuro desempate se proyectaba en torno a los 30 puntos. Artemio López, de la consultora Equis, sostenía que el rechazo al riojano trepaba al “55 por ciento de los votantes”, que aseguraba que “no lo votaría nunca”. Un diagnóstico similar lo estimaba la encuestadora Graciela Romer y Asociados, que aseveraba una derrota en el ballotage al dos veces presidente, según indica La Nación del 27 de marzo de ese año.

En este contexto de quiebre y de no retorno político, Menem evaluó sus escasas posibilidades para vencer al santacruceño. “La existencia de una campaña sistemática de difamación y calumnias contra mi persona orquestadas desde el comienzo del gobierno de la alianza y continuada durante el actual gobierno (duhaldista) de transición ha generado las condiciones para que una importante franja de la opinión pública se pueda ver virtualmente sometida esta vez al acto de  violencia moral de tener que escoger un candidato presidencial al que apenas conocen y en el que no confían”, argumentaba en el mensaje televisivo.

Tras conocerse la renuncia, el flamante presidente electo Néstor Kirchner despotricó públicamente contra su adversario, a quien lo calificó como “cobarde”.  “Las encuestas que unánimemente le auguran una derrota sin precedentes en la historia electoral de la república permitirán que los argentinos conozcan su último rostro: el de la cobardía. Y sufran su último gesto: el de la huida“, dijo. Y agregó que la dimisión del riojano “apuntaba a mostrar débil y frágil al gobierno que se inicia”.

Menem concluía en su mensaje: “Por estos motivos, estimo conveniente no participar en esta segunda vuelta electoral. Comprometo desde ya todo mi respaldo y colaboración con las nuevas autoridades constitucionales para defender a rajatabla la estabilidad del sistema democrático. A los millones de argentinos que me acompañaron con su voto, a todos ellos les digo que los llevo en mi corazón, que no bajaré los brazos, y que pueden tener la absoluta seguridad que no abandono la lucha política, que ha sido y es la existencia de mi vida”. Con ese discurso, sentenciaba para siempre su regreso al sillón de Bernardino Rivadavia y daba paso a la década kirchnerista.

Porcentajes de los presidentes electos

*2003: Néstor Kirchner………. 22,3

*1963: Arturo Illia…………. 25,1

*1958: Arturo Frondizi………. 44,8

*1916: Hipólito Yrigoyen…….. 45,6

*1922: Marcelo Alvear……….. 47,8

*1989: Carlos Menem…………. 47,3

*1995: Carlos Menem…………. 47,8

*1999: Fernando de la Rúa……. 48,5

*1973: Héctor Cámpora……….. 49,5

Menen, nace en Anillaco, La Rioja, el 2 de julio de 1930.

Casado con Zulema Yoma. Tras divorciarse, contrae nupcias con Cecilia Bolocco.

Es Senador Nacional desde 2005. Previamente, fue Presidente de la Nación durante 2 mandatos seguidos, de 1995 a 1999 y de 1989 a 1995 y Gobernador de La Rioja en 3 oportunidades. A su vez, fue Presidente del Consejo Nacional del PJ de 1989 al 2000.

Cumplió su primer período presidencial de  1989  a 1995, luego del de Raúl Ricardo Alfonsín, e impulsó la Reforma de la Constitución Argentina de 1994, que disminuyó la extensión del mandato a cuatro años y habilitó una reelección presidencial inmediata.

Esto le permitió presentarse como candidato y ser reelecto en 1995 para un segundo mandato que se extendió hasta 1999, año en que fue sucedido por Fernando de la Rúa. Desde 2005 es Senador Nacional por la Provincia de La Rioja.Seis meses antes de lo previsto constitucionalmente por la entrega anticipada del gobierno de su antecesor Raúl Alfonsín, Carlos Menem asume la Presidencia de la Nación en el año 1989. Y también un 8  de julio, pero de 1995, asume la presidencia por segunda vez, luego de imponerse el 14 de mayo sobre la fórmula encabezada por José Octavio Bordón.

El principal problema que debió enfrentar al asumir la presidencia fue el de una economía en crisis con hiperinflación. El gobierno de Menem se plegó a los principios del Consenso de Washington, para esto introdujo una serie de reformas neoliberales: con la aprobación de la Ley de Reforma del Estado fue autorizado a privatizar varias empresas estatales, en la forma que el presidente estimara conveniente. Las primeras privatizaciones efectuadas fueron las de la empresa telefónica Entel y la de Aerolíneas Argentinas. Las mismas, y otras posteriores, se privatizaron rápidamente buscando conseguir con ello réditos mediáticos que instalaran la idea de la voluntad reformista del gobierno, pero dicha rapidez condujo luego a numerosas críticas y denuncias de irregularidades, omisiones y casos de corrupción. Pronto se privatizaron también la red vial, los canales televisivos (con la excepción de ATC, hoy Canal 7), gran parte de las redes ferroviarias, Yacimientos Petrolíferos Fiscales y Gas del Estado.

En 1990 Argentina recibió la visita del entonces Presidente George Bush, con quien Menem se comprometió a fortalecer la agenda de liberalización del comercio. Fragmento de la conferencia de prensa conjunta en la Casa Rosada.

Se desreguló la economía, reduciendo cupos, aranceles y prohibiciones de importaciones, y se estableció la libertad de precios. Con el aumento de impuestos como los del Valor Agregado y Ganancias se aumentó la recaudación fiscal. Aun así, a pesar de dicho aumento y de los ingresos generados por las privatizaciones, la situación económica se mantenía convulsionada y a fines de 1989 se produjo una segunda hiperinflación. El ministro de economía de entonces, Erman González, apeló al Plan Bonex: confiscó los depósitos a plazo fijo y los cambió por bonos de largo plazo en dólares. Asimismo, restringió fuertemente la emisión monetaria.

Durante la gestión de Domingo Cavallo, ministro de Economía de su gobierno, se estableció la Ley de Convertibilidad, cuya aplicación se prolongaría hasta la crisis argentina de fines de 2001 y comienzos de 2002. El Banco Central de la República Argentina estaba obligado a respaldar la moneda argentina con sus reservas en una relación de cambio en la que un dólar estadounidense equivalía a un peso (moneda de Argentina). De esta forma se restringía la emisión de billetes como medio de financiamiento del Estado.

Estas medidas lograron una estabilidad económica sin inflación significativa que ofreció un clima favorable para el surgimiento de inversiones y el ingreso de capitales desde otros países, produciéndose un marcado crecimiento del PBI. Ese aumento estuvo fraccionado por el incremento del sector servicios, mientras que el PBI industrial se contraía y la economía argentina se privatizaba. La estabilidad económica fue entonces, sólo aparente, ya que disminuía la capacidad de la economía de emplear mano de obra y cerraban incontables establecimientos industriales. Durante su gobierno la deuda externa pública se multiplicó desde los 45.000 millones que había dejado el gobierno de Alfonsín, hasta finalmente llegar en el 2000 a 145.000 millones.2 En los servicios públicos las privatizaciones produjeron mejoras de calidad en algunas rubros (electricidad, telefonía), mientras que en otros el impacto fue negativo (transportes ferroviarios), este último en particular por el cierre masivo de los servicios de pasajeros de larga distancia ocurrido puntualmente el 10 de marzo de 1993. Si bien los servicios de trenes privatizados urbanos del área metropolitana y cargas en general registraron leves mejorías, finalmente con la crisis de 2001 y la devaluación, desnudaron las frágiles condiciones contractuales que llevaron a las empresas a la quiebra, posterior vaciamiento de su infraestructura y finalmente a un deterioro del servicio en parte sostenido por subsidios. Al mismo tiempo, los principales inconvenientes económicos generados por esta política fueron una disminución de la competitividad basada en el tipo de cambio y un crecimiento del desempleo.

Al asumir Menem el gobierno, los valores de desocupación y subocupación habían alcanzado picos históricos (8,1 y 8,6% de la población económicamente activa, respectivamente). Luego de un período de lenta disminución (6,9 y 8,3% en mayo de 1992), el desempleo y el subempleo volvieron a crecer durante la crisis del Tequila, hasta alcanzar un pico de 18,4 y 11,3% en mayo de 1995, tras lo cual bajaron levemente hasta 12,4% y 13,6% en octubre de 1998. Para el final de su gobierno, estas cifras eran de 13,8 y 14,3%. Contribuyeron al aumento del desempleo y el subempleo, los despidos masivos en las empresas públicas privatizadas, la terciarización de actividades y las sucesivas medidas de flexibilización laboral.

 

l 8 de julio de 1989 Menem asume la Presidencia

 

 

Presidente de la Nación Argentina.  (1990-1995)

Vicepresidente: EDUARDO ALBERTO DUHALDE (renuncia en 1991).

Mandato: 8 de julio de 1989 al 10 de diciembre de 1995.

OBRA DE GOBIERNO:

  • Privatización y/o concesionamiento de numerosas empresas estatales y de la red vial.
  • Supresión de parte de los servicios ferroviarios de pasajeros de media y larga distancia.
  • Reforma administrativa del Estado. Reanudación de relaciones diplomáticas con el Reino Unido.
  • Abandono del Movimiento de Países No Alineados.
  • Ampliación de cinco a nueve miembros en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
  • Indulto a jefes militares y dirigentes de la guerrilla.
  • Suscripción del documento del Mercado Común del Sur (MER.CO.SUR.).
  • Ley de Convertibilidad. Cambio de moneda. Fuerte baja inflacionaria y crecimiento del PBI.
  • Desregulación de la economía. Ingreso al Plan Brady.
  • Censo Nacional de Población.
  • Finalización del proyecto “Cóndor II”.
  • Ley de cupo femenino para cargos electivos.
  • Ley Nacional de Empleo.
  • Inauguración del edificio de la Biblioteca Nacional.
  • Ley para implantar un nuevo sistema de jubilaciones privadas.
  • Fin del Servicio Militar Obligatorio.
  • Pacto de Olivos, dando pie a la Reforma Constitucional, que permite la reelección.

MINISTROS:

  • Interior: Eduardo Bauzá. Julio Mera Figueroa. José Luis Manzano. Gustavo Béliz. Carlos Federico Ruckauf. Carlos Vladimiro Corach.
  • Justicia, Seguridad y DD.HH.: León Carlos Arslanián. Jorge Luis Maiorano. Rodolfo Carlos Barra.
  • RR.EE. Comercio Internacional y Culto: Domingo Felipe Cavallo. Guido Di Tella.
  • Economía y Producción: Angel Roig. Néstor Rapanelli, Antonio Erman González. Domingo Felipe Cavallo.
  • Salud y Medio Ambiente: Julio Corzo. Alberto Kohan. Avelino Porto. Antonio Erman González. Eduardo Bauzá.
  • Trabajo, Empleo y Seguridad Social: Jorge Triacca. Rodolfo Díaz. Enrique Osvaldo Rodríguez. Armando Caro Figueroa.
  • Educación: Antonio Salonia. Jorge Alberto Rodríguez.
  • Obras y Servicios Públicos: Roberto José Dromi.
  • Defensa: Italo Argentino Luder. Humberto Romero. Guido Di Tella. Antonio Erman González. Oscar Camilión.

 

(1995 – 1999)

Carlos Saúl Menem

Presidente de la Nación Argentina. (1995 – 1999)

Vicepresidente: CARLOS FEDERICO RUCKAUF.

Mandato: 10 de diciembre de 1995 AL 10 de diciembre de 1999.

OBRA DE GOBIERNO:

  • Se continúa con la privatización de empresas estatales y bancos provinciales.
  • Leyes de Emergencia Previsional y de Convertibilidad Fiscal.
  • Reducción de los aportes patronales, intentando disminuir costos laborales y aumentar la generación de empleo.
  • Comienza el otorgamiento de planes “Trabajar” a desocupados.
  • Sanción de la Ley de Educación Superior. Encuentro con el Presidente de Chile, Eduardo Frei, por el conflicto de los hielos continentales.
  • Aprobación del Congreso del Tratado de Límites.
  • Derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
  • Plan Urbano Ambiental para la Ciudad de Buenos Aires.

MINISTROS:

  • Jefe de Gabinete de Ministros: Eduardo Bauzá. Jorge Alberto Rodríguez.
  • Interior: Carlos Vladimiro Corach.
  • Justicia, Seguridad y DD.HH.: Rodolfo C. Barra. Elías Jassan. Raúl Granillo Ocampo.
  • RR.EE. Comercio Internacional y Culto: Guido Di Tella.
  • Economía y Producción: Domingo Felipe Cavallo. Roque Fernández.
  • Salud y Medio Ambiente: Alberto José Mazza.
  • Trabajo, Empleo y Seguridad Social: Armando Caro Figueroa. Antonio Erman González. José Alberto Uriburu.
  • Educación: Jorge Alberto Rodríguez. Susana Decibe. Manuel García Solá.
  • Obras y Servicios Públicos: Roberto José Dromi. Defensa: Oscar Camilión. Jorge Domínguez.

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