Por los escándalo de los audios postergan la definición de la fórmula de Juntos

El escándalo de los audios obligó a pisar el freno en la definición de la fórmula del oficialismo rionegrino para las elecciones provinciales del año próximo.

Apenas un mes atrás el gobernador, Alberto Weretilneck, instó a la dirigencia de Juntos a definir rápido las candidaturas, “porque el resto de los partidos ya están en carrera”. En esas declaraciones previas al acto de Allen también puso plazos: “antes de junio”.

Pero ahora los tiempos son otros. La difusión de una grabación con dichos agraviantes para el vicegobernador, Pedro Pesatti, por parte de funcionarios del Ministerio de Gobierno, alteró todas las proyecciones.

El mandatario habla ahora de julio o agosto. “Después del Mundial”, contestó el jueves pasado en Roca, cuando fue consultado por “Río Negro”.

Rápidamente ensayó una explicación, vinculada a esta Argentina “tan dinámica” en la política y la economía, interpretando que “lo que quieren los rionegrinos es que estemos concentrados en las acciones de gobierno”.

“Es un año difícil, un año duro y vamos a discutir nuestras candidaturas cuando sea absolutamente necesario. En este marco, no tenemos apuro”, concluyó.

Ese mensaje -diametralmente opuesto al que envió en Allen- marcó una nueva señal en el plan de distensión que tuvo que activar cuando empezó a crecer el escándalo de los audios.

Ocurre que la distancia entre Pesatti y Di Giacomo tiene razones de más peso que las declaraciones de un funcionario de segunda línea.

El ministro de Gobierno es uno de los más enfáticos defensores de la candidatura del legislador Alejandro Palmieri para la gobernación.

Por lo tanto, definir la principal candidatura en este contexto hípersensible para el oficialismo hubiese profundizado las grietas internas de un gobierno que todavía tiene un año y medio de gestión por delante.

La pregunta que surge tiene que ver con la capacidad de la dirigencia de Juntos para curar rápido las heridas del escándalo de los audios y preparar el “cuero” para las inevitables nuevas heridas que dejará la definición del postulante para suceder a Weretilneck.

“El kirchnerismo”

Mientras tanto, el gobernador puso el foco en la oposición y dijo que rumbo al 2019 espera “la misma campaña de siempre: sin propuestas, con agravios, con insultos, sin ideas”.

“Lo que está claro en el kirchnerismo, en el Frente para la Victoria, en este caso patentizado con Soria, es un desconocimiento absoluto de la realidad provincial. No se ha escuchado en estos años una sola idea o propuesta de política educativa, de salud, en materia de seguridad, de actividades productivas. Hay una carencia importante de parte de la oposición”, describió ante la prensa en Roca.

Luego indicó que “nos gustaría generar un debate no desde el agravio y el insulto, sino desde la realidad provincial hoy” y aseguró que Juntos “demostrará con hechos, realidades y con la acción cotidana de todos los días lo que somos como provincia hoy y lo que somos como gobierno”.

Weretilneck también aludió a las críticas de Soria sobre el Plan Castello (dijo que era “un negocio para algunos vivos”). “Ya estamos acostumbrados, siempre lo mismo, no cambia nada. Lo importante es que ya se están firmando contratos, tenemos 16 licitaciones abiertas, esperamos en los próximos 20 días tener todas las licitaciones terminadas”, concluyó.

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