El aumento en las tarifas de luz, gas y agua hizo que dos mandatarios provinciales comenzarán a ver más de cerca las idas y vueltas en el Congreso, especialmente en el Senado. Se trata del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, recibieron la noticia de que en el Senado el presidente de la bancada peronista, Miguel Ángel Pichetto, intenta hacer pasar un apartado durante la discusión del Presupuesto 2019 para transferir a la órbita de ambas jurisdicciones el control de Aysa, Edenor y Edesur.
Pero la cuestión tendría también un giro en lo financiero. La intención del peronismo en el Senado tuvo su réplica en la Cámara de Diputados donde los legisladores Sergio Ziliotto, de La Pampa, y Javier David, de Salta, se sostiene la sesión gratuita de todas las acciones del Estado Nacional en Aysa a la Ciudad y a la provincia de Buenos Aires. Esto no significaría solamente Rodríguez Larreta y Vidal se tendrán que hacer cargo del control, sino también del pago del último tramo de subsidios que quedan en 2019.
el Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, tiene como objetivo la tarifa plana de todos los servicios para fines de 2019, es decir, la eliminación total de los subsidios. En la Ciudad, por ejemplo la tarifa eléctrica ya no tiene subsidio nacional, pero no así la de agua. En la provincia, en el primer, segundo y tercer cordón del conurbano todavía las tarifas se encuentran con subsidio. El usuario paga entre el 70 y el 80% del precio del servicio.
En la alianza Cambiemos apostaban ayer a dividir el bloque Argentina Federal, que conduce Miguel Pichetto, para lograr imponer su propio proyecto que apunta a la rebaja del IVA en las tarifas, pero tampoco descartaban que la sesión pueda quedar sin quórum y lograr sortear el veto presidencial de la ley que tendría un costo fiscal, según la Oficina de Presupuesto del Congreso y el Ministerio de Energía de la Nación, de casi 80.000 millones de pesos.
En el bloque del PJ, también reinaba la incertidumbre. A pesar de que allí creen que al menos alcanzaran a habitar la sesión con 37 bancas ocupadas, había expectativas sobre la posibilidad de avanzar con el dictamen que el gobierno rechaza. Para analizar los distintos escenarios de mañana Pichetto convocó a una reunión de bloque para esta tarde.
En la previa, algunos peronistas aseguraban tener el número para que a Mauricio Macri no le quede más opción que vetar la ley y, en consecuencia, que tenga que asumir el costo político de tomar esa decisión.
En cuanto al panorama numérico, aunque incierto, los peronistas apostaban a lograr habilitar la sesión con todos sus integrantes (34) y sumar a los kichneristas (7), pero además, se jugaban a poder resistir las presiones oficialistas con el apoyo de los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Eugenia Catalfamo, Fernando “Pino” Solanas y la rionegrina Magdalena Odarda. Con esas estimaciones, admitían que “estarían muy justos” para tumbar los intentos del gobierno.
“Si el gobierno ve que no llegamos a los 37 para arrancar, se van a levantar y se cae la sesión”, especulaban ayer algunos opositores.
La posibilidad de que los tres senadores de Santiago del Estero, que responden a Gerardo Zamora, y los dos misioneros, cercanos a Hugo Passalacqua, sumados a el salteño Rodolfo Urtubey y el catamarqueño Dalmacio Mera se ausentaran o jugaran para el oficialismo no parecía remota en el ámbito del PJ.
El jefe de los senadores de Cambiemos, Luis Naidenoff, sostuvo que desde Cambiemos seguirán trabajando hasta último momento “en algún proyecto superador que contemple la unificación de criterios y que permita generar reformas y pueda ser tratado en Diputados para encontrarle una salida a la gente”.
“Hay dos caminos: o una salida consensuada que defienda el federalismo y morigere los efectos de los aumentos, o volvemos a la vieja época, nos ponemos la camiseta centralista y terminamos de la peor manera con un proyecto con la sola idea de que Macri pague el costo”, dijo el radical.
Por su parte, el formoseño José Mayans, advirtió que su espacio “tiene los números necesarios” para aprobar la iniciativa con media sanción en Diputados y descalificó la propuesta formulada por el oficialismo por considerar que “lo único que buscan es ganar tiempo”.
“En ningún momento vino una propuesta del Ejecutivo. Fue algo presentado por algún senador y nosotros pedimos una revisión razonable. El Gobierno no quiere dialogar. Sólo nos quiere convencer de que su plan económico funciona y la verdad es que no funciona”, se quejan los peronistas.
