Una ex intendente de una ciudad rionegrina reconoció que en el gobierno de Cristina Kirchner les hacían firmar papeles y dejar el 3% para obtener obras.
Se trata de la ex Jefa comunal de Catriel, María Rosa Iémolo, quien admitió esta circunstancia a RADIO ALAS.
La ex funcionaria recordó su periplo por Buenos Aires durante su gestión en la comuna Catrielense y el “manoseo y cosas raras” por las que tuvo que pasar ante el gobierno nacional conducido en ese momento por Cristina Fernández de Kirchner.
Iémolo fue la primera mujer en ser intendente de Catriel. Su mandato se extendió desde el año 1991 hasta 2011. Durante ese período, desde la gestión se trató de conseguir obras para la ciudad mediante un auspicioso programa de obras públicas que proponía el gobierno nacional.
En diálogo exclusivo con RADIO ALAS, la ex intendente Iémolo contó aquella situación que la llevó a realizar los trámites para solicitar un subsidio para obras en la ciudad: “Una persona que estaba radicada en Bariloche me informó de este programa que había en nación, teníamos que cumplimentar una documentación, cosa que hicimos, recuerdo que estuvimos un 24 de diciembre trabajando hasta casi las 00 hs con un equipo de técnicos y empleados municipales para poder llevar los proyectos”.
“Viajamos, hicimos la presentación, nos hicieron miles de correcciones, volvimos a viajar un 01 de enero pensando que estaba todo bien… volvieron a encontrar errores, tuvimos que rehacer las cosas”.
Casa antigua
La ex intendente dio algunos detalles acerca del lugar donde confluían intendentes y funcionarios de todo el país en busca de fondos para obras. “Nos ‘prestaron’ una persona que estaba en esa casa antigua donde nos atendían, allí habían intendentes de todas las provincias, del norte, del sur. Fuimos a un cyber a Buenos Aires y rehicimos el proyecto que fue presentado”.
Escribanías, firmas y 3%
El entramado era tan aceitado que llevó a las autoridades de Catriel a recorrer numerosas escribanías, donde debían firmar documentación: “Nos hacían firmar algo y un porcentaje del monto que nos otorgaran en ese momento quedaba (el 3%), para diferentes motivos que ellos exponían, uno en ese momento lo que menos pensaba era en todo esto, solo queríamos dinero para obras en nuestra localidad”, confesó Iémolo.
“Yo me imaginaba algo raro, estaba que explotaba, quienes me acompañaban y conociendo como es mi personalidad y mi genio, pensaban que yo en cualquier momento explotaba y se iba a terminar la posibilidad del dinero para obras, pero bueno tragando saliva acepte todo lo que me iban imponiendo con el afán de poder conseguir el dinero para Catriel” sostuvo la ex intendente.
“Era mucho el manoseo” manifestó.
La rubia que daba el visto bueno
Iémolo contó algunas de las cosas que ocurrían dentro de esas ‘casa antigua’: “Para mí, eran todos extraños quienes nos atendían, pero bueno eran parte del gabinete de la señora presidenta en ese momento”.
“En esa casa la que terminaba dando el visto bueno era una mujer rubia, bien presentada, no recuerdo los nombres”, relató.