(NOTI-RIO) Gran conmoción causó el fallecimiento de un hombre de 30 años empleado municipal de Luis Beltrán a raíz de una posible picadura de una araña cuando realizaba tareas en la obra de construcción del parque eólico que se encuentra en plena ejecución dentro de Valle Medio.
El hecho movilizó a distintos organismos de salud y epidemiológicos, luego de que se conociera el deceso de la persona el miércoles por la tarde noche de la localidad Valletana.
Según datos recogidos extraoficialmente, el trabajador que integra del staf de la planta de empleados municipales, hace un tiempo había solicitado licencia en sus tareas dentro de la comuna, para poder ir realizar tareas en la función privada en el Parque Eólico que se ejecuta en la localidad de Pomona, que forma parte del proyecto del programa nacional Plan Renovar 1 y 2 de energías renovables y que está a cargo de la empresa Nordex Windpower S.A.
El miércoles, durante la jornada de trabajo, el hombre habría recibido una picadura de una araña, que luego le provocó algunas dolencias que lo obligaron a ir a la guardia del hospital de su localidad (Luis Beltrán), donde luego de las revisaciones de rutina le suministraron unos calmantes y lo enviaron a su domicilio.
Horas más tardes su madre, que es reconocida educadora en el Instituto de Formación Docente Continua de Luis Beltrán, al ir ver que como continuaba la salud de su hijo, lo encontró muerto.
Rápidamente, el deceso corrió como reguero de pólvora por toda la comunidad quienes mostraron su preocupación, mientras que el Poder Ejecutivo Municipal de Luis Beltrán, dio asueto administrativo, en adhesión del dramático hecho.
Este medio pudo saber que dentro de la dirección zonal del hospital de Choele Choel de complejidad 4A, reinó durante todo el día de ayer (jueves), un mal humor generalizado, porque la atención preliminar del hombre fallecido no habría sido la adecuada.
Luego de recibir las primeras atenciones en la guardia, el hombre debió ser trasladado hasta Choele Choel para que se le practicara el correspondiente protocolo de epidemiología, que le podrían haber salvado la vida.
“Río Negro” consultó telefónicamente con Pablo Crowley, Coordinador Uresa segunda zona, especialista en salud pública. Comentó “Estamos al tanto de lo que circula por redes sociales, pero nosotros no tenemos ningún reporte de caso de ingreso en ninguno de los hospitales de Valle Medio del ingreso por algún animal ponzoñoso (Los conocidos son serpientes, arañas y escorpiones) y no tenemos un reporte que esta persona falleció por la picadura de una araña. Estamos trabajando en la sospecha del caso y estamos difundiendo en la sociedad como actuar ante un posible caso.”
LAS DOS ARAÑAS PELIGROSAS DE LA ZONA:
Latrodectus mactans (O más conocidas como la Viuda Negra), donde se las pueden distinguir porque las hembras tienen un punto rojo en el abdomen y tiene la reputación de ser muy peligrosa porque tienen glándulas de veneno muy grandes y son las hembras que normalmente las que muerden.
Por eso se recomienda mucha precaución, cada vez que se vea el rojo en el cuerpo de una de las arañas negras señaladas.
En caso de una mordedura es muy dolorosa debido al volumen de veneno que ellas producen y deben as personas deben recibir atención médica de inmediata, que en caso de no tener la atención correspondientes puede causar daños irreversibles para los tejidos del cuerpo.
La segunda son las arañas Loxosceles laeta (o conocida en la zona araña de los rincones) chiquitita, marrones que habitualmente son visualizadas en las viviendas, que junto a la viuda negra puede producir serios procesos necróticos en la zona de la picadura.
Este arácnido puede medir entre 1 y 3 centímetros, su color variar entre marrón claro a oscuro, en general poseen pelos poco abundantes y en el dorso del tórax, poseen dos líneas negras paralelas que dibujan una suerte de violín y son ágiles, huyen a gran velocidad.
El periodo entre la picadura y la aparición de los signos clínicos puede variar entre minutos y pocas horas, en la forma cutánea, y hasta 12 a 48 horas en la forma sistémica.
Cómo cuidarse de los arácnidos
Algunas diminutas especies a las que quizá se le resta importancia en un roce o una distracción da lugar a que las personas que viven en las áreas rurales y en casas de familia se encuentren en riesgo de pasar un mal momento al sufrir accidentes por una pinchadura.
En los albores de un clima más cálido, Salud Pública encara una campaña de prevención si asoman la “araña de los rincones” o una “viuda negra”. La cartera sanitaria rionegrina lanzó esta advertencia ante un presunto aumento de las consultas por picaduras –que, además, pueden ocurrir en las actividades al aire libre– teniendo como protagonistas a estas especies cuyos nombres científicos son Loxosceles Laeta y Lactrodectus, respectivamente.
El arácnido de mayor cuidado, mencionado por los especialistas en primer término, suma un total de 12 picaduras notificadas en hospitales públicos en lo que va del año. El sector de mayor incidencia en zonas pobladas es la Zona Atlántica con 10 casos, y las dos restantes en Valle Medio, de acuerdo al registro elaborado por el Área de Ponzoñosos del Departamento de Zoonosis.
Durante todo el año anterior se conocieron 15 incidentes con la Zona Atlántica en la delantera. En cambio, este año se reportó mayor cantidad de ataques fortuitos de “viudas negras”. Son 36 en toda la provincia, con ocho en Atlántica, 11 en Valle Medio, ocho en Alto Valle Oeste, siete en el Este, y dos en Andina.
En 2016, hubo 26 ingresos hospitalarios por ese motivo. En las estadísticas totales, se contabilizaron 53 picaduras en lo que va del año con su correspondiente aplicación de suero. En todo el año pasado, 45 casos. Más allá de estos datos, Salud Pública no tiene antecedentes de que se hayan producido muertes.
Prevención
“Es importante la prevención, sobre todo en los primeros calores de septiembre, y sueros en los hospitales hay en suficiente disponibilidad de ampollas”, afirmó Carlos Bracamonte ante “Río Negro”, responsable del Área.
Los tratamientos para Loxosceles demandan cinco ampollas, y Lactrodectus apenas una, precisó el referente. Para echar luz sobre el riesgo que representan, la bióloga Mirta Carbajal, aclara que “ninguno de los dos bichos son agresivos, salvo que los aplastemos en un accidente y se defiendan”.
De las “arañas de los rincones” tiene la certeza de que hay cantidad con presencia habitual en la zona doméstica y peridoméstica (patios y garajes) y si algún día sufre una picadura, prefiere que sea de “viuda negra”. En su opinión, una mordedura de esta última “no pasa inadvertida” pues “generan en forma rápida palpitaciones, dolores, calambre, mareos; aunque los sueros son muy efectivos”.
Para la especialista, con una Loxosceles “te podés dar cuenta tarde, y aunque en pocas ocasiones, el daño puede ser sistémico (si no se le coloca suero) y entrar en riesgo de vida cuando se trate de personas mayores, niños y quienes tengan debilitado su organismo en enfermedades preexistentes”. Por eso, señaló la importancia que en el caso de que se produzca una picadura se intente conservar el animal agresor en las mejores condiciones para su correcta identificación.
La práctica más común podría ser guardarla en un frasco respetando su silueta a fin de evitar llevarla al médico como si fuera una masa informe por aplastamiento. “El riesgo existe, pero no hay que tener pánico y cuanto más sepa (del arácnido), un paciente se puede defender mayor”, concluyó Carbajal.
Picaduras peligrosas
Cómo reconocerlas
Araña de los rincones mide entre y 10 milímetros, es de color tostado o negruzco, tiene hábitos nocturnos, es huidiza y no agresiva. Se la suele encontrar detrás de cuadros, cajones o muebles.
Viuda negra mide 12 milímetros, es negra, con vientre globoso con una mancha roja o naranja en la zona ventral. Vive al aire libre, en zonas oscuras y húmedas, en general a nivel del suelo. No es agresiva, solo pica si se la molesta o aprieta.
Alacranes que se encuentran en la región no son venenosos. Presentan un tono marrón claro, miden entre tres y seis centímetros. Poseen un par de pinzas delanteras y un aguijón en la cola, cuya picadura es dolorosa y produce hinchazón.
Lo ideal es mantener limpio y desmalezado los alrededores de las viviendas y no acumular leña o escombros cerca de la vivienda.
Otro punto a tener en cuenta son los lugares oscuros y húmedos (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos, depósitos, cámaras subterráneas, recipientes de residuos). Sugieren evitar andar descalzo en zonas donde exista la probabilidad de su existencia, no dejar elementos tirados en el patio, juntar los juguetes y examinarlos previo a su ingreso al hogar. Además, es importante controlar los insectos que son su fuente de alimentos (cucarachas, grillos, polillas, etc.), poner rejillas de trama fina en los desagües, colocar malla mosquitera en ventanas y otras aberturas, revisar y sacudir prendas de vestir y calzados que hayan quedado a la intemperie y usar botas de caña alta cuando se transite por el campo.